TODO ESTÁ EN BLANCO

 

Todo está en blanco.
El alba reina en el reloj de pared.
Sus agujas se han detenido.
La sangre de mis venas es un lago en deshielo
         una muchacha se ahogaría al cruzarlo.

Mi doble viste de negro
y sonríe.
Cuando él ocupa mi lugar
bajará la escalera de caracol
y se pondrá esos guantes
que el Príncipe de la Mentira entrega a sus discípulos
para que puedan estrangularse
sin la ayuda de los extranjeros que los traicionaron,
frente al espejo que les sonríe por última vez
diciéndoles que creyeron ser bellos tenebrosos
mientras se oye el aplauso de sus admiradores
los blancos pájaros que vaciaron mis ojos
           y detuvieron el fluir de mi sangre
y luego parten en busca de mis únicos amigos
           aquellos que no conocen todavía el blanco
para decirle que cumplieron una misión más
           a su madre
la Gran Esfinge Blanca.

De Cartas para reinas de otras primaveras, 1985.

 

 

 

SISIB y Facultad de Filosofía y Humanidades Universidad de Chile