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Profesores
Opinan:
LA HEGEMONIA DE ESTADOS UNIDOS
Prof.
Guillermo Holzmann
Instituto de Cs. Políticas
- ¿Qué
pasaría en el caso hipotético de que Estados Unidos
perdiera su hegemonía mundial por la situación con
Afganistán?
El
prof. Guillermo Holzmann analiza la situación:
_ Si eventualmente EE.UU. cae, pueden pasar al menos dos cosas.
Una, que surja un país, aceptado por el resto, que lo reemplace
inmediatamente, lo que es difícil de pensar. Francia y China
serían probablemente los candidatos. O en su defecto, todos
los países que están detrás de EE.UU. y que
son más o menos similares, entran en una batalla por lograr
la hegemonía de todo el globo. Estaríamos en una época
feudal posmoderna, por darle algún nombre atípico.
_ ¿Cuál es la probabilidad de que EE.UU. deje ese
espacio?
_ Creo que ninguna. Un país pierde una posición de
poder solamente por dos razones: porque la quiere abandonar, cosa
que es impensable, o bien, porque lo derrotan. Pero EE.UU. no va
a aceptar una derrota, aunque tenga que lanzar una bomba atómica.
Lo de Afganistán es solamente una etapa, de un proceso mucho
más largo, una guerra para la que se tiene estimada una duración
de diez años. EE.UU., a raíz de los atentados contra
las Torres Gemelas y el Pentágono, decide declarar la guerra
al terrorismo. Esta guerra tiene cuatro ejes fundamentales -definidos
por EE.UU.- a través de los cuales debe ser evaluada. Uno
diplomático, asociado al apoyo internacional que EE.UU. logre
en esta lucha. Todo ese apoyo no es incondicional, sino que es total
y absolutamente negociado. El segundo es el económico, orientado
a lograr identificar, neutralizar y eliminar cualquier tipo de transacción
económica o financiera que esté orientada al mantenimiento
de grupos terroristas. Lo cual implica generar una voluntad de todos
los países, tanto del punto de vista legal, para poder intervenir
en las empresas y recabar información, como de la voluntad
de cerrar todas las cuentas en donde haya lavado de dinero, etc.
El tercero, y probablemente el más importante, es el de inteligencia.
Generar bases de datos mundiales que permitan reunir toda la información
disponible acerca de grupos terroristas. Finalmente, el eje militar,
que es el que hoy día aparece con mayor fuerza por los medios
de comunicación, pero cuyo uso es básicamente secundario,
a pesar de lo que se ve en la CNN. Sucede que EE.UU., en esta guerra
contra un enemigo sin rostro, definió un perfil que se llama
Osama Bin Laden. A partir de ahí, definió 28 organizaciones
terroristas que se declara como los enemigos, donde destacan las
FARC y los paramilitares de Colombia. Entonces, un 10% de los enemigos
de EE.UU. están en América Latina.
Como no consiguen que los talibanes entreguen por vía pacífica
a Bin Laden, se genera un objetivo militar: terminar con el régimen
talibán y colocar un gobierno provisional con el apoyo de
la ONU.
Yo diría que, desde este punto de vista, EE.UU. ha tenido
un éxito relativo, ya que en la medida que más pasa
el tiempo se ha visto obligado a generar mayores condiciones de
negociación y a estar dispuesto a ceder mucho más
en sus intereses. Esto queda en evidencia con la negociación
israel o palestina, en donde la posibilidad de crear el estado palestino
con la anuencia de EE.UU. es bastante concreta, cosa que antes EE.UU.
no estaba dispuesto a aceptar, salvo en condiciones que eran impresentables
para el pueblo palestino.
También es un éxito relativo porque no ha sido posible
ubicar a Osama Bin Laden, se han producido nuevos atentados con
ántrax, y eventualmente el del avión que cayó
en Queens (si llega a serlo). Si bien es cierto que a nivel económico
ha conseguido el apoyo de muchos países para poder identificar
las redes de financiamiento terrorista, algunas naciones han sido
extremadamente lentas en entregar información o en atreverse
a poner en duda a empresas internacionales que tienen inversiones
importantes. Quizás, el mayor éxito de EE.UU. está
en el ámbito de la inteligencia. Ha logrado que países
como China, Rusia, Francia, entre otros, entreguen información
para ubicar a grupos terroristas. Esto ha servido para que otros
países neutralicen a sus propios grupos, como el desarme
del IRA.
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