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Opinión

Columna de opinión:

Cambio Climático y Salud Mental en niños, niñas y adolescentes

Ignacio Silva Santa Cruz, Académico Programa Salud Global

Ignacio Silva Santa Cruz, Académico Programa Salud Global

El cambio climático y el consecuente aumento en la intensidad y frecuencia de los Eventos Meteorológicos Extremos - sequías, tormentas, ciclones e inundaciones- pueden impactar la salud de las personas en áreas como las enfermedades cardiovasculares, infecciosas y respiratorias. Al mismo tiempo, y a pesar de haber recibido considerablemente menos atención en la investigación, la salud mental de las personas puede verse afectada de manera creciente por el impacto de este fenómeno, especialmente en niños, niñas y adolescentes.

¿De qué manera? primero, están los impactos directos en el desarrollo y severidad de condiciones psicológicas de curso más bien crónico, tales como el estrés pos-traumático, la ansiedad y la depresión. Además, están los llamados impactos indirectos en el entorno económico, social y medio ambiental, es decir los determinantes sociales de la salud. Un claro ejemplo de esto es el daño en escuelas en los lugares afectados. Finalmente, y tal como demuestra Majeed & Lee 2017, el cambio climático puede afectar creando estrés emocional y ansiedad respecto al futuro en el imaginario de los menores.

Hoy sabemos que los problemas de salud mental afectan en un 13,4% a los niños, niñas y adolescentes (Polanczyk et al., 2015), siendo la depresión una de las principales causas de enfermedad y discapacidad en esta población (OMS, 2018). Lo anterior, se vuelve aún más complejo entre aquellos menores que viven en condiciones de vulnerabilidad: sólo ocho de cada diez que presentan un problema de salud mental reciben tratamiento y un 43% reporta no tener ningún contacto con servicios de salud mental (Anderson et al., 2017).

La evidencia señala que la inversión en salud mental infanto-adolescente es fundamental y debe ser identificada como prioritaria (Botter-Maio Rocha et al., 2015). Esto principalmente en términos de la costo-efectividad de mejorar las condiciones de salud mental de los jóvenes, considerando sus efectos en la sociedad a largo plazo, incluyendo la salud de la población y el desarrollo de la población a nivel global (Mokdad et al., 2016).

En el contexto de un creciente impacto del cambio climático en la intensidad y frecuencia de los eventos meteorológicos extremos, es posible esperar un aumento de la demanda por salud mental en nuestros niños, niñas y adolescentes en un contexto sumamente precarizado. Debemos actuar de manera urgente en un campo en el cual ya las políticas e inversiones son sumamente débiles.

Ignacio Silva Santa Cruz
Magister Salud Global y Desarrollo- University College London
Profesor Escuela Salud Pública Universidad de Chile
Facultad Medicina

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