UNoticias Año 4, N° 30 Diciembre 2001

 

Profesores Opinan:
LA HEGEMONIA DE ESTADOS UNIDOS

Prof. Guillermo Holzmann
Instituto de Cs. Políticas

  • ¿Qué pasaría en el caso hipotético de que Estados Unidos perdiera su hegemonía mundial por la situación con Afganistán?

El prof. Guillermo Holzmann analiza la situación:
_ Si eventualmente EE.UU. cae, pueden pasar al menos dos cosas. Una, que surja un país, aceptado por el resto, que lo reemplace inmediatamente, lo que es difícil de pensar. Francia y China serían probablemente los candidatos. O en su defecto, todos los países que están detrás de EE.UU. y que son más o menos similares, entran en una batalla por lograr la hegemonía de todo el globo. Estaríamos en una época feudal posmoderna, por darle algún nombre atípico.
_ ¿Cuál es la probabilidad de que EE.UU. deje ese espacio?
_ Creo que ninguna. Un país pierde una posición de poder solamente por dos razones: porque la quiere abandonar, cosa que es impensable, o bien, porque lo derrotan. Pero EE.UU. no va a aceptar una derrota, aunque tenga que lanzar una bomba atómica.
Lo de Afganistán es solamente una etapa, de un proceso mucho más largo, una guerra para la que se tiene estimada una duración de diez años. EE.UU., a raíz de los atentados contra las Torres Gemelas y el Pentágono, decide declarar la guerra al terrorismo. Esta guerra tiene cuatro ejes fundamentales -definidos por EE.UU.- a través de los cuales debe ser evaluada. Uno diplomático, asociado al apoyo internacional que EE.UU. logre en esta lucha. Todo ese apoyo no es incondicional, sino que es total y absolutamente negociado. El segundo es el económico, orientado a lograr identificar, neutralizar y eliminar cualquier tipo de transacción económica o financiera que esté orientada al mantenimiento de grupos terroristas. Lo cual implica generar una voluntad de todos los países, tanto del punto de vista legal, para poder intervenir en las empresas y recabar información, como de la voluntad de cerrar todas las cuentas en donde haya lavado de dinero, etc. El tercero, y probablemente el más importante, es el de inteligencia. Generar bases de datos mundiales que permitan reunir toda la información disponible acerca de grupos terroristas. Finalmente, el eje militar, que es el que hoy día aparece con mayor fuerza por los medios de comunicación, pero cuyo uso es básicamente secundario, a pesar de lo que se ve en la CNN. Sucede que EE.UU., en esta guerra contra un enemigo sin rostro, definió un perfil que se llama Osama Bin Laden. A partir de ahí, definió 28 organizaciones terroristas que se declara como los enemigos, donde destacan las FARC y los paramilitares de Colombia. Entonces, un 10% de los enemigos de EE.UU. están en América Latina.
Como no consiguen que los talibanes entreguen por vía pacífica a Bin Laden, se genera un objetivo militar: terminar con el régimen talibán y colocar un gobierno provisional con el apoyo de la ONU.
Yo diría que, desde este punto de vista, EE.UU. ha tenido un éxito relativo, ya que en la medida que más pasa el tiempo se ha visto obligado a generar mayores condiciones de negociación y a estar dispuesto a ceder mucho más en sus intereses. Esto queda en evidencia con la negociación israel o palestina, en donde la posibilidad de crear el estado palestino con la anuencia de EE.UU. es bastante concreta, cosa que antes EE.UU. no estaba dispuesto a aceptar, salvo en condiciones que eran impresentables para el pueblo palestino.
También es un éxito relativo porque no ha sido posible ubicar a Osama Bin Laden, se han producido nuevos atentados con ántrax, y eventualmente el del avión que cayó en Queens (si llega a serlo). Si bien es cierto que a nivel económico ha conseguido el apoyo de muchos países para poder identificar las redes de financiamiento terrorista, algunas naciones han sido extremadamente lentas en entregar información o en atreverse a poner en duda a empresas internacionales que tienen inversiones importantes. Quizás, el mayor éxito de EE.UU. está en el ámbito de la inteligencia. Ha logrado que países como China, Rusia, Francia, entre otros, entreguen información para ubicar a grupos terroristas. Esto ha servido para que otros países neutralicen a sus propios grupos, como el desarme del IRA.