Nueva plaga de frutales detectada en Chile: la mosca de alas manchadas

Nueva plaga de frutales detectada en Chile: la mosca de alas manchadas
El Profesor Roberto H. González es Ingeniero Agrónomo  MS., Ph.D. del Departamento de Sanidad Vegetal de la Facultad de Ciencias Agronómicas de la U. de Chile.
El Profesor Roberto H. González es Ingeniero Agrónomo MS., Ph.D. del Departamento de Sanidad Vegetal de la Facultad de Ciencias Agronómicas de la U. de Chile.
A inicios de junio recién pasado, el Servicio Agrícola y Ganadero ha dado cuenta de la detección de esta nueva plaga para Chile correspondiente a una especie de Drosophila.
A inicios de junio recién pasado, el Servicio Agrícola y Ganadero ha dado cuenta de la detección de esta nueva plaga para Chile correspondiente a una especie de Drosophila.
La Drosophila suzukii en Chile es una plaga exótica, de reciente detección y que se encuentra bajo medidas fitosanitarias de emergencia provisionales, señalaron desde el SAG.
La Drosophila suzukii en Chile es una plaga exótica, de reciente detección y que se encuentra bajo medidas fitosanitarias de emergencia provisionales, señalaron desde el SAG.

Se trata de una pequeña mosca Drosophila suzukii del grupo de insectos de moscas del vinagre con un amplio rango de polifagia que comprometen una gran variedad de especies frutales con gran capacidad de dispersión en regiones no tropicales.

Las primeras detecciones de esta nueva plaga ocurridas en nuestro territorio y verificadas por el SAG ocurrieron en las Regiones de Los Ríos, Araucanía y Los Lagos probablemente provenientes de Argentina, producto de un programa de vigilancia establecido en varias regiones del país. Por tratarse de una grave plaga emergente  con carácter de alto índice poblacional y rápido nivel de dispersión en los nuevos territorios ocupados, se han preparado los presentes antecedentes para orientar al sector frutícola con las características biológicas de este nuevo caso de invasión de nuevas plagas en nuestro sector frutícola.

1.-  Origen y distribución de esta plaga

Especie endémica del S.E. de Asia descrita en Japón (1931),  y hasta 2 decenios atrás escasamente reconocida como plaga frutícola de importancia.  Sin embargo, debido a su rápido grado de diseminación desde  numerosos países europeos, asiáticos, Norte y Centro América y actualmente extendiéndose en Sudamérica, ha adquirido una importante connotación de importancia primaria en la fruticultura internacional que es necesario conocer.

Debido a que en la Región Neotropical fue primeramente detectado al Sur de Brasil en el año 2013 y poco después en Argentina donde se ha extendido en menos de un año hasta la provincia de Neuquén debido a su preferencia climática por condiciones más templadas y húmedas, también se han ligado estas características ecológicas a sus atributos que deben ser considerados respecto a su posible dispersión  en la zona Centro Sur de Chile.

Otros aspectos a ser informados se refieren a la previa publicación nacional en la cual ya se había informado que esta especie ya existiría en Chile desde el año 2015 (Publicado  por un grupo de autores nacionales en “Drosophila Information Service 98:75, 2015”), lo que poco después, fue corregido por EPPO Global Data Base “Drosophila suzukii does not occur in Chile”, https://gd.eppo.int/reporting/article-5875.  Estos antecedentes se proporcionan  para reiterar que EPPO  encargada de dar a conocer el movimiento internacional de nuevas plagas la declaro como no procedente.

2. Características morfológicas

Las formas adultas de esta mosca son de cuerpo amarillento de casi 3 mm de longitud, ojos de color rojo brillante, abdomen con una banda oscura en su área dorsal y aparato ovipositor de la hembra con diente aserrados de margen negro (ver Fig. izquierda adjunta).  Los machos se distinguen de la hembra por poseer en cada ala una mácula oscura bien destacada sobre el fondo transparente, un aspecto muy distinguible en cada par de alas como puede apreciarse en la Figura de la derecha.  Larvas de color blanco, ápodas y con el cuerpo más triangular hacia adelante lo que configura su extremo cefálico más angosto hacia el inicio de la cabeza.  Su desarrollo ocurre en 3 etapas larvarias, alcanzando un tamaño de 5,5 mm de largo y 0.8 de ancho.

3.- Características biológicas

Exceptuando su estado invernante, el ciclo reproductivo  anual es muy corto produciendo hasta unas 12 generaciones en cada año.  Cada generación de verano puede tardar unas 3 semanas de desarrollo en las zonas más templadas ya que sus límites de reproducción pueden producirse entre 10 y  poco más de 25ºC por lo cual en Chile podrían ocurrir hasta unas 10 generaciones anuales.

4.- Cultivos atacados

Se desarrollan en fruta  de epidermis blanda en maduración y  en buen estado de crecimiento, atacando frutos de cutícula delgada como varias especies de berries (frutillas, frambuesas, moras, arándanos y en algunas ocasiones la uva), frutos de carozo en particular cerezas, ciruelas, duraznos y  damascos.   Frutos de pomáceas son menos susceptibles.

Los huevos son depositados a medida que la piel del fruto se ablanda y los niveles de azúcar suben, siendo penetrados  por su ovipositor capaz de penetrar la piel por su característica de aserrado denticular, dejando son más  de 1 a 3 huevos/fruto pero con capacidad de hacer múltiples oviposturas en los frutos vecinos.  Al eclosar los huevos, sus larvas se alimentan rápidamente  de cada sector afectado produciendo una pudrición de todo el sector, fluyendo líquido desde la superficie de frutas como cerezas y arándanos. 
Daños de alta importancia económica se producen por pudrición en las especies indicadas, a los cuales deben agregarse los caquis, baby kiwis, frutillas, moreras e higos.

5.- Antecedentes primarios sobre control

En países afectados, los mayores daños se han producido en arándanos, cerezas, otros frutos de carozo,  moras, fresas y frutillas.  No obstante existen numerosos insecticidas de alta eficiencia por contacto  (espinoteram, thiametoxam, clorantraniliprole, etc.) las medidas de control químico no pueden aún ser señaladas debido a posibles problemas de residuos, un aspecto que debe ser investigado localmente. 

Por ahora deberán conocerse sus rangos  de dispersión hábitos fitófagos y sus medidas de manejo cultural, junto con la susceptibilidad de las especies locales y períodos  en que los daños ocurren.   Por tratarse de un problema de alta importancia económica también deberán establecerse sistemas de vigilancia mediante trampas, los que por el momento deberán ser ejecutados por el Servicio Agrícola y Ganadero.

Roberto H. González, Ing. Agr. MS., Ph.D.
Departamento de Sanidad Vegetal
Agosto 2017