Académicos analizan la importancia del bienestar animal y sus efectos en la productividad ganadera

El bienestar en animales mayores es un tema de gran interés para productores, personas ligadas a la industria ganadera, así como en investigación. De acuerdo a la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE), es un concepto multidimensional que se preocupa del estado físico y mental de un animal, en relación con las condiciones en las que vive y muere.

Además, señala que un animal se encuentra en un estado satisfactorio de bienestar cuando está sano, confortable, tiene una alimentación adecuada, puede expresar su comportamiento innato y no sufre dolor, miedo o distrés (estrés intenso que puede provocar diversas patologías). 

La Dra. Claudia Delgado, Directora Ejecutiva del Comité Institucional de Cuidado y Uso de Animales (CICUA), de la Vicerrectoría de Investigación y Desarrollo de la Universidad de Chile de Chile, señaló que esta actividad “se enmarca dentro de las funciones que realiza CICUA con el objetivo de promover el bienestar animal en la producción ganadera entre los participantes de la comunidad académica, profesionales, técnicos, estudiantes de pregrado y postgrado y personas que trabajen con animales”.

La Dra. Delgado agregó que “es fundamental capacitar quienes que van a trabajar con animales, porque la relación humano animal es muy importante, esta debe ser la adecuada e impedir que estos sientan temor y angustia cuando ven a una persona”.

La jornada contó con la participación de la Dra. María Sol Morales, académica del Departamento de Fomento de la Producción Animal de la Facultad de Ciencias Veterinarias y Pecuarias de la Universidad de Chile, quien abordó el tema de “Bienestar de vacas lecheras” y el Dr. Hedie Bustamante, Médico Veterinario de la Universidad Austral de Chile, con su exposición “Recomendaciones para mejorar el bienestar en la investigación con équidos”.

Bienestar animal y producción

“Sin bienestar animal no hay producción e ingresos para los productores. La producción animal es una forma de vida, una actividad económica. Cuando hay un adecuado bienestar habrá una buena y/o mejor producción animal, ya que ellos pueden expresar su potencial genético y productivo”, puntualizó en su exposición la Dra. María Sol Morales.

La Doctora en Nutrición de Rumiantes fue enfática en señalar que “el bienestar animal no es otro factor de producción -como lo es la reproducción, la nutrición y la alimentación, la salud, la infraestructura, el manejo de las personas, etc.-, no es factible disociarlo de los diferentes factores de producción, es la producción animal per se. Si no hay bienestar no hay buena producción, así de simple”.

Las cinco libertades animales

El concepto de bienestar está ligado a las cinco libertades o elementos base que nos permiten valorar y evaluar el bienestar en animales productivos.

En este sentido, los cuidadores deben procurar que sus animales estén libres de sed, hambre y malnutrición. “Es importante que tengan acceso a una alimentación adecuada, de acuerdo a la especie y el estado productivo”, subrayó la Profesora Morales.

Además, deben estar libres de incomodidad. Lo que implica el acceso a un buen refugio -no solo de las inclemencias del tiempo- y que tenga un lugar para descansar.

El tercer punto tiene relación con la libertad de dolor, lesiones y enfermedad. Esto está relacionado con un oportuno diagnóstico, tratamiento y prevención de las enfermedades.

También es necesario garantizar la libertad para expresar su comportamiento propio. Lo que implica que el animal debe expresar conductas positivas e innatas.

El último factor corresponde a la libertad de temor y angustia, es decir, deben tener experiencias mentales positivas.

Problemas primarios del bienestar en vacas lecheras

“Los problemas primarios de bienestar en vacas lecheras se deberían a temas de selección genética para vacas de alta producción, es decir, que producen más de 9 mil litros por lactancia. Lo que produciría un aumento en infecciones (mastitis, laminitis), enfermedades metabólicas y problemas físicos asociados a esta gran capacidad productiva”, explicó la Dra. María Sol Morales.

Sin embargo, causas de pobre bienestar van a existir en animales de alta y de baja producción. “Además, se relaciona a los sistemas extensivos e intensivos respectivamente”, comentó la experta.

Dentro de los factores a considerar cuando se evalúe el bienestar en vacas lecheras destacan la intensividad o extensividad del sistema, el modelo de producción (pastoreo, confinamiento o mixto), el confinamiento, la raza y nivel productivo de la vaca, el tamaño del rebaño y la zona geográfica donde habita.

El bienestar en la investigación con equinos

Por su parte el Dr. Hedie Bustamante, Médico Veterinario de la Universidad Austral de Chile, se refirió a cómo mejorar el bienestar en la investigación con équidos. “Hoy no existe ninguna duda que los animales son seres sintientes y es normal para ellos tener en un día experiencias positivas y negativas. El tema es cuando los puntos negativos son inducidos por el ser humano o son permanentes en el tiempo, porque eso va generando cambios que afectan el estado mental en un individuo y esto en los equinos -por el grado de relación y de utilización que les hemos dado históricamente- tiende a ser complejo”.

Además, el académico de la UACH señaló que el bienestar de los équidos se evalúa a través de protocolos que están definidos, entre los que destacan los siguientes puntos. Buena alimentación, lo que implica la ausencia de hambre y de sed.

Una infraestructura adecuada, que garantice el grado de confort, temperatura y permita la facilidad de movimiento. Conducta apropiada –tanto el aspecto social, la relación humano-animal y el estado emocional positivo. Buena salud, es decir, ausencia de lesiones, de enfermedad y dolor.

Ley 20.380

La importancia del bienestar animal se relaciona con aspectos políticos, económicos, éticos y sociales. Es por eso que el año 2009 se promulgó la Ley 20.380 sobre protección animal, la cual consta de tres decretos (28, 29 y 30), que dan cuenta cómo los animales deben ser tratados por el hombre.

El decreto ley 29 (DL 29) abarca a todos los animales de producción y apunta a lo relacionado con el nivel predial, industrial o comercialización de ganado.

El decreto ley 28 (DL 28) corresponde a la faena y se enfoca en aspectos como una correcta infraestructura, trato animal y manejos asociados a dicho factor.

El decreto ley 30 se encarga de los aspectos asociados con el transporte y manejos, como tiempo de viaje, alimentación, agua, arreo, carga y descarga.

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