XXI

 

"But I wake to bitter winds"
Henry Treece

 

Soñabas en una torre incendiada.
De tu estrella derribada
brotaría una extraña sangre.

En el pozo hecho para recoger
la plata centelleante de la estrella
contemplamos animales muertos.

Caballos encabritados
se abalanzan sobre nosotros
desde los espejos de sueños prohibidos.

Quizás será necesario perder hasta la casa natal.
Que nuestras manos no reconozcan nuestros rostros.
Que todos nos nieguen.

Salgamos a dar de comer a las ratas,
nuestras buenas amigas.
Cae, lluvia pulverizada
sobre huérfanos extraviados de un paraíso.

De Crónica de forastero, 1968.

 

SISIB y Facultad de Filosofía y Humanidades Universidad de Chile