Profesora Dora Barrancos

"Si somos negligentes respecto a la producción de conocimiento, no esperemos que haya una nueva conformación de universidad"

Protocolos, observatorios, programas de género, y una clínica de casos. Estas son algunas de las herramientas institucionales que han adquirido las universidades argentinas en los últimos años, experiencia que fue revisada y evaluada por doctora en Historia e investigadora argentina, Dora Barrancos, quien este jueves 13 de diciembre ofreció la conferencia "Universidad y Género. Intervenciones para erradicar la violencia y las concepciones patriarcales" en la U. de Chile.

Como parte del Seminario Permanente: "Universidades Públicas Latinoamericanas: Construyendo la Educación no Sexista" y cerrando el ciclo, la profesora Barrancos relató cómo a finales del 2014 e inicios del 2015, en el marco de encuentros académicos surgió la denominada “Red Interuniversitaria por la Igualdad de Género y Contra las Violencias”, que reúne a integrantes de diversos planteles argentinos, movimiento que aboga, entre otras cosas, por una revisión de la malla curricular universitaria, y cómo desde allí han surgido avances en la materia en las instituciones.

Uno de éstos es que el Consejo Interuniversitario, instancia que reúne a las universidades nacionales argentinas, tomó la resolución de abordar los objetivos de esta Red, los que se han traducido en avances en los planteles en diferentes niveles.

La académica comparó los escenarios actuales con los que vivió como estudiante e investigadora, en donde el tema de la violencia de género al interior de los planteles estaba invisibilizado y sólo se consideraba algo externo a las universidades. “¿Por qué las que estudiábamos género, por qué las activistas feministas que estábamos en la universidad no tuvimos la misma exigencia de visibilidad, de registro, de captación y de producción de políticas para eliminar las violencias allá cuando comenzamos con nuestros programas de género? Esto es una constatación en toda América Latina de poner los ojos en las mujeres violentadas afuera de la universidad pero no al interior”, dijo.

De lo punitivo a lo preventivo

Respecto a los protocolos de actuación, la profesora Barrancos fue enfática en manifestar que “son un paso muy importante”, pero que “no son en sí mismo la salvación”.

El protocolo a veces ha sido puesto como una identificación exculpatoria de cualquier otra tarea. No ha sido fácil construirlos pero parece que tenemos un cierto facilismo”, dijo, agregando que más allá de su creación, “para la aplicación del protocolo se necesita una determinación de consenso altísimo dentro de todo la comunidad. Esto es fundamental para que el protocolo tenga éxito, y para que haya consenso tiene que haber mucha difusión”, a partir de lo cual, incluso, “puede ser un instrumento pedagógico”.

Otro de los puntos clave planteados por Barrancos fue que “hay que hacer el reformateo de toda la comunidad universitaria. Nosotras hemos ganado en América Latina mucha punición pero no hemos ganado prevención”.

Asimismo, hizo un llamado a visualizar la presencia de violencia al interior de los plantes dado que “si no reconocemos que es justamente en nuestros causes -donde parece que se torna insoportable la inequidad, la injusticia, la violencia-, resulta que es donde más cobertura tiene”.

Por ello insistió en que el punto neurálgico de los cambios está en las mallas curriculares. “Si somos negligentes respecto a la producción de conocimiento, no esperemos que haya una nueva y diferente conformación de universidad a la que estamos pensando. La polea de transmisión está ahí”, dijo.

Finalmente, la investigadora recalcó la idea de que es necesario el trabajo colaborativo en la materia. “Creo que esta es la lucha más notable que tenemos por delante, tenemos que asociar a todas las comunidades a este reto”, señaló, agregando que “debe actuarse en redes, las universidades hacen más sinergia si se juntan, si se crean redes internas, si la docencia crea redes, si las jóvenes universitarias crean redes”.

La profesora Barrancos tuvo palabras también para destacar “la preocupación que tiene esta universidad para extinguir esa circunstancia dentro de la casa y en lo que podríamos llamar los extramuros inmediatos y el compromiso de revocar las férulas patriarcales que son constitutivitas en el orden disciplinario”.

Quien estuvo a cargo de los comentarios de esta charla fue la profesora de la Facultad de Filosofía y Humanidades, Kemy Oyarzún, quien se refirió al recientemente acontecido "Mayo Feminista" y su impacto en las medidas institucionales de los planteles. "El movimiento del 2018 puso las violencias en primer término, afuera y adentro de la universidad, desde la calle a los claustros universitarios, y puso la necesidad de los protocolos en todas las universidades, no sólo en las públicas, también en las privadas, donde la lucha ha sido mucho más dura", destacó, relevando que "contagiar las calles de esta ciudad con estas exigencias anti patriarcales, democráticas y, en gran medida, anticapitalistas en este país -'patriarcado y capital, es alianza criminal’ decían las chiquillas-, no es menor".

Cerrando el encuentro, el Rector Ennio Vivaldi explicó que la importancia de instalar una educación no sexista en la universidad radica en que "cuando se imparte una educación sexista, entre muchas otras cosas,  lo que se está haciendo precisamente es negar el carácter público, negar la igualdad de derechos que el Estado puede otorgar a hombres y mujeres”. Por ello, agregó, "quisiera unir esta lucha del movimiento feminista, de la educación no sexista, con el concepto de defensa de la democracia y de lo público".

Participaron también de este encuentro la directora de Igualdad de Género de la U. de Chile, Carmen Andrade; el vicerrector de Asuntos Estudiantiles y Comunitarios, Juan Cortés; además de académicas, estudiantes y funcionarias.

El Seminario Permanente: "Universidades Públicas Latinoamericanas: Construyendo la Educación no Sexista" comenzó el 23 de julio con la visita de la abogada, Magister en Violencia Intrafamiliar y de Género y coordinadora del Seguimiento a la Política para la Igualdad y Equidad de Género en la Universidad Nacional de Costa Rica, Carmen Ulate; prosiguió el 23 de agosto con la conferencia de la directora del Centro de Investigaciones y Estudios de Género (CIEG) de la UNAM, Ana Buquet y luego el 14 de noviembre, con el doctor en Psicología de la UNAM y profesor de la Universidad Pedagógica Nacional, Ignacio Lozano.

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