Universidad de Chile licencia primera tecnología de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo

Se licencia primera patente tecnológica de la FAU
"Atrapaluz" es un sistema de iluminación natural para accesibilidad de luz solar, caracterizado por ser adaptable y no invasivo.
"Atrapaluz" es un sistema de iluminación natural para accesibilidad de luz solar, caracterizado por ser adaptable y no invasivo.
El Vicerrector de Investigación y Desarrollo, Flavio Salazar.
El Vicerrector de Investigación y Desarrollo, Flavio Salazar.
La Académica Cecilia Wolff.
La Académica Cecilia Wolff.
La Académica Rebeca Silva.
La Académica Rebeca Silva.
El proyecto FAU, fue transferido a la empresa Induacril Ltda, que se encargará de potenciarlo comercialmente.
El proyecto FAU, fue transferido a la empresa Induacril Ltda, que se encargará de potenciarlo comercialmente.

Tras ganar el “IV Concurso de Incentivo al Patentamiento 2011”, organizado por la Vicerrectoría de Investigación y Desarrollo (VID) de la Universidad de Chile, el proyecto “Atrapaluz” es la primera patente y licencia de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo (FAU) en llegar al mercado, permitiendo mejorar las condiciones de habitabilidad para las construcciones a partir de su alianza con la empresa Induacril Ltda, que se encargará de realizar los prototipos en versión básica y formato comercial.

Para el Vicerrector de Investigación y Desarrollo, Flavio Salazar, “es una excelente noticia contar con acuerdos de transferencia tecnológica para invenciones que no son comunes, ni han sido suficientemente explotadas. Además, este proyecto ha sido muy exitoso, pues combina la innovación, el diseño y la creación, siendo un ejemplo en la entrega de conocimiento como servicio para la ciudadanía.  Sin duda creemos que será precedente para que se replique en otras facultades que no tienen una tradición tan potente en esta área”.

La iniciativa, desarrollada por las académicas Cecilia Wolff y Rebeca Silva, junto al apoyo de la Profesora Sofía Letelier; los expertos Víctor Nadal y Carlos Díaz; y las estudiantes Betzabé Ortiz y Pamela Domínguez, consiste en un sistema de iluminación natural para accesibilidad de luz solar, caracterizado por ser adaptable y no invasivo ya que aprovecha los materiales disponibles en las mismas construcciones donde se implementa.

“Nos parece muy interesante, pues es un producto versátil que se puede dirigir a diferentes mercados, como retail, compañías mineras, edificios de gobierno, instituciones de salud y particulares, entre otros. Además, puede satisfacer las necesidades nacionales e internacionales en el ahorro de energía; siendo una tecnología que no ha sido masificada y que nadie ha explotado al nivel que lo haremos como empresa”, explica el Gerente Comercial de Induacril Ltda, Sebastián Campos.

Mejorar la habitabilidad con economía

De acuerdo a la Académica Wolff, “sería fantástico que la industria que hoy desperdicia recursos y neuronas en desarrollar productos desechables como las botellas PET, pudiera aportar en las mejoras de los sistemas que sirven al hábitat. Soñamos con tener la capacidad de generar sistemas tan masivos como las botellas ​de agua mineral que botamos a diario para generar sistemas de iluminación natural; considerando que éstos pueden ubicarse en edificios, viviendas sociales e inmuebles patrimoniales. Por otra parte, al utilizar energía pasiva de iluminación también son sostenibles energética y ambientalmente”. 

En tanto, la Académica Silva considera que “el proceso para llegar hasta esta etapa de licenciamiento no fue fácil. Sin embargo, abre camino para desarrollar investigación transdisciplinaria, innovación y transferencia tecnológica que aporte a la sociedad más allá del aula. De hecho, nosotras estamos disponibles para transmitir la experiencia y apoyar iniciativas, colaborando con formulación y pormenores técnicos”.

En cuanto a la presencia de la VID, ambas profesoras se manifiestan de acuerdo con el apoyo brindado durante el proceso. “Nos han incentivado y acompañado desde el principio, por lo que se ha ido visualizando la importancia de hacer desarrollo e innovación desde la Universidad; un tema que en otros países ha generado un impacto ​tremendo para su desarrollo”, sostiene Cecilia Wolff, mientras que Rebeca Silva concluye que “el proyecto es fruto del trabajo colaborativo e interdisciplinario, del apoyo institucional y del deseo de aportar con soluciones simples a la calidad de vida y el confort de las personas. Esperamos que esta transferencia materialice nuestros deseos de llevar luz natural donde no hay y seguir avanzando en ello con nuevas y mejores propuestas”.