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Facultad de Artes

El pasado 18 de agosto:

Se titula la primera Ingeniera en Sonido de la Facultad de Artes

Con la memoria de título "Dispositivo de sustitución sensorial para la experiencia musical sorda", el pasado 18 de agosto Rocío Ortega se transformó en la primera Ingeniera en Sonido titulada en la Facultad de Artes de la Universidad de Chile. La carrera, que abrió en 2016, busca entregar una formación interdisciplinaria en las áreas artística, científica y tecnológica, que permita a sus egresadas y egresados comprender, intervenir y trabajar el fenómeno sonoro en las áreas de realidad y abstracción.

"Desde un principio me planteé realizar una investigación que estuviera enfocada en la relación entre la sordera y la música o el sonido", dijo Rocío Ortega, primera titulada de Ingeniería en Sonido.

"Desde un principio me planteé realizar una investigación que estuviera enfocada en la relación entre la sordera y la música o el sonido", dijo Rocío Ortega, primera titulada de Ingeniería en Sonido.

Como parte de su memoria de título, Rocío Ortega desarrolló un dispositivo de sustitución sensorial para enriquecer la experiencia musical en personas sordas.

Como parte de su memoria de título, Rocío Ortega desarrolló un dispositivo de sustitución sensorial para enriquecer la experiencia musical en personas sordas.

Una de las conclusiones a las que llegó en su investigación es que "la experiencia musical de las personas sordas es principalmente vibrotáctil, visual y rítmica", explicó Rocío Ortega.

Una de las conclusiones a las que llegó en su investigación es que "la experiencia musical de las personas sordas es principalmente vibrotáctil, visual y rítmica", explicó Rocío Ortega.

Para Rocío Ortega que una mujer sea la primera en titularse "es importante tanto para la carrera como para las demás compañeras que se encuentran cursándola".

Para Rocío Ortega que una mujer sea la primera en titularse "es importante tanto para la carrera como para las demás compañeras que se encuentran cursándola".

Rocío Ortega trabajó a partir del estudio de caso de tres personas sordas, construyendo el dispositivo con tres módulos corporales y vibrotáctiles y un cuarto módulo externo.

Rocío Ortega trabajó a partir del estudio de caso de tres personas sordas, construyendo el dispositivo con tres módulos corporales y vibrotáctiles y un cuarto módulo externo.

Con una investigación y el desarrollo de una prueba de concepto de un dispositivo de sustitución sensorial diseñado para enriquecer la experiencia musical en personas sordas, Rocío Ortega se tituló de Ingeniera en Sonido con mención en Señales y Sistemas Sonoros en la Facultad de Artes, transformándose en la primera estudiante de la carrera que obtiene su título.

“Desde un principio me planteé realizar una investigación que estuviera enfocada en la relación entre la sordera y la música o el sonido, ya que, como oyente, estoy consciente de que socio-culturalmente nos encontramos en un contexto de privilegio debido a que los equipos y herramientas destinadas para la experiencia musical en su mayoría no consideran las capacidades sensorio motrices de las personas sordas”, dijo la hoy ingeniera, quien defendió su memoria de título el pasado 18 de agosto por Zoom, ante estudiantes y profesores de la carrera, y autoridades de Facultad y Universidad.

La brillante defensa de título de Rocío Ortega demuestra que el perfil del egresado de Ingeniería en Sonido se ha cumplido con creces”, señaló el prof. Luis Núñez, director del Depto. de Sonido, quien destacó el componente social de la investigación, así como el hecho de “que puede ser un gran aporte a la calidad de vida de aquellos/as que tienen hoy una situación de discapacidad auditiva”. Para él, contar con la primera estudiante titulada de la carrera es “una gran alegría, en este primer gran paso, de un proceso construido y dialogado con toda nuestra comunidad y autoridades de nuestra Universidad”.

Por su parte, el decano de la Facultad, prof. Fernando Carrasco, indicó que este hito “da cuenta de un gran proceso de desarrollo del Departamento de Sonido, cuyos integrantes han proyectado su disciplina de una manera ejemplar, constituyéndose en un tremendo aporte biestamental a esta área del conocimiento”. Y destacó que la titulación de Rocío Ortega “es un hito fundamental, ya que el hecho de que la primera ingeniera en sonido sea una mujer es ejemplar en una disciplina donde sus exponentes son mayoritariamente varones. Esto es una muestra de que estamos viviendo nuevos tiempos”.

La vicerrectora de Asuntos Académicos, prof. Rosa Devés, quien asistió a la defensa de título, indicó que la memoria de Rocío, “primera egresada de la carrera de Ingeniería en Sonido, tiene además una importancia fundamental para la institución en su totalidad, y da cuenta del camino recorrido con el esfuerzo y el sueño de muchos, de construir un espacio educativo singular que entregue una formación en tecnología en diálogo con la creación artística y sustentada en los valores de la Universidad de Chile. El trabajo de Rocío ha dado cuenta de esa visión de manera ejemplar y en ese sentido se funde con el ethos de la carrera y sirve como una guía para toda la comunidad”.

Experiencia musical en personas sordas

En el marco de su investigación, Rocío Ortega concluyó “que los estímulos musicales y sonoros son una experiencia multisensorial que es accesible para todas las personas independiente de su tipo o grado de sordera”. Del mismo modo, que “la experiencia musical de las personas sordas es principalmente vibrotáctil, visual y rítmica, por lo que es pertinente utilizar métodos de transducción de estímulos musicales y/o sonoros a vibrotáctiles, centrándose en el patrón rítmico de cada instrumento musical o sonido”, comentó.

De allí que el dispositivo de sustitución sensorial que desarrolló para enriquecer la experiencia musical en personas sordas, facilitara “la entrada de información sensorial en los sentidos del tacto y la vista”, sustituyendo así “la modalidad sensorial auditiva”, explicó. Para ello, trabajó a partir del estudio de caso de tres personas sordas, construyendo el dispositivo con tres módulos corporales y vibrotáctiles -Bass shaker, Vibrador derecho y Vibrador izquierdo- y un cuarto módulo externo que consistió en una “pantalla de computadora con visuales, los cuales eran manipulados a través de un celular”, añadió.

“El trabajo realizado por Rocío fue sumamente desafiante, en cuanto requería que ella abandonara la perspectiva de la persona oyente e internalizara una problemática ajena a ella, sensorialmente hablando, que es la de las personas sordas y su relación con la música”, señaló la profesora informante de la memoria, Carolina Espinoza. Para la académica del Depto. de Sonido, la investigación implicó “redefinir conceptos y estar abierta a despegarse de hipótesis basales de la investigación. Sin duda estos procesos estuvieron constantemente presentes en su trabajo, lo que hace aún más evidente su compromiso no sólo con su memoria, sino con algo más trascendental, que fue la búsqueda de una herramienta inclusiva que permitiera a personas sordas experimentar el fenómeno sonoro”.

La memoria de título de Rocío, que fue guiada por el prof. Javier Jaimovich -y co-guiada por el prof. Federico Schumacher, como parte de su proyecto FONDECYT Regular 1181182-, no sólo “tiene mucho potencial y es de gran valor para nuestra sociedad”, sino que “requirió saberes y competencias de programación, transducción electroacústica, síntesis de sonido, sistemas interactivos, electrónica, entre otras, junto con una capacidad para investigar y aprender sobre temas que no necesariamente son abordados durante la carrera”, señaló el prof. Jaimovich. En ese contexto, añadió, “Rocío fue capaz de integrar estas competencias de manera sobresaliente, lo que finalmente se ve reflejado en la calidad de su memoria y su impecable defensa oral”.

Para Rocío Ortega fue emocionante saber que protagonizaría la primera defensa de título de su carrera, pues, como explica, “como mujer se presentan obstáculos dentro del rubro del sonido que muchas veces te desaniman y te llevan a cuestionar tu permanencia en ella”. En ese contexto, el que haya sido ella, una mujer, la primera en titularse, “creo que es importante tanto para la carrera como para las demás compañeras que se encuentran cursándola, y marca un hito que invita a otras mujeres a ser parte de este rubro”, comentó.

De hecho, la prof. Carolina Espinoza destacó “la importancia histórica de que una mujer sea la primera egresada y titulada de la carrera de Ingeniería en Sonido de la Universidad de Chile”, carrera que en 2020 se sumó al Programa de Ingreso Prioritario de Equidad de Género para subsanar la situación de disparidad de hombres y mujeres que cursan el programa. Según explicó, “tomando en cuenta que es una carrera dentro de una comunidad compuesta por más hombres que mujeres, en que hay y han habido históricamente más referentes hombres, tanto a nivel local como mundial, creo que eso indudablemente le agrega valor a este trabajo. Desde mi perspectiva, hoy se ha sumado una mujer referente al mundo del sonido”.

Artes, ciencia y tecnología

Ingeniería en Sonido abrió en el año 2016, ofreciendo una formación interdisciplinaria en las áreas artística, científica y tecnológica. Heredera de la hasta entonces Licenciatura en Artes con mención en Sonido, la carrera propone una mirada amplia y unificadora del fenómeno sonoro que permite a sus egresadas y egresados diseñar proyectos desde un nivel fundamental así como también desde las interacciones del arte con la ciencia y la tecnología.

Ese cruce entre arte, ciencia y tecnología se planteó como sello de la carrera y, “si existe algo que puede ser evidente en el trabajo investigativo de la Srta. Rocío Ortega, es dicho cruce”, dijo el prof. Sergio Floody, quien lideró el proceso del cambio curricular que dio origen a la Ingeniería. “Como parte del equipo de académicos, estudiantes, asesores y colaboradores, puedo expresar que esta primera y exitosa defensa de título por parte de Rocío Ortega nos muestra un primer y prometedor paso en el proceso de la carrera de Ingeniería en Sonido”, añadió, destacado el trabajo colaborativo y la intervención constante en el proceso de formación del plan de estudios y de los programas de cada curso “a fin de marcar un camino claro donde los estudiantes puedan transitar”.

Hemos construido e implementado la malla paso a paso, evaluándola todos los años, en el mes enero, de manera de hacer correcciones y mejorar en muchos aspectos académicos, entre otros”, explicó el prof. Luis Núñez. Y agregó al respecto: “Ha sido un desafío no menor, especialmente para los dos últimos años de la carrera. Son impresionantes los cambios que la tecnología trae consigo, por tanto, los talleres y electivos que tiene la malla en sus tres salidas profesionales deben, en lo posible, dialogar en forma permanente, lo que sabíamos de antemano al momento de la implementación de la malla”.

La capacidad de integrar competencias propias de la carrera, así como de investigar y aprender a enfrentarse a procesos con niveles importantes de incertidumbre, “es esencial para nuestros profesionales, ya que se están incorporando a un mundo de muchos cambios y su capacidad para mantenerse actualizados y adaptarse es fundamental”, indicó el prof. Jaimovich. Y eso fue justamente lo que hizo Rocío “de manera sobresaliente; integrar los conocimientos y competencias adquiridos durante su paso por la carrera de Ingeniería en Sonido y aplicarlos en la resolución de un problema de gran relevancia social y con el potencial de mejorar la calidad de vida de la comunidad sorda en Chile”, concluyó.

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