¿Nuevos casos de colusión?

Estudio sobre mercado del gas revela concentración económica, baja competencia y contratos de exclusividad

Este 28 de octubre se realizó la charla “Estudio en el Mercado del Gas”, actividad organizada por el Instituto para la Investigación de Imperfecciones de Mercado y Políticas Públicas (MIPP), albergado en la Universidad de Chile, en la que se presentó el informe preliminar de una investigación realizada por la Fiscalía Nacional Económica (FNE) sobre el mercado del gas en Chile entre los años 2010 a 2020. La instancia contó con la participación de Sebastián Castro y Felipe Castro, jefe y subjefe de la División de Estudios de Mercado de la FNE, respectivamente, y Ronald Fischer, académico del Departamento de Ingeniería Industrial de la U. de Chile e investigador del MIPP.

El estudio abordó la situación de los segmentos de gas licuado del petróleo (GLP) y gas natural (GN), ámbito donde el trabajo da cuenta de un acaparamiento por parte de las grandes empresas. En el apartado del gas licuado, específicamente, se analizó la estructura horizontal y vertical de este mercado. Respecto del primero, se analizó la dinámica que existe desde la empresa mayorista hasta el consumidor final.

En relación a la demanda, el subjefe de la División de Estudios de Mercado de la FNE, Felipe Castro, afirmó que “es estacional y hace que los agentes puedan predecirla según el período”. Esto influye en la fluctuación de precios, donde no solamente se correlaciona con el valor del petróleo. De hecho, la FNE detectó que los precios se transmiten rápidamente “aguas abajo” a los minoristas y consumidores finales. Vale decir, el alza en los precios es más rápido que la baja de ellos.

Por esta razón, aseveró Castro, “la revisión de las características del sector nos permite afirmar que la posición del mismo es más susceptible a experimentar conductas coordinadas”.

En el caso de la dinámica vertical, el informe constató un problema entre la empresa mayorista y los distribuidores minoristas en el mercado del GLP. De los 5.600 distribuidores activos analizados en ese período, menos del 3 por ciento eran distribuidora multimarca. Además, menos del 2 por ciento cambiaron a otra marca. De acuerdo a Sebastián Castro, jefe de la División de Estudios de Mercado de la FNE, esto se produce porque “la mayor parte de los contratos con mayoristas contiene cláusulas de exclusividad con períodos largos para salir, que -en opinión de la FNE- no tienen una clara justificación de eficiencia ni comercial”.

De hecho, muchos de estos contratos tienen restricciones geográficas, que incluso delimitan las calles donde pueden distribuir. Según el jefe de la División de Estudios de Mercado del FNE, esto “provoca que los distribuidores minoristas no compitan por tener mejores precios. Lo que pasa en los mayoristas, se transmite directamente a los consumidores. Además, estas condiciones generan una barrera de entrada a nuevos mayoristas”, indicó.

Distribución y transporte: el problema normativo del mercado del gas natural

Por otra parte, la FNE detectó problemas en la regulación del transporte y distribución del gas natural. Respecto del transporte, el informe preliminar señaló que no se cumple la normativa que estipula el sistema de “acceso abierto” para el transporte de gas, regulado en el decreto 263 del año 1995. De acuerdo con Sebastián Castro, esta ley es “letra muerta”, ya que “no da especificaciones operativas ni reglas claras de cómo dar este acceso”.

A nivel de distribución, en tanto, existe una falla en el régimen de rentabilidad máxima: esta simplemente no se regulaba. Para corregirlo, se promulgó la Ley de Servicios de Gas en el año 2017. No obstante, no pudo regular las rentabilidades ni las fallas en la integración vertical de propiedad.

De hecho, una de las indicaciones en la normativa establecía que cualquier integración vertical en empresas del gas natural, se podía hacer mediante licitación internacional sin afectar a los contratos en curso. Ello benefició a la empresa Metrogas, pues en junio de 2016 la compañía se dividió en Agesa, contratada para el aprovisionamiento del gas natural y en Metrogas, encargada de la distribución del mismo. Esto provocó que, a partir de la creación de Agesa, aumentaran los costos en Metrogas.

Propuestas y observaciones

Para el mercado del GLP, la FNE propone al ejecutivo prohibir la participación directa o indirecta de los mayoristas en el segmento de la distribución. “Esto incentivaría a minoristas a comprar por precio, haría que se abra la distribución minorista para que ingrese un nuevo mayorista y su implementación sería sencilla”, afirmó Sebastián Castro. Además, recalcó que solo por la implementación de esta medida puede haber un ahorro del 15 por ciento en el precio de venta del gas licuado.

En caso del transporte del GN, la FNE sugiere que debe existir una regulación detallada para el acceso abierto a las redes de transporte del gas natural, con mecanismos claros para que un tercero solicite el acceso. En tanto, en el ámbito de la distribución, la integración vertical tuvo y tiene efectos en el precio hacia los consumidores. El impacto es de entre 13 a un 20 por ciento en sobreprecios para el sector residencial. Una de las soluciones es derogar el artículo de ley que permite esta integración.

Al respecto, Ronald Fischer, Investigador del Instituto Milenio MIPP y académico del Departamento de Ingeniería Industrial de la Universidad de Chile, indicó que el informe es revelador en torno a la poca competencia que hay en el sector. “Cuando uno revisa el estudio, se sugiere que hay condiciones explícitas en el mercado respecto a una coordinación entre los actores”, sostuvo.

Este informe será sometido a consulta pública en diversas instancias hasta el 4 de noviembre. De allí, la FNE publicará sus conclusiones definitivas, que serán enviadas al Poder Ejecutivo.

Puedes revisar la charla “Estudio en el Mercado del Gas” en el siguiente video:

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https://uchile.cl/u181235
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