Comunidad Universitaria

Culmina primera etapa del proceso de caracterización a estudiantes LGBTIQ+ de la UChile

“Reconocer. Visibilizar. Apoyar”. 

Esas tres palabras aparecen de manera constante al momento de hablar del proceso de caracterización a estudiantes de la comunidad LGBTIQ+ (Lésbica, Gay, Bisexual, Trans/Travesti, Intersexual, Queer y otros) de la Universidad de Chile, el que desde hace tres años es realizado por el Área de Diversidades Sexuales y de Género de la Oficina de Equidad e Inclusión, pero que este 2022, por primera vez, ha logrado recabar datos más amplios que permitan decir con más fuerza: “Esta es nuestra realidad y esto necesitamos”.  

Dicha muestra ha sido más amplia debido al trabajo constante de la Secretaría de Diversidades y Disidencias Sexuales y de Género de la Federación de Estudiantes de la UChile (Sedisgen Fech), con la Dirección de Bienestar y Desarrollo Estudiantil, el que permitió que en el Formulario de Caracterización Estudiantil (FOCES) de este año se incluyeran y modificaran las preguntas relacionadas con la comunidad, permitiendo a les alumnes seleccionar su identidad de género, orientación sexual y si es o no una persona trans. 

Noam Vilches, integrante de la Sedisgen FECh, cuenta que este proceso es de larga data y que incluso estas preguntas “sí se sumaron hace un tiempo al FOCES pero de manera incorrecta”, por lo que tuvieron que seguir presionando e impulsando la corrección e inclusión de nuevas interrogantes, ya que en muchos casos “no se entendía el contexto de las discriminaciones y vivencias que tienen les integrantes de la comunidad LGBTIQ+, esperando, además, que estos nuevos focos permeen las ayudas que se dan a nivel más local dentro de la UChile”. 

De esta forma, hoy 3042 estudiantes de la Universidad de Chile afirman sentirse parte de la comunidad LGBTIQ+, lo que representa cerca 8% del total de alumnes de la institución: “Caracterizar a nuestres estudiantes, quienes son el alma de esta casa de estudios, posibilita ir visibilizando las diversidades humanas que forman parte de las distintas facultades, carreras y campus, y visibilizar también va a portar a hacernos cargos de las distintas necesidades y problemáticas y gestionar mejores o nuevos apoyos que antes no se habían pensado, ya que hay grupos históricamente excluidos de la educación superior que no habían sido caracterizados, como son las diversidades sexuales y de género”, comenta Margarita Bustos, coordinadora del Área de Diversidades Sexuales y de Género de la Oficina de Equidad e Inclusión. 

La información que entrega el FOCES ha significado ampliar “notablemente” la tasa de respuesta, ya que antes el proceso sólo se hacía por medio de un formulario que era difundido por redes sociales y de manera interna dentro de la Universidad, ahora, en cambio, la primera información que se obtiene es la que entrega esta herramienta que completa cerca del 80% de los estudiantes de pregrado, siendo el proceso de caracterización más directa el paso siguiente.

En esta etapa, se capacita a monitores que forman parte de la comunidad estudiantil LGBTIQ+, quienes son les encargades de tomar contacto directo con les alumnes para hacerles llegar este cuestionario más específico que busca recabar información sobre su participación en la vida universitaria-comunitaria, sobre sus necesidades de información de distintos temas (becas y beneficios, servicio médico y dental, apoyo académico, etc) y sobre el uso del nombre social y el Decreto Mara Rita, que regula de manera interna su práctica. Además, también busca detectar estudiantes que requieran de un espacio de primera acogida en caso de denuncias por discriminiación arbitraria, para iniciar un trabajo temprano de prevención y diagnóstico. 

Para Reginne Chantall Daure, estudiante de administración pública de la UChile y monitora del Área de Diversidades Sexuales y de Género “este es un proceso histórico que nunca antes había sido posible. Un paso más para poder visibilizar a la comunidad LGBTIQ+ dentro de la Universidad, ya que incluso en el país no existe ningún registro de cuántas personas somos. Vamos a poder crear nuevas agendas para responder a las problemáticas y las necesidades que tenemos como estudiantes dentro de un espacio que a lo mejor al inicio no fue pensado con una visibilidad disidente y de incluir a grupos minoritarios. Porque claramente no somos una minoría como se veía hace mucho tiempo. Ahora vamos a poder demostrar que es posible crear espacios que sean adecuados para todes”. 

Marcelo Soto Jorquera, monitor y estudiante de historia, agrega que “era tiempo de que existera algo así en la Universidad, ya que este trabajo ayuda a asegurar “una buena estadía de les jóvenes”, dando un paso adelante “en la participación de las disidencias en la construcción de una UChile más igualitaria y sin discriminación”. 

Algunas conclusiones importantes de la encuesta es que el 68,5% de estudiantes indicó no estar al tanto de las organizaciones de disidencia sexual o LGBTIQ+ que existen en la Universidad, pero indicaron interés por conocerlas; mientras que el 70,2% manifestó querer participar o recibir información sobre las distintas instancias de participación en la comunidad universitaria. Por otro lado, un 13,4% indicó que podría necesitar un espacio de consejería  o primera acogida para denuncias en caso de acoso sexual, violencia de género o discriminación arbitraria. Mientras que la necesidad de información sobre acceso a salud mental gratuita o a bajo costo, junto con la necesidad de información sobre el Servicio Médico y Dental (Semda UChile) llega casi al 60% de los estudiantes. 

Para Andy Co, encargada de Vinculación con Estudiantes y organizaciones LGBTIQ+ “estas conclusiones son claves para caracterizar al estudiantado LGBTIQ+ y poner en perspectiva sus necesidades considerando la orientación sexual y la identidad de género no como un elemento de su vida privada, sino como parte de la identidad del estudiante que debe ser considerada y desarrollada, en conjunto con su plan de estudios, sin que una vaya en desmedro de la otra”. 

El proceso continúa con la comunicación de los resultados a las distintas unidades académicas, los que se enviarán directamente a las Direcciones de Asuntos Académicos y a los encargades de equidad de cada facultad, agregando además las listas prioritarias de estudiantes que manifestaron tener necesidades particulares, como ayuda sicológica u otros tipos de apoyos, para finalmente, con toda la información analizada, entregar un informe de resultados y propuestas que entreguen un panorama más claro sobre las problemáticas actuales que dice tener la comunidad estudiantil LGBTIQ+ dentro de la Universidad. 

“Esto proceso de caracterización es reconocer y también reconocernos como institución. Nos ayuda en definitiva a desheterosexualizar las facultades, incluso los espacios más tradicionales dentro de la Universidad y eso a les estudiantes que se sienten parte de la comunidad les ayuda a sentirse mejor y relajarse porque ven que hay otres estudiantes como ellos, ya que el número general es muy contundente. Además, nos entrega respuestas directas de les mismes estudiantes, por lo que las soluciones también pueden ser más directas”, agrega Andy Co. 

Pero esta información no sólo es una herramienta para la actualidad, sino que también para la amplitud de estas temáticas, ya que como recientemente ha informado el Senado Universitario, “la Comisión de Género y Diversidades será la encargada de diseñar y liderar una política sobre diversidades y disidencias sexuales y de género dentro de la U. de Chile, que abarque diversos ámbitos de la vida universitaria y se haga cargo de las discriminaciones existentes por orientación sexual o identidad de género en la Universidad de Chile”. 

Para Maribel Mora Curriao, directora de la Oficina de Equidad e Inclusión “contar por primera vez con datos oficiales gracias al FOCES 2022 nos permite acercarnos a les estudiantes, conocer sus intereses, sus necesidades específicas en el contexto universitario y reconocerles como un grupo prioritario, en pos de seguir avanzando en la posibilidad de una política institucional sobre diversidades sexuales y de género. Nuestro trabajo, ahora, como universidad, es diseñar e implementar esas estrategias con la mayor urgencia posible, de manera que les estudiantes puedan acceder a todas las oportunidades de aprendizaje y participación que nuestra casa de estudios ofrece, sin tener miedo a decir que pertenecen a las Diversidades Sexuales y de Género y pensar que su derecho a la educación puede ser arrebatado".



 

Compartir:
https://uchile.cl/u187002
Copiar