El primero de Latinoamérica

Doctor Emilio Herrera recibe premio de prestigiosa sociedad por aportes al conocimiento en salud fetal

El doctor Herrera explica que esta sociedad se formó en el 2007, reuniendo a investigadores de todo el mundo abocados a generar nuevo conocimiento en el ámbito de las patologías que pueden tener su origen durante el desarrollo perinatal. “Esta es una corriente que partió en los años ’90, pero es en las últimas dos décadas que ha tomado impulso en muchos estudios. Así es como la DOHaD empezó a dar premios de manera bianual a académicos que hubiesen hecho un aporte importante al área”.

De esta manera, otorgan las distinciones “Nick Hales Award” a investigadores jóvenes y “David Barker Medal” a científicos de carreras ya consolidadas. “Hasta el momento, el “Nick Hales” se había dado sólo a investigadores de Nueva Zelanda, Estados Unidos e Inglaterra; esta es la primera vez que se otorga a un científico de Latinoamérica”, añade el profesor Herrera.

Su línea de investigación, explica, es especialmente acotada debido a que en el mundo sólo hay cuatro mesetas en las cuales hay asentamientos poblacionales compuestos, por tanto, por individuos aclimatados a la vida en altura. “La más conocida es el Tíbet, ampliamente habitada; otra zona es en Colorado, Estados Unidos, donde hay ciudades y centros de investigación; la tercera es en Etiopía, donde también evolucionó gente en altura, y la cuarta es el Cordón Andino, en Latinoamérica, que es importante porque tenemos las ciudades con mayor densidad poblacional viviendo en altura, tales como La Paz en Bolivia o Bogotá en Colombia. En nuestro caso, se da en poblados más pequeños en el altiplano y también en asentamientos dedicados a la minería; es decir, personas que trabajan allí, por lo que están expuestos a la altura de manera intermitente”.

Pese a este favorable escenario, sentencia que el desarrollo de nuevo conocimiento en nuestro continente, está determinado por la limitación de recursos, y aunque Chile no es la excepción, “hemos logrado hacer ciencia reconocida a nivel internacional, y eso explica este premio”. De hecho, añade, miembros de la DOHaD están contribuyendo a la generación de políticas públicas a nivel de la Organización Mundial de la Salud, “con respecto a las condiciones que debiese cumplir un embarazo sano, mirando la etapa de gestación no sólo como creación de vida sino que viendo cómo a través de medidas preventivas de largo plazo se puede apuntar a que esa persona tenga una vida sana, sin riesgos cardiovasculares o metabólicos”.

El doctor Herrera destaca que este premio reconoce una trayectoria que no podría haber sido posible sin las múltiples colaboraciones con otros académicos e investigadores, entre ellos los doctores Anibal Llanos, Roberto Reyes, German Ebensperger y Alejandro Gonzalez-Candia,todos ellos pertenecientes a su mismo programa, además del esfuerzo de decenas de estudiantes de pre y postgrado. En ese sentido, añade, “la investigación colaborativa inter y transdisciplinaria ha sido vital para el impacto global de nuestro trabajo”.

Proponen nuevas terapias

Actualmente, en su línea de estudio financiada por Fondecyt está investigando los efectos de la hipoxia perinatal en altura gracias a un nuevo modelo animal que reproduce estas condiciones en una cámara hipobárica.  “Son cobayos que cursan toda su preñez en estas condiciones ambientales, y después analizamos en su descendencia cómo es el funcionamiento de su sistema cardiovascular a lo largo de su vida. Nuestros avances nos permiten incluso proponer una posible terapia usando melatonina; tenemos evidencia preliminar de que la hipoxia hipobárica determina alteraciones de la función vascular periférica y de la cerebral, por lo que tendría impacto en el desarrollo y función cognitiva del individuo”, explica el académico.

Estudios anteriores del equipo del doctor Herrera usaron melatonina para tratar recién nacidos -en modelo animal- con hipertensión pulmonar por habitar en altura, en dependencias del Centro Internacional de Estudios Andinos o INCAS (International Center for Andean Studies) de la Universidad de Chile. “Esos resultados fueron bastante buenos, pero lamentablemente todavía no podemos hacer avances de esos estudios en humanos. Lo que sí estamos haciendo es ver el efecto que puede tener la melatonina a nivel vascular en hipertensas pulmonares que se atienden en el Hospital del Tórax; en los datos preliminares, porque es una tesis que está en desarrollo, las personas parecieran tener mejor calidad de vida y rendimiento físico, lo cual es bueno para su bienestar. Combinando esos avances con las conclusiones que hemos obtenido en modelo animal, se podrían sentar las bases para investigar los posibles beneficios de la melatonina en niños recién nacidos con hipertensión pulmonar por habitar en altura. Además, esta es una hormona producida por el cuerpo y que también se usa de manera habitual como suplemento, por lo que no supone riesgos; de tener resultados favorables, podría ser un conocimiento aplicable para prevenir patologías perinatales y mejorar la calidad de vida de las personas en el largo plazo”.

 

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