Centro de Aprendizaje Campus Sur

Elementos clave para ser un buen estratega ante el proceso de aprendizaje

Todo aprendizaje humano debe tener dos características fundamentales:

a) Ser intencional, esto es, proponerse aprender algo y con alguna finalidad (establecer el objetivo).
b) Ser autoregulado, es decir, estar dirigido y controlado por la propia persona que aprende.

Si bien es cierto para algunos tipos de aprendizaje no participan estas características, sí en otras actividades muchos estudiantes no se proponen metas explicitas, y tampoco regulan su propia actividad; estudian o aprenden sin pensar muy bien para qué. Sin embargo, ésta no es la situación ideal.

Si queremos mejorar este proceso debemos ser conscientes de los elementos que intervienen en los mismos y saber cómo regularlos.

Y en esta regulación intervienen tres fases:

  • Planificación: Son actuaciones que se realizan, por así decirlo, antes que empecemos a estudiar, como son:
    • Establecer un propósito de la tarea
    • Activar mis conocimientos previos
    • Valorar la tarea
    • Valorar mi competencia o capacidad como aprendiz
    • Establecer un plan de acción
    • Establecer unos criterios de evaluación
  • Supervisión: Son actuaciones que ponemos en marcha durante el aprendizaje, como son: 
    • Preguntarme si estoy siguiendo el plan previsto.
    • Comprobar qué tal se me va dando el aprendizaje y si están surgiendo o no dificultades
    • Decidir si debo modificar mi plan de acción, eliminando algunas estrategias o incorporando otras nuevas

Y finalmente, para determinar si se está logrando el objetivo inicial propuesto frente a nuestro proceso de aprendizaje (ya sea certamen, disertación, refuerzo en casa, etc), debemos realizar la fase de evaluación.

  • Evaluación: Son actuaciones que realizamos después de haber terminado de estudiar o aprender.
    • Valorar los resultados obtenidos
    • Valorar el plan de acción
    • Extraer conclusiones para futuros aprendizajes

Concluyendo en la siguiente tabla:

Fase Procedimientos a realizar en cada fase Componentes
Planificación - Identificar  y establecer  propósitos para cada actividad de aprendizaje.
-Seleccionar las estrategias para aprender y aplicarlas de manera provechosa.
Propósito
Supervisión -Supervisar el proceso de aprendizaje y detectar y corregir las posibles dificultades que se presenten. Estrategias
Evaluación -Revisar y evaluar que tal se han dado las actividades realizadas. Revisión

Consejos

  • Dedica cinco minutos cada día para planificarte. Cuanto más atareado estés, más necesitas organizarte. No te dejes atropellar por la improvisación de hacer lo más inmediato. Date la satisfacción de saber por dónde vas y de cumplir lo que habías previsto para cada día.
  • No empieces nunca por lo fácil con la excusa de ir entrando en materia poco a poco. Valdría si hubiera mucho tiempo por delante, pero generalmente no lo hay. Comienza por lo más importante; si no lo haces así, te perturbará la ansiedad de saber que aún tienes pendiente aquella tarea y el nerviosismo te hará aumentar la sensación de impotencia.
  • Lleva siempre un registro de tus actividades académicas (agenda con la calendarizaciones de evaluación, controles, revisión de certámenes, consulta a los docentes, etc) e incluso puedes llevar un cuaderno de consultas, en donde puedas anotar una idea o duda antes de que se te olvide y que sea importante de recordar.
  • Trata de ser ordenado con el registro de tus materias, apuntes, grabaciones, etiquetando con fecha y nombre del docente si es necesario. Conserva pocos papeles. Ten en cuenta que el tiempo de estudio que se pierde buscando información entre fotocopias y cuadernos.
  • Antes de ponerte a estudiar prepara todas las cosas que previas necesarias, cuadernos, apuntes, diccionarios, etc., y no interrumpas tu hora de estudio asignada.
  • Ponte cómodo para estudiar, postura relajada, ropa floja y cómoda, buena luz, no lo hagas con el estómago vacío ni demasiado satisfecho, esto hace más difícil de conseguir concentrarse.
  • Aprovecha en lo posible tus mejores momentos. ¿Eres de los madrugadores? ¿O prefieres las tardes? Estudia en tus momentos altos de energía. El descanso y la diversión exigen menos concentración.
  • Busca sitios adecuados donde poder estudiar sin que haya demasiado ruido. Si es necesario, recurre a otras posibilidades fuera de casa: bibliotecas públicas, universidad, etc. La concentración es imprescindible.
  • Procura trabajar en una mesa en la que sólo tengas las cosas que necesites para el estudio; evita en lo posible el riesgo de distraerte, si es necesario apagar computador, celular.
  • Empieza a estudiar con un vistazo general de los temas. Esto ayuda a concentrar la atención y a despertar el subconsciente. Tener un marco de referencia general te ayudará a comprender mejor los pasos de un proceso.
  • Reserva algún tiempo del día para resolver las cosas triviales, pero necesarias. Evita la sensación de estar pendiente de terminar algo que se ha quedado a medias. Esta sensación es frustrante y quita concentración.
  • Cuando lo necesites, descansa, relájate, oye música. No esperes a que el cansancio se convierta en agotamiento, pero tampoco diversifiques los objetivos de tu atención haciendo varias cosas a la vez, como estudiar y oír música; las dos cosas a la vez no suelen funcionar bien.
  • Pide ayuda cuando la necesites porque no consigues resolver alguna situación. Remite tus dudas al profesor o algún compañero, no dejes pasar un tiempo excesivo para aclararlas, del mismo modo, acércate y revisa tus certámenes y/o controles.

¡El logro de los buenos resultados es un proceso gradual, que depende de diferentes factores… y el más importante eres tú!

Silbana Muñoz Méndez / Díaz, F. H. (1996). Metodología del Estudio: Cómo estudiar con rapidez y eficacia. Santa Fe de Bogotá. McGRAW-HILL

  • Compartir:
    http://uchile.cl/u114584
Su mensaje fue enviado correctamente
Nombre del Destinatario:
E-mail destinatario:
Su nombre:
Su e-mail:
Comentarios: