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Modalidad remota y presencial

Facultades comienzan a implementar salas híbridas para facilitar la realización de clases en formato mixto

La Facultad de Arquitectura y Urbanismo lanzó un plan piloto para la realización de clases bajo esta modalidad a estudiantes de primer año de las carreras de Arquitectura y Diseño. En primera instancia, el profesor dicta el curso en formato presencial y es seguido por los estudiantes de manera remota. Sin embargo, se evalúa que -respetando las medidas sanitarias que impone la pandemia- en sala participe un grupo reducido de alumnos, mientras los demás seguirán la clase por videollamadas. Esta modalidad ya fue probada con éxito en la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas, donde se evalúa su implementación para espacios co-curriculares en el segundo semestre de 2021.

Una sala híbrida permite la realización de clases con estudiantes que se encuentran de manera presencial y estudiantes que acceden de forma remota, manteniendo una experiencia educativa equivalente.

Una sala híbrida permite la realización de clases con estudiantes que se encuentran de manera presencial y estudiantes que acceden de forma remota, manteniendo una experiencia educativa equivalente.

La Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad de Chile lanzó -a través de un plan piloto- su nueva infraestructura híbrida, que permite desarrollar clases bajo esta nueva modalidad.

La Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad de Chile lanzó -a través de un plan piloto- su nueva infraestructura híbrida, que permite desarrollar clases bajo esta nueva modalidad.

Esta modalidad permite que las y los estudiantes que están de manera remota puedan escuchar y ver al docente, lo que escribe en la pizarra y/o presenta en un proyector o pantallas.

Esta modalidad permite que las y los estudiantes que están de manera remota puedan escuchar y ver al docente, lo que escribe en la pizarra y/o presenta en un proyector o pantallas.

FCFM también comenzó con un plan piloto de salas híbridas y durante enero realizó un taller de reforzamiento de Física para estudiantes de primer año.

FCFM también comenzó con un plan piloto de salas híbridas y durante enero realizó un taller de reforzamiento de Física para estudiantes de primer año.

Desde la Facultad de Artes ya analizan la posibilidad de poder brindar este sistema mixto a sus estudiantes, específicamente con la carrera de Danza durante el primer semestre de 2021.

Desde la Facultad de Artes ya analizan la posibilidad de poder brindar este sistema mixto a sus estudiantes, específicamente con la carrera de Danza durante el primer semestre de 2021.

La realización de pruebas y simulaciones, más la implementación de equipamiento tecnológico y la capacitación a docentes, han buscado mejorar la experiencia pedagógica de las y los estudiantes, sobre todo de quienes durante el 2020 tuvieron su primer año universitario y no han podido tener clases presenciales. Es así como la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad de Chile lanzó -a través de un plan piloto- su nueva infraestructura híbrida, que permite desarrollar clases bajo esta nueva modalidad. El formato implica que las y los docentes puedan realizarlas de manera presencial, apoyados con cámaras y plataformas de videoconferencia, mientras sus estudiantes siguen las instrucciones desde sus hogares.

El sistema está siendo implementado de manera gradual, explica Gabriela Muñoz, directora de la Escuela de Pregrado de las Facultad de Arquitectura y Urbanismo, destacando que las primeras pruebas se han desarrollado con alumnos de las carreras de Arquitectura y Diseño. “Lo interesante es visualizar la oportunidad de esta nueva interacción entre profesor y estudiante”, plantea la profesora, lo que permite que el docente, “esté en su ámbito habitual, se pueda mover, desplazar, y pueda explicar de mejor manera a los estudiantes”.

¿Cómo funciona? Una sala híbrida permite la realización de clases con estudiantes que se encuentran de manera presencial y estudiantes que acceden de forma remota, manteniendo una experiencia educativa equivalente en ambos grupos. Esto permite, a su vez, la interacción entre quienes se encuentran en la sala de clases y quienes están desde otra ubicación conectados por internet.

La experiencia apunta a que las y los estudiantes que están de manera remota puedan escuchar y ver al docente, lo que escribe en la pizarra y/o presenta en un proyector o pantallas, y también, ser parte de las actividades que involucran interacción entre participantes, como preguntas y respuestas, apoyo en la resolución de problemas o actividades grupales.

Este tipo de docencia tiene requerimientos técnicos y de infraestructura, así como la capacitación de las y los docentes, y una habilitación pedagógica, entendiendo que las didácticas utilizadas tradicionalmente en el aula pueden no ser las más adecuadas al momento de incorporar estudiantes de forma remota. Es por este motivo que desde el Departamento de Pregrado de la Vicerrectoría de Asuntos Académicos (VAA) y la Oficina de Educación Online de la Vicerrectoría de Tecnologías de Información (VTI) se está trabajando en este tema, y se han buscado las herramientas que permitan instalar salas híbridas con la mayor cantidad de facilidades, tanto para estudiantes y docentes, y que se suman a las otras iniciativas llevadas a cabo durante 2020 para asegurar la conectividad de las y los estudiantes.

Uno de los principales desafíos de la pandemia ha sido encontrar formas distintas e innovadoras de enfrentar los procesos docentes, explica Carlos Rilling, subdirector del Departamento de Pregrado de la VAA. Las salas híbridas, en este sentido, posibilitan cumplir varios de esos objetivos, ya que “permiten hacer una mixtura interesante entre estudiantes que tienen la posibilidad de participar efectivamente en las clases con aquellos que no tienen la posibilidad de hacerlo, ya sea por razones sanitarias o de distancia. Tiene el beneficio que nos permite ir retomando las actividades presenciales, pero sin descuidar a aquellos estudiantes que no pueden acceder”, destaca. Agrega además que da acceso a oportunidades importantes, por ejemplo, “con estudiantes que están en regiones y que efectivamente no pueden viajar o se ven imposibilitados de hacerlo durante este tiempo, y nos abre posibilidades innovadoras para más adelante”.

Cecilia Saint Pierre, directora de la Oficina de Educación Online de la Vicerrectoría de Tecnologías de la Información, releva algunas de las consideraciones que debe tener la implementación de las salas híbridas. “Tiene implicancias tecnológicas, en los equipos seleccionados, en asegurar la conectividad de la sala, etc. En el mismo sentido, la operación de la tecnología debe ser lo más simple posible para no ser un problema en vez de un beneficio. Pero también tiene consideraciones pedagógicas, el profesor debe mantener atención en alumnos presentes y remotos de igual forma, debe propiciar que estos interactúen entre sí, que se genere diálogo en la clase. Si esto no se logra, todo el concepto de sala híbrida pierde sentido y podrías tener solo un registro gráfico para que los estudiantes que no pudieron participar la vean asincrónicamente”.

Explica además que se ha hecho un trabajo directo con las unidades que han comenzado a implementar procesos piloto de salas híbridas, que ha incluido la revisión de las diferentes alternativas, y pruebas para poder entregar sugerencias ante cualquier problema. “La idea no es sólo recomendar una solución, sino describir las ventajas y desventajas de cada una, qué permite hacer y qué no para que las escuelas tomen decisiones apropiadas”, detalla.

Otras experiencias de clases híbridas

En la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas (FCFM) también se comenzó con un plan piloto para incorporar esta modalidad, y durante enero se realizó un taller de reforzamiento de Física para estudiantes de primer año de su carrera de Ingeniería en Plan Común bajo este formato. En dicha prueba participaron 14 estudiantes en sala y 18 conectados de manera online al mismo tiempo, con una clase que se extendió por dos bloques horarios.

Luisa Pinto, directora de la Escuela de Ingeniería y Ciencias de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas, cuenta que esta prueba piloto tuvo muy buenos resultados. “La idea era probar cómo funciona la sala, cómo funcionaba la profesora, los estudiantes y consideramos que fue muy exitoso porque se logró esa interacción que no se logra de manera online, la profesora lo valoró muchísimo. Algo que consideramos muy bueno es que después de la clase los estudiantes pueden dirigirse al profesor y conversar sobre la clase o de otros temas”.

En la FCFM esperan tener cinco salas híbridas en marzo y llegar a 20 durante el primer semestre.

Macarena Zapata, subdirectora de Gestión Docente de la Escuela de Ingeniería y Ciencias, explica que esta modalidad no está pensada aún para implementarse en las clases obligatorias, pero la idea es “de a poco ir realizando actividades donde empecemos a integrar a los profesores a este mundo y al uso de las salas híbridas, con actividades no solamente de índole curricular sino también co-curriculares, y de esa forma ir proyectándose, quizás, para el segundo semestre 2021 como un proceso de transición”.

Asimismo, la profesora Pinto detalla que en la incorporación gradual de este tipo de actividades “el foco es primer y segundo año (admisión 2020 y 2021), que se podría decir que es la población de estudiantes que se ha visto más afectada por esta situación sanitaria, porque por ejemplo los de admisión 2020 no conocen el campus. Por eso nos hemos propuesto poder ofrecerles al menos una actividad presencial al mes a los estudiantes, sin obligación, porque también hay ciertos temores o las condiciones sanitarias quizás no lo permitan”.

Desde la Facultad de Artes ya analizan la posibilidad de brindar este sistema mixto a sus estudiantes, específicamente en la carrera de Danza durante el primer semestre de 2021. La vicedecana de la Facultad de Artes, Verónica Canales, explica que debido a la pandemia las carreras artísticas se han visto afectadas porque son actividades “que tienen la práctica artística que requiere de esta presencialidad, requiere de un espacio en particular, de ciertas condiciones que están dadas en las dependencias de facultad”.

Por eso, dice que están trabajando activamente en protocolos para poder desarrollar cátedras utilizando este formato. “Hemos trabajado con la prevencionista de riesgo, con la arquitecta para ver los aforos, hay ciertas cosas que las tenemos que medir, por ejemplo, porque en movimiento tú transpiras, utilizas el piso y que son superficies que de alguna manera pueden tener algún tipo de contagio, entonces hay muchas medidas anexas que tienen que estar acompañando este proceso”, sostuvo.

Canales señala que se comenzará con Danza de manera piloto, pero “sabemos de las necesidades de todas nuestras carreras y de nuestras prácticas artísticas que requieren de una semipresencialidad o presencialidad, y se está visualizando que esto se pueda ir ampliando para que las otras puedan entrar en esta situación híbrida”, cambios que implicarán cambios en metodologías, agrega.

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