Buscador de noticias

Por título o palabra clave
  • Por fecha de publicación
Facebook Tweet Google+

Facultad de Medicina

Académicos de la Facultad de Medicina comentan este proceso:

Estudio publicado en The Lancet advierte aumento de reactogenicidad en combinación de vacunas para Covid-19

Según explicó el doctor Sergio Vargas, director del estudio clínico en fase 2 de la vacuna producida por AstraZeneca, los eventos adversos de reactogenicidad son 20% mayores en los casos que recibieron combinaciones de vacunas tales como AstraZeneca y Pfizer, siendo los más destacados aquellos denominados “sistémicos”, como son escalofríos, fatiga, sensación febril y dolor de cabeza intenso.

Doctor Sergio Vargas

Doctor Sergio Vargas

Doctor Juan Pablo Torres

Doctor Juan Pablo Torres

En Chile, la segunda dosis de quienes fueron inoculados con Astra Zeneca será con la vacuna de Pfizer.

En Chile, la segunda dosis de quienes fueron inoculados con Astra Zeneca será con la vacuna de Pfizer.

Enlaces relacionados
Artículo en The Lancet: Heterologous prime-boost COVID-19 vaccination: initial reactogenicity data

A ello, el infectólogo e investigador del Programa de Microbiología y Micología del Instituto de Ciencias Biomédicas añade que dicho estudio se realizó en grupos de voluntarios mayores de 50 años los que, en la población general, son los que presentan menores reacciones de este tipo. “En relación a la combinación de vacunas –que se inició luego de que en Alemania se pusiera en práctica para evitar los posibles eventos asociados a trombos en personas que recibieron la primera dosis de AstraZeneca, inoculándolas en la segunda oportunidad con vacunas de plataforma de ARNm, como son las producidas con Pfizer o Moderna-, la Universidad de Oxford realizó una investigación en la que reclutaron a cerca de 500 voluntarios mayores de 50 años para estudiar los efectos de esas combinaciones”.

Dichos participantes fueron organizados en cuatro grupos: el primero, para recibir las dos dosis de AstraZeneca; el segundo, que tuvo las dos dosis de Pfizer; el tercero, que tuvo como primera inoculación la de AstraZeneca y como segunda la de Pfizer, y el cuarto, que tuvo primero Pfizer y luego AstraZeneca. “Y lo que apareció publicado como correspondencia urgente en la revista The Lancet es que esta investigación arrojó que los eventos adversos de reactogenicidad local –dolor en la zona del pinchazo, molestia en el brazo- son parecidos en todos los casos, pero que en el caso de la reactogenicidad sistémica, es decir a nivel de todo el organismo, son 20% mayores entre quienes recibieron combinaciones de vacunas, independiente de en qué orden las recibieron. Dentro de eso tenemos eventos como malestar general, escalofríos, fatiga, sensación febril, dolor de cabeza intenso, dolores articulares y musculares”.

En todo caso, añade que la combinación de vacunas es práctica habitual en pediatría. “Esos eventos adversos no son graves y pasan después de 48 horas, lo que es tranquilizador, pero hay que recordar que ocurrieron en población mayor de 50 años, en la cual la reactogenicidad en general es muy baja. También hubo cambios menores en parámetros de laboratorio, pero que no tuvieron relevancia estadística”.  De hecho, agrega que “si la reactogenicidad inmediata es más pronunciada, esto podría indicar que hay una mejor respuesta inmune; eso no lo sabemos, hay que esperar que se publiquen los datos respecto de la de inmunogenicidad”.  

Y respecto del riesgo de trombosis atribuido a la vacuna de AstraZeneca, el doctor Vargas indica que “es un evento que parece ser más frecuente en personas más jóvenes; que ocurre en menos de una de cada 100.000 dosis y que puede presentarse en otras vacunas en distinta medida. Un artículo publicado muy recientemente en el  New England Journal of Medicine estima cifras un poco más altas en el caso de esta vacuna, pero también reporta 35 casos en 54 millones de dosis de Pfizer; cinco casos en 4 millones de dosis de Moderna y seis casos por 7 millones de dosis de Janssen”.

Por último, el académico agrega que, dada la relevancia de estas investigaciones en el ámbito de la seguridad y la eficacia de las vacunas, “también el Instituto Carlos III de Madrid está iniciando un estudio en menores de 60 años, que anunció recientemente. Será de mucho interés conocer sus resultados”.

Combinación de vacunas ya se ha hecho para otros patógenos

 

Respecto de este tema, el doctor Juan Pablo Torres, pediatra infectólogo del Departamento de Pediatría y Cirugía Infantil Oriente de la Facultad de Medicina, y director de Innovación de nuestro plantel, recuerda que “la vacuna de AstraZeneca para Covid-19 ha sido ampliamente usada en todo el mundo, administrando cientos de millones de dosis, y sus resultados en términos de protección y eficacia han sido muy satisfactorios. Ahora, en este proceso de vigilar la ocurrencia de casos de alerta es que aparecieron, en asociación con la vacuna, casos de enfermedades trombóticas; pero con una frecuencia extremadamente baja, de alrededor de dos a cuatro por cada millón de dosis, en particular en mujeres más bien jóvenes, algunos días después de la primera dosis. Así fue que en Chile se decidió vacunar con ella sólo a varones mayores de 45 años para hacer más remota aún esa posibilidad. Pese a eso, está en estudio un caso de un hombre de 31 años que tuvo una enfermedad trombótica, por lo que se decidió, entre otros razones, que los hombres mayores de 45 años se recomendara una segunda dosis de vacuna ARNm”.

En ese ámbito, explica que es algo que se está investigando a nivel mundial: “hay diferentes estudios, como los que se están haciendo en Reino Unido y España, en los que se está analizando la administración de dosis de vacuna de distintas plataformas, donde las segundas dosis pueden ser también de ARNm habiendo recibido en primer término una vacuna de vector de adenovirus, como es la de Oxford AstraZeneca. Es importante que se vayan conociendo sus resultados, que se están haciendo de una manera rigurosa, porque además algo que tendremos que ver en el futuro próximo es cómo podríamos administrar dosis de refuerzo; es decir, terceras dosis para las  personas que ya completaron sus esquemas. Por eso es bueno que se hagan estas investigaciones, porque es posible que sucedan hechos que son habituales en materia de vacunas, como que eventualmente no haya disponibilidad de todas las existentes para recibir nuevas dosis, entonces es óptimo tener una mayor cantidad de alternativas para que se pueda ir avanzando de la manera que sea lo más eficiente posible en esa situación de que vayamos  a necesitar dosis de refuerzo”.

El doctor Torres señala que “en Chile un 80% de las personas que han completado su esquema de vacunación lo han hecho con vacuna inactivada, como es la de Sinovac, que ha tenido excelentes resultados en términos de seguridad en su uso y para proteger frente a los cuadros de enfermedad más grave, la hospitalización en UCI, o la muerte, igual que las vacunas de ARNm, como la de Pfizer. Pero también es cierto que Sinovac podría no ser tan eficiente en disminuir o cortar la trasmisión del virus o evitar la enfermedad más leve, y ese es otro argumento más para realizar estudios que apiunten a optimizar los resultados en ese sentido, utilizando dosis booster o de refuerzo. Pare eso, nuevamente hay que hacer estudios de seguridad, de inmunogenicidad, para ver la respuesta inmune que se genera, y si esas investigaciones  son satisfactorias sin duda que podrían ser un buen aporte para tomar una decisión basada en la evidencia”.

En todo caso, añade, que la combinación de vacunas de diferentes plataformas es algo que ya se ha hecho para otros virus respiratorios, “como es el de influenza, ocupando refuerzos de vacunas que son de plataformas distintas a las dosis iniciales, y como a veces hay problemas de stock, de suministros, se puede ir optando por diferentes tipos de vacunas. Algo así es probable que en la medida en que haya datos y esté la evidencia, ocurra en el caso de Covid-19”.

- ¿La elección de vacunas que se hizo en Europa e Israel es la que los llevó a que ya estén saliendo de confinamientos y del uso de mascarillas?

- Ese es resultado de un proceso multifactorial. Infectológicamente hablando son tres o cuatro factores a considerar: el primero se refiere al hospedero o la persona que se infecta, en cuanto a que tome todas las medidas de autocuidado ya conocidas y se restrinja la movilidad, y eso es clave. Está claro que si no nos acompañamos de eso, la vacunación por sí sola no es suficiente como estrategia única. Lo segundo son las variantes del virus, que puede ir cambiando la realidad; a nosotros nos afectó bastante la variante P.1 –brasilera- y ahora más recientemente la C.37 o andina. La de la India aún no se ha detectado, pero eso también podría agregar complejidad. El tercer factor es la parte más global, como el testeo, la trazabilidad, que probablemente en países desarrollados es más potente y que en Chile existe pero que podría ser mejor; y en último término está el tipo de vacunas que se usan, que nosotros tenemos una mayoría de Sinovac, que es muy buena en la protección para la enfermedad severa pero menos exitosa posiblemente deteniendo la trasmisión.

Otro factor a considerar, agrega, es la estacionalidad: “La ola pasada también la tuvimos en los mismos meses del año pasado, en otoño-invierno; si nos cuidamos durante esta época y completamos los procesos de vacunación, uno esperaría que en los próximos meses tengamos una situación mejor, más positiva”.

  • Compartir:
    https://uchile.cl/u177147
Su mensaje fue enviado correctamente
Nombre del Destinatario:
E-mail destinatario:
Su nombre:
Su e-mail:
Comentarios: