En sesión extraordinaria convocada por la instancia:

Académicos U. de Chile exponen comentarios sobre normas presentadas en Comisión de Sistemas Políticos

La Comisión de Sistemas Políticos está iniciando la deliberación de las normas propuestas por las y los convencionales referidas —para esta primera etapa— a los contenidos asociados al tipo de sistema de gobierno que se consagrará en el nuevo texto constitucional, como también al tipo de Estado que se conformará, atendiendo el concepto de plurinacionalidad. En ese contexto, antes de empezar la etapa de revisión de las normas, la Comisión decidió llevar a cabo una sesión extraordinaria con la presencia de expertos en distintas materias, quienes fueron propuestos por los propios integrantes de la instancia. El objetivo era recibir los últimos comentarios para poder entrar en los próximos días de lleno a la discusión normativa.

En la instancia, hubo presencia de dos académicos de la Universidad de Chile. Por una parte, la abogada académica del Instituto de Asuntos Públicos (INAP), Verónica Figuera Huencho, fue invitada para comentar las normas referidas al concepto de plurinacionalidad y como éste quedará inserto en el sistema de gobierno que se proponga para el texto constitucional. Mientras que para comentar respecto a la experiencia comparada sobre los diferentes sistemas políticos que se han presentado, fue invitado a exponer el cientista político y académico del Instituto de Estudios Internacionales (IEI), Andrés Dockendorff. Ambos, en un tiempo de quince minutos, expusieron sus puntos de vista respecto a las 23 normas que ya entraron a la fase de debate en la Comisión.

La primera en exponer fue la abogada mapuche Verónica Figueroa, quien abordó la noción de Estado en base al principio de plurinacionalidad. La experta en temas indígenas comenzó diciendo que “la definición de Estado definirá el origen, la distribución, el ejercicio y la expresión del poder. La constitucionalidad e institucionalidad explicita del reconocimiento de la plurinacionalidad es el mejor elemento para la convivencia de naciones, es un esencial constitucional”. En este sentido, enfatizó que es indispensable que la norma establezca la plurinacionalidad de forma clara y precisa.

La académica expresó que algunas de las normas propuestas apuntan hacia lo que considera los tres grandes ejes que se deberían plantear en el texto constitucional. El primero, que se establezca el reconocimiento de tierras, territorios, maritorios de los pueblos indígenas, así como sus instituciones y jurisdicciones propias. En segundo lugar, el concepto de soberanía y quiénes la detentarán, expresado en la autodeterminación de las naciones con la autonomía establecidas en principios de autogobierno. En tercer lugar, en tanto, planteó que se debe velar por el principio de participación en la vida del Estado, para que las naciones se sientan debidamente representadas.

Figueroa concluyó su exposición aludiendo a que se debe avanzar hacia nuevas concepciones normativas que vayan más allá del liberalismo clásico, con las cuales se han construido hasta ahora. "Es necesario ir construyendo un pensamiento político plurinacional e intercultural, donde toda la sociedad pueda comprender, valorar y legitimar la participación política de los pueblos indígenas".

Para poder analizar las normas y tomar una decisión, agregó, "nos podemos situar en dos escenarios: uno, nos situamos dentro de la tradición teórica del liberalismo político para señalar los límites, sesgos, prejuicios e interpretaciones de cada normativa, y supone -por lo tanto- que nos moveremos dentro de un espectro de pensamiento y relevaremos solo lo que ha sido valorado por la tradición liberal. O nos podemos situar fuera de este espacio y entender que la tradición liberal es uno de los muchos enfoques posibles para construir normas realmente democráticas, que pueden ir más allá del liberalismo occidental y que estén en sintonía con la diversidad normativa, lingüística, histórica y cultural de las sociedades contemporáneas, la mayoría de ellas plurinacionales, al menos, en las formas. Mi invitación es que, para dar cabida a un proceso deliberativo propio del siglo XXI, nos situemos en este escenario”, expresó.

Por su parte, el académico Andrés Dockendorff se refirió a las propuestas que giran en torno los tipos de sistemas de gobierno, observando una tendencia hacia un presidencialismo, pero que contenga elementos que lo equilibren, como la creación de una figura de vicepresidente o ministro de gobierno o una cámara territorial que reemplace al actual Senado.

Su exposición se basó en revisar una serie de principios que observó en algunas de las normas presentadas, y que se encargó de aclarar con algunos datos y ejemplos empíricos. “Un primer supuesto que se hace es que el presidencialismo no permitiría que se formaran coaliciones y que existiera cooperación, es decir, que hay un bloqueo permanente, eso sobre el régimen político. Sobre el bicameralismo, habría una tendencia en el mundo a eliminar las cámaras altas y quedarse con un sistema unicameral, mientras que otro supuesto apunta que una legislatura unicameral será más productiva que una legislatura bicameral, además que el bicameralismo tampoco fomentaría la colaboración, sino el conflicto, y un último supuesto es que los proyectos de ley se estancan en las cámaras altas”, indicó. Tras ello, revisó cada una de estas categorías, dando a conocer diversos datos sobre tales afirmaciones que se aprecian en algunas de las normas.

Por último, el académico expresó que muchas de las propuestas observadas convergen en el caso del presidencialismo y que espera que estas diferentes iniciativas puedan llegar finalmente a acuerdos.

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