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Departamento de Sociología

Formato de debates presidenciales televisados: ¿Entrevista, debate o interrogatorio?

Este año ha estado marcado por variadas e importantes elecciones, siendo la próxima la de las primarias presidenciales a realizarse el 18 de Julio, entre los pactos políticos de "Apruebo Dignidad" y "Chile Vamos". Tras los últimos debates televisivos emitidos por los principales canales, Bernardo Amigo, académico del Depto. de Sociología, especializado en Cultura mediática y Socioantropología de la comunicación y de los medios, se refiere a los formatos y cómo de acuerdo a los periodistas e interlocutores variaron diametralmente los encuentros, contenidos, discusiones e interpelaciones, forjándose mixturas entre entrevistas y debates propiamente tales, a través del medio que sigue siendo el de mayor alcance y masividad en la ciudadana: la televisión.

De cara a las primarias presidenciales de los pactos "Apruebo Dignidad" y "Chile Vamos" del 18 de Julio, se realizaron los últimos debates presidenciales, transmitidos por los principales canales.

De cara a las primarias presidenciales de los pactos "Apruebo Dignidad" y "Chile Vamos" del 18 de Julio, se realizaron los últimos debates presidenciales, transmitidos por los principales canales.

Bernardo Amigo, académico del Depto. de Sociología quien ha trabajado y estudiado acerca de cultura mediática, se refiere a los formatos que mezclaron el debate clásico con el de entrevista grupal.

Bernardo Amigo, académico del Depto. de Sociología quien ha trabajado y estudiado acerca de cultura mediática, se refiere a los formatos que mezclaron el debate clásico con el de entrevista grupal.

Desde la línea de investigación de la socioantropología de la comunicación y de los medios, Bernardo Amigo, subraya que el alcance de la televisión sigue siendo preponderante.

Desde la línea de investigación de la socioantropología de la comunicación y de los medios, Bernardo Amigo, subraya que el alcance de la televisión sigue siendo preponderante.

De cara a las primarias presidenciales de los pactos "Apruebo Dignidad" y "Chile Vamos" del 18 de Julio, se realizaron los últimos debates presidenciales, transmitidos por los principales canales de televisión del país. El debate de los precandidatos Gabriel Boric (Frente Amplio) y Daniel Jadue (PC) del primer bloque, realizado el pasado domingo, tuvo un alcance de más 3 millones y medio de personas, un peak de 34,7 puntos, y un promedio de 26,1 puntos de rating.

Al día siguiente, se desarrolló el debate entre los precandidatos Joaquín Lavín (UDI), Ignacio Briones (Evópoli), Sebastián Sichel (Independiente) y Mario Desbordes (RN y PRI), instancia que alcanzó un promedio de rating de 30,1 puntos y un peak de 41,4 unidades, tuvo el debate presidencial de “Chile Vamos”. El espacio fue emitido nuevamente por los canales de TVN/24Horas, Mega/Mega Plus, Chilevisión/CNN y Canal13/T13 En Vivo y tuvo un alcance de 3.978.454 personas.

Durante el primer debate, los temas que se abordaron fueron gobernabilidad, seguridad ciudadana y orden público, política exterior y economía y rol del Estado; el segundo foro, en cambio, estuvo marcado principalmente por temas de Derechos Humanos, Gobernabilidad, Medioambiente y Desarrollo, y Agenda Valórica y de Género.

Bernardo Amigo, académico del Depto. de Sociología quien ha trabajado y estudiado acerca de cultura mediática, se refiere a los formatos de los recientes debates televisivos y los describe como una mezcla entre los debates televisivos más clásicos, donde los candidatos enfrentan posiciones de manera directa a través del diálogo o la confrontación, y el formato de una entrevista grupal, donde numerosos periodistas plantean distintos tópicos a los panelistas.

En ese sentido, para él resultó ser medianamente eficiente ya que predominó el formato del panel de entrevistas respecto por sobre el debate directo, que de cierta manera pone al mismo nivel de protagonismo a las y los periodistas y a los candidatos. De esta manera, en el foro del pacto “Apruebo Dignidad”, Daniel Jadue terminó discutiendo con una periodista más que con su contrincante Gabriel Boric. Por su parte, en “Chile Vamos”, no hubo mucha discusión con las y los periodistas sino que entre los candidatos, por lo que se desarrolló más como debate propiamente tal. Los formatos siempre ponen limitaciones o potencian determinadas maneras de dialogar, explica, pero va a depender siempre de los interlocutores (periodistas y candidatos). “Abordar toda la complejidad y alcances de un programa electoral en un debate televisivo es muy difícil, y no se puede tener la expectativa que se va a poder lograr todo eso en un foro. Por esta razón, el rol de las y los periodistas es mucho más relevante que el formato en el cual se desarrolla el debate”, aclara de antemano Amigo.

Si bien, los distintos formatos de debates son un marco y definen ciertas situaciones comunicacionales, lo que es determinante a su juicio es la calidad de las preguntas, los temas y las interlocuciones. “Cuando se planteó el tema de los Derechos Humanos en el foro de “Chile Vamos” se descolocaron los interlocutores”, recuerda Amigo. Piensa que este tópico fue el abordado más lúcidamente y mejor tratado, ya que el periodista Daniel Matamala logró trasladar a una situación que resulta incómoda para los precandidatos de dicho conglomerado. El caso contrario fue lo ocurrido en el primer debate del conglomerado “Apruebo Dignidad, “donde las y los periodistas no pudieron sacar más provecho a los temas tales como las manifestaciones sociales que vive Cuba o el conflicto mapuche”.

El contexto y escenario comunicacional que provoca este formato depende de cómo y cuán bien se aproveche, por lo que el rol de los(as) periodistas es fundamental: “se notaron diferencias entre ellos y también el provecho que sacaron de los candidatos sobre problemas específicos”, añade el investigador del Depto. de Sociología.

A ratos se percibía más bien un formato similar a un interrogatorio, al menos en el primer debate. “Efectivamente, las o los periodistas adoptaron generalmente roles más o menos protagónicos, por sobre el interés de saber cuál es el pensamiento o argumentación que podría desarrollar cada candidato. Eso tiene que ver con una línea editorial y con la postura del(la) periodista; no todo es responsabilidad del formato, depende también de las personalidades y objetivos de las personas que interactúan”, aclara.

Mónica Rincón más bien planteó temáticas con las cuales los candidatos debían explayarse, mientras que Mónica Pérez buscó “acorralar” a los candidatos. Lo que hizo Daniel Matamala, por contraparte, fue abordar temas interesantes como Derechos Humanos, exigiendo un posicionamiento al respecto.

Impacto de los debates televisivos en la ciudadanía

Desde la línea de investigación de la socioantropología de la comunicación y de los medios, Bernardo Amigo, subraya que el alcance de la televisión sigue siendo preponderante, aún en el marco de la creciente masificación de los medios sociales. Basta con revisar la cifras marcadas por el rating. “Los debates televisivos siguen siendo los eventos mediáticos con mayor impacto público en los períodos de campaña, y los que concentran la atención de la gente respecto de los procesos electorales”, afirma.

La televisión continúa siendo el medio articulador del sistema mediático y, cuando se trata de debates, históricamente los candidatos y sus comandos han preferido hacerlos por televisión precisamente por su alcance y llegada, o incluso por el contrario los han evitado, porque con ellos se genera un hecho mediático que repercute en los otros canales, periódicos, portales web o radios.

En el último tiempo se ha hablado mucho de las denominadas fake news que circulan, principalmente, por redes sociales sobre variados temas coyunturales. Al respecto, Bernardo Amigo destaca que, a diferencia de la circulación anónima de noticias a través de la red, los medios formales deben dar cuenta respecto de la veracidad de aquello que publican o difunden. Cuando no lo hacen o cuando resulta notorio un sesgo en el tratamiento de las noticias e informaciones, ocurre lo que le sucedió a la mayor parte de la prensa televisiva los primeros días del estallido social, las que fueron masivamente denunciadas a través de las redes sociales de internet.

Con medios formales alude a aquellos que poseen un reconocimiento legal particular, que los diferencia y separa del anonimato, haciéndose efectivamente responsables de lo que enuncian. Lo otro que hay que tener claro, según el académico, es que si bien el consumo de medios formales o tradicionales ha bajado considerablemente, lo que no ha descendido y más bien ha aumentado es que la principal fuente informativa de noticias siguen siendo los medios formales y tradicionales, ya sea televisivos, radiofónicos o ahora digitales. Además, la información y contenidos que más circulan en redes sociales no son las fake news, sino aquellas noticias producidas por los medios formales, puntualiza Amigo.

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