Durante noviembre y diciembre:

Melbourne, Hualpén y Santiago alojan obras de egresadas del DAV

“Cuerpos Desarraigados” lleva por título la exhibición de las egresadas del DAV, Milena Moena Moreno y Paula Martínez Montt que desde el 18 al 28 de noviembre tuvo lugar en Espacio Ailanto - Barrio Yungay, gestionado por Fernanda Yévenez, egresada de la carrera de Teoría e Historia del Arte también de la Facultad de Artes, quien además fue la curadora de la muestra.

Una exposición que surgió por un encuentro fortuito en el que coinciden ambas egresadas expositoras quienes al conversar sobre los procesos de sus memorias de título se dieron cuenta que concordaban tanto en lenguaje como en técnicas, motivándose a trabajar juntas.

Con un eje curatorial transversal a la escultura, las artistas  trabajan con lenguajes que fluctúan entre la joyería contemporánea, performance, audiovisual, vaciados, instalaciones y fotografía. 

De este modo Milena Moena trabaja los conceptos cuerpo y capital, abordando el cuerpo desde lo biológico, llevándolo al objeto y usando las materialidades como elementos productivos y simbólicos.

Por otro lado, Paula Martínez trabaja desde los conceptos territorio e identidad, desde una investigación que realiza en su lugar de origen: Hualpén, comuna en la que analiza la incidencia industrial en la historia y cultura de la zona.

La brea, coca cola y  aceite de automóvil reciclado son productos que se industrializan en Hualpén y Martínez los utiliza en la producción de sus obras, dándole un sentido enigmático a su creación. Por su lado Moena utiliza elementos del capital mismo, como lo son la moneda de $100 chilenos y el metal cobre. 

“La selección de obras para esta exhibición son el resultado de una investigación, producción y materialización en paralelo que duró más de dos años y que desde una mirada crítica, buscan problematizar el modelo político-social”, explicaron las expositoras.

Hualpén, región del Bio Bío, será la zona donde finalizará el proyecto, con una exposición en el Centro Cultural, realizando charlas y visitas guiadas durante los meses de diciembre, enero y febrero de 2022. 

“Finalizar el proceso en este lugar geográfico apunta al objetivo de problematizar los aconteceres que afectan al territorio mismo. Hualpén es un territorio en vías de ser zona de sacrificio, provocado por la industrialización en nombre del progreso. El Centro Cultural de la comuna dialoga con nuestros intereses y en conjunto nos proponemos activar el espacio, haciendo coincidir además la fecha inaugural con el día internacional de los Derechos Humanos, es decir, el 10 de diciembre”, detallaron.

Agregaron también que “este espacio nos ha abierto sus puertas, tanto para ir a exponer como para ejercer un rol social de incidencia en el territorio, por lo que realizaremos charlas, visitas guiadas y una actividad escolar en el Colegio Villa Acero para estudiantes de 4° básico. También nos vinculamos con mujeres y agentes culturales del territorio para así generar redes de apoyo entre regiones, punto que nos parece de suma importancia por el contexto que nos encontramos”.

Una iniciativa que ha podido desarrollarse gracias a la obtención de un Fondart Regional por parte de las egresadas, lo que les abrió la posibilidad de vincularse con sus territorios y las comunidades.

“La exhibición, nos permite llevar el arte a espacios independientes que abren sus puertas a la comunidad y a zonas donde el arte llega de manera más escasa. Para lograr todo esto fue fundamental el trabajo colaborativo, por eso creemos que las bases para cualquier posibilidad de expansión son la colaboración y ayuda mutua tanto entre artistas como entre mujeres. También nos facilitó poder darle fin a este periodo de investigación y producción, pero al mismo tiempo dar inicio a futuros proyectos”, concluyeron las artistas. 

La muestra “Cuerpos Desarraigados” permanecerá hasta fines de febrero de 2022 en el Centro Cultural de Hualpén, Concepción. 

The Australian Tapestry Workshop

Por segunda vez la artista visual egresada del DAV, Constanza Guerrero, resulta ganadora del concurso “Irene Davies Emerging Artist Award” organizado por The Australian Tapestry Workshop, gracias a su tapiz Hace tuto guagua. Un trabajo realizado en la técnica de tejido en reps de trama, con ligamento balanceado.

“Este tapiz está hecho en su mayoría específicamente por un tejido en reps de trama, pero la parte central está hecha con una variación de esta técnica, que escogí por dos motivos: el primero porque es la técnica que más me gusta tejer, ya que es muy lenta y requiere gran meticulosidad. De hecho es la primera técnica que aprendí de tejido a telar y el motivo por el que decidí dedicarme al arte textil. En segundo lugar la escogí porque la tapicería o tejido en reps de trama ha sido usada históricamente para traducir pinturas, dibujos, fotografías, etc., al lenguaje del telar, logrando un cruce entre estas disciplinas que une tanto mi interés por el dibujo como por el tejido”, explicó la artista destacada.

De este modo, en el tapiz de pequeño formato la artista intenta expresar la sensación de angustia, encierro y desesperación que vivió durante la primera oleada de pandemia, centrado en su rol de madre.

“Mi obra plasma una fuerte necesidad de desahogo sobre la angustia que puede provocar el intentar cumplir con todas las responsabilidades de ser madre, incluso cuando intentas dar lo mejor de ti misma, siendo tierna y cuidadosa. Muchas veces simplemente hay situaciones que no puedes controlar y te sientes sobrepasada, desesperada, triste...más aún en el contexto de la cuarentena cuando el sentirse atrapada dentro del hogar no sólo es una frase metafórica sino que es literal”, expresó.

Un trabajo que refleja el sentimiento de algunas madres alrededor del mundo, siendo acogida en diversos países como Argentina, Australia y Chile, tras ser también una de las obras ganadoras del Concurso “Balmaceda Visual Arte Joven para un País Despierto”.

“Pienso que la obra aborda temas que han sido contingentes de manera universal. Creo que por un lado uno podría leerla desde las sensaciones que ha suscitado o intensificado el encierro durante la pandemia, pero también y de manera más específica, la obra explora las problemáticas en torno al hecho de ser mujer y/o madre, enfrentada a las labores domésticas, la rutina en el hogar, el cuidado de los hijos o hijas y el cómo esto la hace sentir. Fue muy difícil encontrar el valor para tejerla y más aún para mostrarla sin sentirme ‘mala madre’”, detalló Constanza Guerrero.

Esta artista visual ya había sido distinguida por sus tapices con anterioridad por The Australian Tapestry Workshop, siendo premiada en el 2019 por el tapiz "Retrato de un desconocido" que es la representación de una persona que viajaba frente a ella en el Metro. “La idea de este tapiz era tomar el recuerdo fugaz de este extraño o extraña que viajaba conmigo, transformarlo en un boceto ́rápido y este boceto hacerlo un tejido, de manera de transformar ese tiempo tan fugaz, pero a la vez en tan estrecha relación corporal que muchas veces implica el viaje en el transporte público, en un proceso de tiempo largo y meditativo como el de la tapicería, convirtiendo el acto de tejer este retrato en un intento de acercarme y llegar a conocer a esta persona desconocida”, indicó.

Finalmente la artista se mostró muy contenta por el reconocimiento recibido aduciendo que, “para mí es algo muy hermoso el ser distinguida por el Australian Tapestry Workshop, porque desde mis inicios en el tejido a telar he admirado a la distancia el trabajo que hacen en tapicería y resulta un poco irreal el haber podido ganar dos veces el concurso. Ha sido un gran incentivo para mí y me ha ayudado a tener confianza en mi trabajo”.

En Galería Metropolitana

A partir de los conceptos de limbo, ruina y trauma, la exposición Tregua de Angie Saiz, desarrollada en la Galería Metropolitana en el marco de la 15 Bienal de Artes Mediales de Santiago, invitó a la reflexión desde el mundo autobiográfico y el contexto actual.

Esto porque a partir de una investigación sobre la experiencia y estudio de la terapia EMDR –EyeMovementDesensitization and Reprocessing– para la superación y reprocesamiento de traumas por movimiento ocular, la artista crea una videoinstalación inmersiva de sitio específico en Galería Metropolitana, en donde la imagen en movimiento y la composición sonora que envuelven la escena a través de la pieza audiovisual, funcionan como metáfora del fenómeno de rumeo mental alojado en el inconsciente, en contraste sonoro con una composición de escucha bianural profunda.

Bajo la curatoría de Mario Fonseca, Tregua se plantea como una suerte de espacio bisagra, de despeje y descanso, de pausa y aclaración, según detalló Saiz, para quien la muestra es un espacio para “intentar destraumatizar los miedos que nos han paralizado –y sistematizado–, para pensar en cómo cimentar fuera de la depresión medicada individual una nueva colectividad, un tiempo-lugar que no busca certezas acabadas sino la posibilidad de percibir nuevos mundos posibles”. 

Por eso la obra de Angie Saiz resulta ser “una metáfora del espacio de limbo –acaso necesario– entre el caos y la recuperación en el que pronto nos encontraremos; un espacio vuelto escena a la espera de protagonistas que busquen construir esos nuevos mundos”, dice la artista.

Un estado de limbo que se describe en el texto curatorial realizado por Mario Fonseca , quien señala que “quizás las astillas de los espejos traspasados una y otra y otra vez se atomicen en un gas que perfile su silueta y le permita atravesarlos alineando sus moléculas con las de los siguientes espejos. Quizás la entropía del tiempo va curvando la órbita de la luna y con un gesto oblicuo Angie Saiz la alcance, la toque y la detenga un instante. Y con estas fuerzas surgidas de las oposiciones pueda conjurar todos los dramas. Para ello hace arte.”

“La obra resulta una puesta en escena donde la experiencia de la expectación y escucha se transforma en la posibilidad de encontrarnos en otro lugar, de irnos fuera, lejos, allí donde lo real se vuelve cinematográficamente insólito y un nuevo mundo que explorar al mismo tiempo; el escenario posible de un inconsciente colectivo para mutar, revolucionar y hacer una tregua para otros futuros posibles”. Ese futuro es para Saiz una posibilidad hoy a través de la obra, y asegurá que “mientras todo se vuelve incierto, un espacio de resistencia al tiempo en tanto lo permanente ya no existe, un espacio como posible hogar para un tiempo atemporal sin hogar”, aclaró Saiz

Tregua, formó parte del programa curatorial 2021 de Galería Metropolitana “Estrategias para desviar el Neoliberalismo” e incluye una publicación impresa bilingüe distribuida por Editorial Metales Pesados.

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