BLACK OUT IN ONE WHISTLE STOP

Despierto en un pueblo
Donde no sé cómo he llegado
Pasa un carro de mano
Los palanqueros transportan a una vieja dama
Que mece un niño imaginario
Y luce el sombrero de su boda.

Ahora recuerdo
Aquí estaba el molino de mi tío René y Madame La Plaquetle
Aquí me llevaban a la Novena de San Sebastián
Y seguía la Procesión del 20 de Enero
Donde los rústicos ebrios gritaban: "Viva Dios y muera el Diablo":

Un queltehue grita en el patio de las casa de mis primas.
Nadie me reconoce. Nadie sino el vigilante queltehue.
No recuerdan que los domingos leían versos de López Merino
                               y Romeo Murga.
Hay un automóvil abandonado en la calle barrosa.
Vuelvo a la estación.
En la pizarra han borrado todos los itinerarios.

 

De El molino y la higuera, 1993

 

 

SISIB y Facultad de Filosofía y Humanidades Universidad de Chile