Departamento de Estudios Pedagógicos inauguró su año académico 2022 con panel “Pedagogías y futuro: visiones desde la Universidad de Chile”

La actividad contó con la presencia del rector de la Universidad de Chile, Prof. Ennio Vivaldi Véjar, la vicerrectora Académica (s), Prof. Leonor Armanet Bernales, el jefe de la División de Educación Universitaria de la Subsecretaría de Educación Superior, Thomas Griggs, el decano de la Facultad, Prof. Carlos Ruiz Schneider, la directora ejecutiva del Programa Transversal de Educación, Cristina Arenas Mejía, estudiantes y profesores de la comunidad de Estudios Pedagógicos.

En la apertura, la Prof. Zulema Serrano, directora del Departamento de Estudios Pedagógicos, señaló el momento histórico que enfrentan las pedagogías y el rol de la Universidad de Chile como una institución fundamental. “Nuestro departamento participa hoy del esfuerzo de nuestra universidad por contribuir al perfeccionamiento del sistema educacional del país. Para ello nuestra universidad se ha comprometido a cumplir un rol articulador en la creación de su sistema nacional de educación en torno a la educación pública. Y con este objetivo nos encontramos hoy en medio de diversos procesos orientados a enriquecer y fortalecer nuestras políticas y nuestras institucionalidad como universidad del Estado, en especial en lo que se refiere a la formación de profesores”.

El decano de la Facultad de Filosofía y Humanidades, Prof. Carlos Ruiz Schneider, destacó el reencuentro que ha significado la vuelta a las actividades presenciales en un momento histórico en el que se redacta una nueva Constitución para Chile. “Según nuestra visión, la educación para la formación de actores democráticos debe ser pública porque es la única capaz de construir el común que es la esencia de una comunidad política democrática”.

El rector de la Universidad de Chile, Prof. Ennio Vivaldi Véjar, hizo énfasis en la urgencia de asumir la tarea de reconstruir un sistema de educación pública como esencial para el futuro de Chile. “Queremos explicar nuestro apoyo a lo que se está haciendo en esta Facultad. En definitiva lo que tiene que volver a haber es un cariño por los demás en contraposición al egoísmo que nos impusieron, un cariño por las instituciones, el país, sus ciudadanos y ciudadanas, reconstruir un ethos de pertenencia a una comunidad que es lo que entrega la educación pública”.

Pedagogías y futuro

En el panel, Valeria Uribe, en representación de sus compañeras y compañeros en formación en del DEP, destacó, entre aspectos como la educación sexual integral, la necesidad de abordar el deterioro del planeta a través de la educación ambiental. “Tenemos el gran desafío de consolidar una educación que permita identificar y reflexionar sobre las huellas ecológicas que nuestras formas de vida han dejado en el medio ambiente. Una educación que permita desarrollar valores y conductas que se orienten a fortalecer las relaciones entre las personas y la naturaleza con el fin de desarrollar ciudadanos y ciudadanas conscientes y capaces de crear cambios que contribuyan a la construcción de un mundo sustentable”.

Almendra Cruces, profesora egresada de la carrera de Pedagogía en Educación Básica, luego de realizar un recorrido por las condiciones en las que niñas, niños y profesores han afrontado la pandemia y el retorno a clases presenciales reflexionó acerca de la posibilidad de repensar la escuela. “Mi esperanza es que comencemos a educar a los niños del siglo XXI donde no solo los docentes sean los encargados, sino que toda la sociedad debe posicionarse en el interés superior del niño y la niña y facilitar todo para que nuestros estudiantes puedan aprender de una forma digna sin importar su localización, su contexto socioeconómico o nacionalidad”.

Por su parte, la Prof. Alicia Zamorano, hizo hincapié en el desafío urgente de abordar la baja de matrícula de los programas de pedagogía a nivel nacional. “Necesitamos ubicar en el centro el desarrollo profesional y personal de las y los docentes con una perspectiva integral consciente de su tiempo, historia y ámbitos de acción”.

“Es la educación pública la llamada a contribuir e impulsar la resolución de los problemas que vivimos y desde donde podemos articular esfuerzos para responder a estos desafíos”, agregó.

En su turno, Thomas Griggs, jefe de la División de Educación Universitaria de la Subsecretaría de Educación Superior señaló que la pandemia trajo consigo cambios que han influido directamente en el ejercicio de la profesión y en la formación de futuras y futuros profesores: los retos de una profesión que siempre ha sido desafiante se han intensificado. “Creemos que la revalorización de la carrera docente es una labor central para el futuro de nuestra sociedad”.

“En este escenario complejo es que las universidades en conjunto con el Ministerio de Educación juegan un rol fundamental. Por un lado, trabajar en el diseño e implementación de políticas públicas de atracción y retención de las y los futuros profesores que necesita nuestro país. Y, por otra parte, tenemos el desafío de trabajar desde el Estado y en conjunto con los actores del sistema educativo en pos de la revalorización de la profesión y de la formación inicial docente”.

Uno de los objetivos principales de la subsecretaría de Educación Superior, señaló, es el de fortalecer las pedagogías. “Reconocemos cuatro grandes desafíos: primero, fortalecer el acceso a las pedagogías. Es imprescindible emprender acciones que permitan atraer a más personas capaces para iniciar su formación docente. Según los datos del SIES la matrícula total de la carrera de pedagogía ha disminuido en un 10% en los últimos cinco años. Eso da cuenta de una tendencia que es especialmente preocupante. Segundo, el fortalecimiento de la retención de los grupos más vulnerables y la promoción de la titulación oportuna de todas y todos los estudiantes de pedagogía. Para ello es necesario revisar los mecanismos de asignación de becas, el apoyo y asistencia a la salud mental y especialmente conocer cuáles son las experiencias exitosas que las distintas universidades han tenido en esta materia, generando, al amparo de la subsecretaría, redes de colaboración interinstitucional. De la mano de esto, visualizamos un tercer desafío que tiene que ver con el aumento de la colaboración entre las universidad y los organismos del Estado. Por último, la revisión y revitalización del concepto de calidad. Hasta ahora, nuestro sistema de educación superior y las pedagogías han avanzado en torno a un concepto que está muy ligado a los procesos de acreditación. Reconocemos los avances, pero sin embargo se trata de un concepto de calidad que se restringe más bien a la pertinencia entre lo que hace la carrera y los criterios que defina la CNA. Eso lo queremos complementar con un concepto de calidad que incorpore la idea de la transformación: las carreras van a ser de calidad en la medida que consigan transformar a sus estudiantes y, al mismo tiempo, los convierte que personas capaces de transformar. Ahí, nuestro desafío pasa por incorporar en este concepto de calidad tres ejes fundamentales: género y diversidad. Hay que incluir en los procesos formativos a todas las diversidades con un enfoque de justicia educativa y Derechos Humanos; en segundo lugar, la plurinacionaldad. Los procesos educativos deben incluir y abrirse a las múltiples expresiones culturales de nuestros pueblos, respetando sus particularidades y siendo conscientes de cuánto pueden enriquecer los procesos formativos; y el tercer eje es la territorialidad, pues creemos que la formación debe vincularse con las características y necesidades de su entorno. Una educación va a ser de calidad en la medida que refleje el territorio en el que se inserta. Partiendo de sus necesidad y problemas e incorpore esto en sus metodologías de enseñanza”.

Mira el video de la inauguración en Humanidades TV: 

 

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