Ceremonia virtual

U. de Chile conmemoró el Día Internacional de los Derechos Humanos con la participación de convencionales constituyentes

Son tiempos difíciles para quienes defienden los derechos humanos. Tiempos de negacionismo e impunidad, que en Chile están asociados al avance de un sector de ultraderecha que ha convertido la naturalización de los discursos de odio en su estandarte. Pero también son tiempos de esperanza, depositados en la Convención Constitucional que día a día avanza para construir, con las voces de todas y todos, una nueva Constitución que le asegure al país más justicia e igualdad.

Es en este contexto de polaridad social y de cambios profundos que se advienen, que este viernes 10 de diciembre, la Universidad de Chile conmemoró en una ceremonia virtual, el Día Internacional de los Derechos Humanos. Bajo el título "Por la protección de los derechos humanos y contra el negacionismo", la Casa de Bello renovó su compromiso con la declaratoria universal promulgada por la Asamblea de las Naciones Unidas en 1948, y relevó las acciones concretas que durante el último año se han realizado, no sólo para denunciar las vulneraciones a la vida de las personas por parte del Estado, sino también para contribuir en revertirlas, repararlas y que se haga de una vez por todas, efectivo el Nunca Más.

“Bastó una revuelta social como expresión de la indignación del pueblo de Chile para que nuevamente las fuerzas de orden y militares reaccionaran con violencia contra nuestra gente. Bastó una crisis sanitaria para que recordáramos que unas vidas valen más que otras. Sin eludir lo que ocurre hoy en la Araucanía donde la violencia contra los pueblos indígenas es una cuestión cotidiana”, señaló al respecto la vicerrectora de Extensión y Comunicaciones, Faride Zerán.

“Para nosotros el silencio ante la injusticia y la violencia no es una opción, y desde nuestro quehacer, desde la reflexión académica, desde la lucidez de nuestros cuerpos académicos, estudiantiles y funcionarios seguiremos estando al servicio de la justicia, la libertad y la preservación de la vida digna”, agregó la vicerrectora.

Por su parte, el rector de la U. de Chile, Ennio Vivaldi reflexionó sobre la importancia de cambiar la Constitución del 80 y de qué forma la dictadura de Pinochet ha seguido marcando el devenir del país. “El carácter pluralista de la Universidad la obliga a ser funcional al aparato del Estado cualquiera sea el gobierno que el pueblo haya elegido, pero tal lealtad no existe para aquellos gobiernos que no fueron elegidos democráticamente, menos avalar a una dictadura que instaló la aceptación de conductas que en el Chile anterior habrían sido totalmente inconcebibles y que repercuten hasta el día de hoy”, señaló.

En esa línea, el académico Claudio Nash presentó un breve balance sobre la labor que ha desarrollado la Cátedra de Derechos Humanos en nombre de la Universidad, para promover la defensa de los Derechos Humanos mediante acciones concretas que han fortalecido sus lazos con la sociedad civil y las organizaciones sociales en derechos humanos.

Entre las actividades más relevantes, este año, la Cátedra trabajó con la Comisión de Derechos Humanos del Senado para la creación de una ley de víctimas de violaciones de Derechos Humanos y asesoró a la Convención Constitucional en el trabajo de la Comisión Transitoria de Derechos Humanos, para la redacción del Informe sobre Verdad Histórica y Bases para la Reparación y Garantías de no Repetición, que funcionará como insumo para la redacción de nueva Carta Magna, y que fue presentado el pasado viernes en el ex Congreso Nacional.

Además esta semana, el académico participó como panelista del I Foro Internacional de Derechos Humanos convocado por la Asociación de Universidades del Grupo Montevideo (AUGM) que refleja el trabajo de vinculación que se ha estado dando con esta red que une a Brasil, Argentina, Bolivia, Paraguay, Uruguay y Chile y que elevan el trabajo de la Cátedra a un nivel regional y no solo local.

Sobre el contexto actual, Nash fue enfático. “No podemos aceptar la banalización del mal. La historia nos demuestra que cuando no se reacciona con fuerza frente a los avances del fascismo, hacerlo después, suele ser tarde. Más allá de las elecciones del 19 de diciembre, independientemente de quién gane en dicha elección, los desafíos para los derechos humanos son enormes. Esperamos que la Cátedra pueda seguir jugando un rol relevante en la Universidad de Chile, en nuestro país y en el continente”.

El académico, además, presentaba a las 18:30 horas su libro “Infranqueables Lecciones sobre la protección de derechos humanos en tiempos autoritarios. Tomo I”, parte de la nueva colección “Universidad, ideas y debates” de la Editorial Universitaria, y en el que reflexiona en torno a las principales interrogantes sobre derechos humanos, especialmente aquellas vinculadas a violaciones perpetradas tras la revuelta social del 18 de Octubre de 2019.

Con la interpretación de "Tres Piezas de Fantasía opus 73" de Robert Schumann, ejecutada por Celso López en el violonchelo y Luis Alberto Latorre en el piano, ambos músicos de la Orquesta Sinfónica Nacional de Chile, se dio cierre a la primera parte de la ceremonia que fue transmitida por los canales digitales de la Universidad de Chile y seguida por autoridades, académicos, académicas y funcionarios del plantel, además del público general en línea.

Verdad, reparación y garantías de no repetición

La ceremonia continuó con la participación especial de Manuela Royo y Roberto Celedón, ambos convencionales constituyentes, integrantes de la Comisión Transitoria de Derechos Humanos, y unos de los principales impulsores del “Informe de Verdad Histórica, Reparación Integral y Garantías de No Repetición”, en el que la Universidad de Chile fue un colaborador clave, a través de académicos, académicas y estudiantes, quienes apoyaron en distintas labores de transcripción, codificación, análisis, redacción y revisión de las 282 audiencias públicas donde se expusieron los testimonios de víctimas de violación a los Derechos Humanos y grupos discriminados en toda la historia del país.

“Fue un proceso muy significativo porque llevamos al hemiciclo del Senado los testimonios de personas que nunca habían estado ahí, a decir sus relatos, sus verdades en sus propios cuerpos de los atropellos que sufrieron por parte del Estado. Fue un momento histórico y creemos que es parte del compromiso por sanar esas heridas”, señaló la abogada y constituyente por el distrito 23.

“Es necesario superar la Constitución del 80 y superar el pacto de impunidad que por tantos años ha pesado en nuestra historia para poder construir una nueva Constitución con los derechos humanos como base transversal, pero también los derechos de los territorios y del medio ambiente”, agregó la convencional, quien además se mostró emocionada en lo personal por participar en la ceremonia.

“Además de ser abogada, estudié Historia en la U. de Chile y mi padre fue toda su vida profesor en la carrera de Agronomía de la U. de Chile. Estudié en el jardín infantil de la U. de Chile, conozco Antumapu como si fuese mi casa, y mi papá, aunque hoy no está consciente por motivos de salud, estaría muy orgulloso de este momento”, expresó.

La intervención de cierre de la ceremonia estuvo a cargo del abogado Roberto Celedón, constituyente por el distrito 17, especialista en derechos humanos y ex miembro de la Vicaría de la Solidaridad, quien detalló algunos de los casos más sensibles que les tocó escuchar dentro de las audiencias públicas para la elaboración del informe.

Entre ellos los testimonios de representantes de pueblos originarios históricamente invisibilizados, como el pueblo Yagán y Selknam, que sufrieron la exterminación brutal de la mayoría de sus miembros, por parte de agentes del Estado en el siglo XIX, pero que aún sobreviven algunos de sus descendientes; o durante la dictadura, los casos de niños y niñas chilenos, quienes con pocos meses de vida fueron dados en adopción de forma ilegal a familias en Dinamarca, Suecia, Noruega. “Tenemos un deber con ellos en la futura Constitución, porque son chilenos y debemos reconocerlos como tal”, señaló el abogado.

“Los derechos humanos son uno, son inalienables, imprescriptibles en muchas de sus dimensiones, progresivos, interrelacionados y nosotros como Comisión Transitoria en la Convención queremos afirmar ese hecho, eso nos da fuerza que en la futura Constitución del país, los derechos humanos ocupen un lugar esencial, sean una piedra angular”, señaló Celedón. “Esta nueva Constitución tiene que enfrentarnos cara a cara con nuestras taras culturales, con el racismo, el arribismo, el clasismo, porque sino tampoco resolveremos estos problemas de manera real”, concluyó.

Revisa la ceremonia por el Día Internacional de los Derechos Humanos aquí

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