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Vicerrectoría de Investigación y Desarrollo

CICUA impulsa normativa inédita para el bienestar de animales abandonados en la U. de Chile

Tras formalizarse en julio de 2017 y ser reconocido por el Instituto Nacional de Salud (NIH) de Estados Unidos, el Comité Institucional de Cuidado y Uso de Animales (CICUA) de la Casa de Bello, impulsó una normativa que se hará cargo de las necesidades en salud, alimento y hábitat de los perros abandonados actualmente en las dependencias de la universidad.

El CICUA fue formalizado en julio de 2017 y con la normativa sobre animales domésticos en las facultades, busca ser un aporte significativo para fomentar la tenencia responsable en la Universidad.

El CICUA fue formalizado en julio de 2017 y con la normativa sobre animales domésticos en las facultades, busca ser un aporte significativo para fomentar la tenencia responsable en la Universidad.

El Director Ejecutivo del CICUA, Cristián Ugaz.

El Director Ejecutivo del CICUA, Cristián Ugaz.

La Decana de la Facultad de Ciencias Forestales, Carmen Luz de la Maza.

La Decana de la Facultad de Ciencias Forestales, Carmen Luz de la Maza.

Actualmente los perros abandonados o acogidos en la institución son atendidos principalmente por agrupaciones estudiantiles, que podrán aportar con la construcción de la normativa CICUA.

Actualmente los perros abandonados o acogidos en la institución son atendidos principalmente por agrupaciones estudiantiles, que podrán aportar con la construcción de la normativa CICUA.

La Directora de Investigación de la VID, Silvia Núñez.

La Directora de Investigación de la VID, Silvia Núñez.

El Presidente del CICUA, Emilio Herrera, fue nombrado recientemente integrante del Comité Asesor de Bioética de Fondecyt.

El Presidente del CICUA, Emilio Herrera, fue nombrado recientemente integrante del Comité Asesor de Bioética de Fondecyt.

Documentos adjuntos
Manual de Funcionamiento CICUA

En el país se registran más de 35 mil denuncias anuales por mordeduras y ataques de perros, donde las víctimas mayoritariamente son niños menores de 15 años. Una de las principales causas es la irresponsabilidad en el cuidado de las mascotas, que además suma desamparo en las calles, transmisión de enfermedades y daño a la propiedad privada y fauna silvestre.

El abandono de perros también es una realidad presente en la Universidad de Chile, ya que en las facultades de Odontología se registran 4, en Ciencias Químicas y Farmacéuticas 6 y en el Campus Sur hay más de 50 caniles, involucrando problemas por falta de recursos para alimentarlos, destrucción en instalaciones y ataques a otros animales de la granja educativa.  

Frente a este escenario, el miércoles 9 de agosto en la Facultad de Ciencias Veterinarias y Pecuarias, el Comité Institucional de Cuidado y Uso de Animales (CICUA), que funciona bajo el alero de la Vicerrectoría de Investigación y Desarrollo (VID), presentó una normativa sobre animales domésticos al interior de los campus, para reglamentar y fijar su mantenimiento en la Universidad. Esta iniciativa se complementa al Reglamento 89/02 del Ministerio de Salud, sobre prevención de rabia en el hombre y los animales; la Ley de Tenencia Responsable 21.020; y las normas dictadas por las autoridades sanitarias en el tema.

De acuerdo al Director Ejecutivo del CICUA, Cristián Ugaz, “buscamos el beneficio animal para evitar malas condiciones de vida e impedir que éstas afecten los resultados de investigación. Esta normativa es una oportunidad para retroalimentarnos con la experiencia de aquellos grupos que hoy se hacen cargo de los animales y también generar instancias que nos ayuden a encontrar fondos en el desarrollo de este trabajo, que finalmente será colaborativo entre las facultades. No buscamos eliminar a los perros, sino que regularizar su cuidado, identificarlos y mantener un número adecuado con las capacidades de cada instalación académica”.

En el programa de acción, el CICUA ayudará a identificar a los animales con una placa y collar de color definido; cumplir con la vacunación antirrábica; esterilizar a machos y hembras; conservar buenas condiciones físicas, higiénicas y de salud; mantener un número determinado de perros para adecuarse a las normas sanitarias de los campus; promover medidas de seguridad evitando situaciones de peligro; y reubicar a los animales en un hogar definitivo con un plazo de seis meses.

La Decana de la Facultad de Ciencias Forestales, Carmen Luz de la Maza, comentó que “este es un hito muy importante y necesario para el Campus Sur, pues existen muchos animales abandonados que evidencian la falta de tenencia responsable. Estudiantes y académicos han formado comités en las facultades, para abordar las necesidades y problemáticas de esta realidad. Sin embargo, muchas veces los recursos que se obtienen por colaboración no alcanzan a cubrir los gastos de alimentación o salud y durante las vacaciones no existen suficientes capacidades para atender a los perros”.

En tanto, el Decano de la Facultad de Ciencias Veterinarias y Pecuarias, Santiago Urcelay, señaló que “es una iniciativa que ha sido buscada largamente por académicos de la Universidad, ya que se hará cargo de un problema que estamos escondiendo bajo la alfombra. No habíamos sido capaces de coordinarnos institucionalmente para hacernos cargo y preocuparnos por las necesidades de los animales vagos, que también requieren la tenencia responsable en distintos aspectos. Aquí hay más de 30 perros en un albergue supervisado por un grupo de alumnos, pero existen múltiples requerimientos para su buen funcionamiento. Es necesario un cambio cultural que no confunda el cariño animal con el problema de salud pública que implica el peligro de mordidas y el acceso a vacunas, esterilización, entre otros”.

Cuidado y bienestar animal: un desafío para la investigación nacional 

Resguardar el bienestar de animales experimentales permite que los resultados de las investigaciones sean representativos, confiables y de calidad, pues las condiciones de las instalaciones podrían inducir variables significativas, como el estrés, que finalmente confundirán los datos recogidos y obstaculizarán los objetivos propuestos en estudios científicos de diversas disciplinas.

Con el objetivo de estandarizar normativas sobre el tema en la U. de Chile, el 3 de julio de 2017 se formalizó el CICUA, que mantendrá los registros actualizados de los protocolos, verificará el cumplimiento de las regulaciones, facilitará la interacción entre investigadores y entregará asesoría sobre estándares de calidad nacional e internacional.

Para la Directora de Investigación de la VID, Silvia Núñez, “este es el resultado de un trabajo desarrollado durante tres años, siendo un paso muy importante para el quehacer científico institucional. El Comité compatibiliza miradas de diversas disciplinas, estandariza protocolos bajo una misma estructura y genera espacios reglamentados de acuerdo al contexto local y a estándares internacionales, con el objetivo de apoyar el trabajo de los investigadores. También permite que la comunidad se adapte a los avances de metodologías y técnicas experimentales sobre uso de animales, donde es muy importante considerar la búsqueda de métodos alternativos que respeten el principio de las Tres Erres en reducir, reemplazar y refinar”.

Con la creación del Manual de Funcionamiento y el Programa Institucional llamado PICUA, considerados mecanismos regulatorios y de monitoreo en la Universidad, la Comisión fue reconocida por el Instituto Nacional de Salud (NIH), al cumplir con la Política de Cuidado Humano y Uso de Animales de Laboratorio, del Servicio de Salud Pública Estadounidense (PHS). La garantía, que se extenderá hasta julio de 2022, facilitará la obtención de fondos para investigación en el extranjero.

Por su parte, el Presidente del CICUA, Emilio Herrera, recientemente fue nombrado integrante del Comité Asesor de Bioética de Fondecyt, donde apoyará la selección de investigaciones científicas que cumplan con las regulaciones pertinentes. Sobre el impacto de la Comisión, señaló que “es trascendental para la Universidad, pues creará conciencia entre académicos, investigadores y estudiantes, sobre la importancia del bienestar animal para la obtención de buenos resultados en estudios científicos. Actualmente no existe ninguna legislación chilena que supervise este tema, más que la Ley 20.380 sobre protección de animales, que es bastante ambigua y escueta respecto al trabajo realizado en laboratorios. Por ello, el PICUA se basa en la experiencia de países desarrollados y especializados en la materia, con el fin de acceder a fondos internacionales, promover la competitividad y posicionarnos como una institución referente en Chile”.

El CICUA está compuesto por 43 miembros que pertenecen a las facultades de Ciencias, Medicina, Odontología, Ciencias Químicas y Farmacéuticas, Ciencias Veterinarias y Pecuarias, Agronomía, Derecho y Arquitectura, además del Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos. Entre sus funciones destaca la evaluación constante del PICUA, inspección de las instalaciones, revisión de protocolos experimentales, capacitación del personal, elaboración de informes anuales sobre el estado del programa y también se hará cargo de las denuncias por irregularidades en el cuidado de animales en la universidad.

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