Arte

Académico Hugo Rivera-Scott inaugura exposición en Museo de la Solidaridad Salvador Allende

Como "un homenaje a la amistad y una posibilidad para ver que el arte nunca es local", definió el profesor Hugo Rivera -Scott la muestra que hasta el 11 de agosto estará disponible en el Museo de la Solidaridad Salvador Allende (MSSA). La exposición recorre, a modo de crónica, momentos e ideas que marcan su trabajo creativo, invitando a introducirse en su visión de artista.

Co-curada por Daniela Berger, coordinadora de Programación del MSSA y el autor, la exhibición es una antología cuyo título alude al proceso del Consejo de Guerra que la Armada de Chile abrió en su contra cuando fue detenido en 1975.

Ironizando con la palabra “contra”, que estaba en el título original de esa documentación judicial militar, el profesor escoge para esta exposición la palabra “con” invocando a compañeros y maestros con los que trabajó, como Lilo Salberg, su gran amiga y maestra a quien la exposición dedica un espacio especial, y a Francisco Rivera Scott, Álvaro Donoso y Camilo Carrizo.

La muestra reúne obras donde la poesía y la visualidad están a la base de la experimentación, como dibujos a lápiz, objetos, collages, pinturas y videos, además de tres obras de intervención específica y a gran escala de sus conocidos Diagramas. También habrá una muestra inédita de documentos sobre la particular producción artística en la Región de Valparaíso de los años '60 e inicios de los '70 junto a obras de dos de sus maestros más importantes: el grabador Carlos Hermosilla y el pintor Hans Soyka.

Nacido en Viña del Mar en 1943, Rivera-Scott destaca la visión sobre el desarrollo artístico de su región que tiene esta muestra. “Nos importaba mucho hacer algo desde ahí y desde Valparaíso fundamentalmente. En los '60 pensábamos con cierto orgullo en el pasado del puerto, mucho más contundente incluso que Santiago, pero que se perdió por distintos motivos. Intentábamos honrar esa tradición de Valparaíso y de algún modo pelear por esa supervivencia. Parte de lo que se puede ver en esta exposición quiere honrar también esa historia”, diJO.

Mirar al pasado según Rivera-Scott

El artista comentó que esta exposición representa la posibilidad de tener esa mirada atrás sin ser una retrospectiva y de situar un poco la obra que está haciendo actualmente. También, señaló, es una oportunidad para darle nuevas lecturas a su obra y por eso va revelando de dónde viene y quiénes fueron sus maestros y compañeros.

Ocurrido el golpe, los hechos que se sucedieron a nivel nacional de los que indudablemente no podía abstraerse y otras situaciones que interrumpieron el proceso artístico que llevaba hasta ese momento, generaron una nueva respuesta en otro tipo de obra marcada por la coyuntura, aunque nunca antes hubiese estado en su interés realizar algo que fuera específicamente “de circunstancia”. Esto porque Rivera-Scott considera que el arte político no debiera estar sujeto a un momento. “El arte es político per se y no tiene que hablar necesariamente de una contingencia. El ‘arte político’ debiera tener otras condiciones”, dice.

Colaboración y creación

Lilo Salberg (Essen, 1903 – Viña del Mar, 1998) fue una artista chilena de origen judío alemán que llegó a Santiago tras la “Noche de las vitrinas” también conocida como la “Noche de los cristales rotos” en 1938, donde la milicia nazi junto a población civil, atacaron a la comunidad judía

Escultora y dibujante, cuando se instaló en la Quinta Región se vinculó al Grupo de Grabadores en la Escuela de Bellas Artes de Viña del Mar y se hizo cercana a los maestros Carlos Hermosilla y Hans Soyka.

“Tuve dos maestras informales, Margarita Bahn y Lilo Salberg, quienes me hicieron entender que el arte no es una cosa local, sino que tiene un universo mucho más extenso”, contó Hugo, agregando que “con Lilo me interesé por varios artistas entre los que sobresalía el entonces emergente Robert Rauschenberg y del que aquí nadie había escuchado nada. Me hizo entender que lo que uno hace como obra está aquí, pero supera sus propios límites y se debe poder parar en cualquier lugar”.

En el MSSA se exhibirán dos piezas suyas que más le impresionaron en ese momento. Una es una vitrina y las otras son máscaras que luego le obsequió a Rivera-Scott y que recientemente él donó al Museo de Arte Contemporáneo (MAC). Estas piezas, según explica, son obras capitales que marcan lo que fue el inicio del periodo de su madurez artística, cuando surgen sus mejores obras y aparece aquello que ella llamó “texturas cromáticas”.

La co-curadora Daniela Berger reitera la inclusión de Lilo Salberg como una respuesta al llamado de la exposición, agregando que hay una urgencia por difundir su trabajo. “La obra de Lilo, es eminentemente desconocida. Curiosamente no ha sido muy documentada ni exhibida pese a su calidad artística y su gran experimentalidad, por eso y desde una visión de interés particular de mi línea de trabajo nos mueve investigarla y dar a conocer su versátil práctica, que es la de una gran artista y docente chilena”, explicó.

Esta exposición cuenta con el apoyo del Unidad de Conservación y Documentación del Museo de Arte Contemporáneo (MAC), de la Facultad de Artes de la Universidad de Chile, la Pinacoteca de la Universidad de Concepción. Luego de su apertura al público el 30 de marzo a las 12:00 horas, se mantendrá abierta hasta agosto de este año. Existe un programa público y actividades de mediación asociadas, con recorridos guiados y talleres experimentales relacionados.

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