En una ceremonia que se realizará en octubre en Santo Domingo, República Dominicana

Doctor Alberto Maturana recibe premio Noé

Con el nombre del primer rescatista registrado por la historia, esta distinción recae en un médico que, en sus propias palabras, “colgué el bisturí para dedicarme a las emergencias y desastres”, por lo que dirigió la Oficina Nacional de Emergencias del Ministerio del Interior, Onemi, entre 1994 y 2006, período en el cual debió contribuir a la prevención de riesgos a nivel nacional, así como gestionar políticas y operativos cuando ocurrían catástrofes naturales o accidentales. Pero allí no terminó su labor, sino que siguió contribuyendo a nivel continental, pues por ejemplo fue llamado por el Banco Mundial para que junto a un grupo de expertos colaborara con la reconstrucción en Cochabamba, Bolivia, luego del terremoto que azotó la zona en 1998; y, meses después, fue convocado por el Manco Interamericano del Desarrollo, BID, para elaborar una estrategia que les permitiera ayudar a los países azotados por el Huracán Mitch, en octubre de ese año, y que por esas circunstancias cayeron en incumplimiento del pago de su deuda externa.

Una vez finalizada su gestión en la Onemi, se integró como profesor agregado a la Escuela de Salud Pública luego de que fuera convocado por quien fuera su director, el doctor Giorgio Solimano, donde creó en el año 2010 y dirige, hasta la actualidad, el programa de Diploma en Emergencias y Desastres, así como imparte cursos cerrados en gestión de riesgo a entidades como el Instituto de Seguridad Laboral, entre otras.

“Creo que los votantes de Redulac/RRD consideraron que encabecé 35 misiones humanitarias a todos los países de América menos Canadá; que me tocó presidir los foros más importantes del mundo en este momento y para nosotros como hemisferio, como son el del Banco Mundial y el del BID; que pude crear una Asociación Iberoamericana –que integró a Portugal y Brasil- de Organismos de Protección y Defensa Civil, durante el gobierno de Eduardo Frei; que tuve el privilegio de ser nombrado precozmente miembro del comité científico y técnico de Naciones Unidas para el cumplimiento de los objetivos de la década en reducción de desastres, iniciativa que nació de la Academia de Ciencias de Estados Unidos, y que pudimos establecer lazos de cooperación con distintos países, como fue el caso de Bolivia y muchos otros”, puntualiza el doctor Maturana.

Esta red se gestó el año 2006 en el marco de un evento denominado “La administración pública y el rol de la universidad”, liderado por el Grupo de Gestión de Riesgos del Instituto de Estudios Ambientales (IDEA), de la Universidad Nacional de Colombia, el cual fue seleccionado por la Oficina de los Estados Unidos para la Asistencia en caso de Desastres en el Extranjero (OFDA) de la Agencia para el Desarrollo Internacional (USAID) para su organización, y que reunió a especialistas de universidades de América Latina y Estados Unidos. En Chile, Redulac tiene un capítulo propio el cual aún no es integrado por la Universidad de Chile: “Es una propuesta que quiero llevar a rectoría, que la integremos oficialmente esta red, y que esa sea una invitación para que todas las facultades y escuelas que tengan afinidad por el tema formemos un colectivo que periódicamente intercambiemos información respecto de metodologías de enseñanza y trabajo, planes y programas, creación de becas y otros”, finaliza.

 

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