53 normas se comenzarán a deliberar y votar:

Convencionales exponen normas sobre el tipo de sistema político que consagraría la nueva Constitución

Como la Sala de Máquinas, así se definió a la Comisión de Sistemas Políticos, pues es la encargada de determinar qué tipo de institucionalidad política regirá al país por las próximas décadas. Y el trabajo de la Comisión ha sido intenso, fue la primera en llamar a audiencias públicas y ya cerró el primer proceso de ingreso de normas para los primeros temas que están expuestos en el catálogo de contenidos establecidos en el reglamento.

De este modo, ya existen 53 normas ingresadas para los siguientes temas:

  • Instituciones, organización del Estado y régimen político.
  • Estado Plurinacional y libre determinación de los pueblos.
  • Buen gobierno, probidad y transparencia pública.

Ya se aprecian algunas tendencias claras en torno al régimen de gobierno que se expresará en la nueva Constitución. Lo primero, es que ninguna de las normas apunta hacia la consagración de un sistema parlamentario, sino más bien a la instauración de un sistema presidencial atenuado, reforzado o moderado, pero siempre baja la figura de un Presidente de la República electo por sufragio universal. Otro de los temas que se discutirán y que aparece también en muchas de las propuestas es la instauración de un sistema político que —en muchos de sus niveles— contenga como eje central los principios de igualdad de género, sexo genéricas, plurinacionalidad, representación de los territorios y participación popular en la presentación de leyes.

Algunas novedades: vicepresidente electo, cámaras territoriales

En esa línea, por ejemplo, la iniciativa de norma sobre tipo de régimen de gobierno, Chile Digno, propone mantener la figura del Presidente de la República, pero acompañado de la figura de un(a) Vicepresidente, ambos elegidos por sufragio universal, y bajo la condición de que la dupla sea paritaria. Esta nueva figura de Vicepresidente tendría como función coordinar el gabinete de ministros y ministras, asumir la conducción del Ejecutivo en caso de ausencia del Presidente, y concurrir a los debates que se estén dando en el Congreso.

En la iniciativa de los convencionales Fuad Chahín, Felipe Harboe, Eduardo Castillo, Luis Barceló, Agustín Squella, Helmut Martínez, Miguel Ángel Botto y Patricio Fernández, también aparece la figura de un ministro(a) de gobierno. Esta propuesta de articulado establece un sistema de presidencialismo de colaboración, donde el Presidente(a) de la República es elegido por sufragio universal por 4 años, con posibilidad de reelección inmediata. La figura del ministro(a) de gobierno, en tanto, debe ser designada por el Presidente(a). La Cámara de Diputados expresará su consideración al programa de gobierno presentado por el Poder Ejecutivo y la propuesta de ministro(a) de Gobierno con el voto conforme de la mayoría absoluta. Si el programa y el nombre del ministro(a) de Gobierno no logran ese quorum, el Presidente(a) deberá presentar un segundo nombre. Si en esta segunda votación no se alcanza el quorum, el ministro(a) de Gobierno asume de igual manera. Las funciones de este ministro(a) de Gobierno será la de proponer a los ministros de Estado, la relación y coordinación con el Congreso Nacional, y coordinar el Consejo de Gobernadores Regionales, entre otras atribuciones.

Otra propuesta, que también apunta a la elección popular de un Vicepresidente de la República, es la ingresada por los convencionales del Colectivo Socialista, que pretende instaurar la figura de un Vicepresidente que se elija junto al Presidente mediante una “fórmula presidencial” paritaria. Esta propuesta, además, incluye la idea de eliminar el Senado y reemplazarlo por una “Cámara Territorial” que contemple, también, la posibilidad de iniciativas de leyes populares.

Otra norma ingresada por integrantes del movimiento Pueblo Constituyente apunta a la consagración de un sistema presidencial atenuado, bajo un control del legislativo, en base a un estado plurinacional y unitario con fuertes elementos de representación local. La propuesta normativa contempla la creación de un gobierno presidencial gestionado por el Poder Ejecutivo, conducido por el Presidente de la República, con fuertes equilibrios en el Poder Legislativo. Estos equilibrios se darían con la consagración de un Congreso Unicameral, formado por la Cámara Plurinacional de Diputadas y Diputados, junto a la existencia de Congresos Macroregionales que darán representación territorial a la ciudadanía.

En tanto, la propuesta presentada por los convencionales Cristián Monckeberg, Raúl Celis, Hernán Larraín, Geoconda Navarrete, Patricia Labra, Bárbara Rebolledo, Manuel José Ossandón, Álvaro Jofré y Paulina Veloso apuesta por la consagración de un “Presidencialismo de cooperación con un Senado Territorial”. La iniciativa busca mantener el sistema bicameral, incorporando modificaciones en el tipo de representación del Senado Territorial, así como cambios en el proceso de formación de la ley. En ese sentido, se agrega la incorporación del llamado “senado territorial”, que tendría una representación regional, un rol revisor en materia legislativa, un papel en el nombramiento de autoridades del Estado y un especial énfasis en materias de descentralización. En cuanto al Poder Ejecutivo, también emerge la figura del Vicepresidente electo por sufragio universal, junto al Presidente de la República, en una misma fórmula que debe ser paritaria, ambos con una duración de 4 años, con la posibilidad de una sola reelección inmediata. Entre otras atribuciones del Vicepresidente estará la de presidir el llamado “Senado Territorial”.

La discusión y deliberación de las próximas semanas será clave para determinar qué tipo de sistema político se consagrará en el nuevo texto constitucional. Pero antes de entrar de lleno al debate, habrá un nuevo momento de escuchar a expertos para que expongan sus visiones respecto a las normas que están sobre la mesa. Entre el grupo de académicos, habrá dos representantes de la Universidad de Chile: el académico del Instituto de Estudios Internacionales Andrés Dockendorff y la académica del Instituto de Asuntos Públicos Verónica Figueroa Huencho.

Norma popular indígena

A este catálogo de 53 normas presentadas por las y los convencionales, también se incorpora la iniciativa de norma popular indígena presentada por Alihuen Antileo —promotor de la iniciativa—, que al lograr el apoyo de 15 mil firmas ya forma parte del proceso de deliberación y votación oficial dentro de la Convención. Esta propuesta de norma busca consagrar un Estado Plurinacional con un Parlamento unicameral, plurinacional, paritario, y con representación de los territorios. Antileo afirmó que no tienen fines independentistas, pero que esperan poder decidir sobre las materias que les afectan. “Nosotros no tenemos la menor intención de que esos principios tengan un alcance separatista o independentista y eso por una razón histórica: jamás hemos tenido un Estado como pueblo mapuche, lo que tenemos son comunidades y agrupaciones de comunidades, pero nunca hemos tenido esa construcción de Estado y no nos interesa. Sí (nos interesa) la autonomía, dentro de los márgenes del Estado de Chile”, afirmó.

La Comisión iniciará la próxima semana sus votaciones en general, las que están programadas para el 27 de enero. Hasta el momento, han llegado a la instancia 53 normas constitucionales para ser debatidas y una norma indígena, a las que se sumarán nuevas normas sobre las temáticas restantes u otras normas populares que alcancen las firmas de aquí al 1 de febrero.

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