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"Biofotones" el disco realizado en alianza entre profesores del DAV y DMUS

Durante el 2021 comenzó una colaboración académica entre el área de Arte Sonoro del Departamento de Artes Visuales de la Facultad de Artes de la Universidad de Chile, que integra Francisco Sanfuentes, y la carrera de Composición del Departamento de Música de la misma casa de estudios, donde la académica Eleonora Coloma es actualmente jefa de carrera . Desde ahí han surgido una serie de actividades desarrolladas en conjunto hasta la actualidad, a las que recientemente se suma el proyecto creativo de música experimental que hoy ve sus frutos en el disco BIOFOTONES, en cuya realización también participó el músico puertorriqueño Federico Balducci.

Un disco que se transforma en el cierre de una trilogía musical, antecedida por Pas Perdu y El velo de lo irrepresentable. “Este disco es la culminación de la historia que comenzamos con Pas Perdu, que fue básicamente el comienzo de la historia donde el personaje principal se encuentra en un proceso de introspección y por eso está lleno de muchos elementos de ‘tranquilidad’. En el segundo, El Velo de lo irrepresentable, el personaje principal regresa a un ambiente más caótico y funciona como punto medio entre los tres álbumes. Esta tercera parte, Biofotones, lo describiría como si tuvieras la oportunidad de explorar la mente del personaje principal, por eso decidimos usar la instrumentación que utilizamos. Sin embargo, la historia es intercambiable, puede tener el punto de partida en BIOFOTONES y un desenlace en Pas Perdu, explicó Balducci.

Esta pieza musical, que contiene elementos aleatorios en el piano, ha sido descrita por sus creadores como mucho más experimental que las anteriores y según Federico Balucci, es un álbum que puede presentarse en cualquier sala de concierto, a diferencia de los otros dos álbumes, que por la naturaleza del estilo de trabajo, tienen un nicho más limitado.

Aportando desde la composición e interpretación, Eleonora Coloma se sumó a la dupla Sanfuentes-Balducci, primero a través de unos mini dibujos de colores tipo partitura que realizó en base a unas grabaciones en donde ellos dos interactúan y que según sus palabras “fueron un estímulo para improvisar. Luego de eso directamente grabé improvisaciones en un piano que tengo en mi casa que tiene un problema de afinación y que tiene un color sonoro apagado, poco brillante y para mi gusto de una textura cálida. Use el teclado del piano, también las cuerdas y un cuenco de cuarzo en re. Hice seis improvisaciones conforme a las seis grabaciones que me enviaron. La mezcla entre todo este material fue lo que dio origen al disco, lo cual se fue configurando en la mezcla que hizo Federico Balducci, en la cual Francisco y yo íbamos aportando con comentarios”, explicó la profesora del DMUS.

 

Por ese tipo de colaboraciones, Eleonora Coloma también cataloga al disco como experimental, por la metodología de trabajo de cómo se desarrolló. “Fue un proceso de experimentación con los diversos materiales sonoros, en donde no estábamos muy seguros de cuál sería el resultado. Es decir, lo que fue sucediendo con las mezclas y los estímulos sonoros de diversa índole que íbamos creando (ya que la partitura no es necesariamente sonora), nos daba la forma final del disco, con sus seis partes, pero no había nada inicial determinado, más que el método para crear. Sorprenderse con estos resultados y modelar a partir de ellos, es lo que creo le da el carácter más experimental”, indicó.

De este modo, BIOFOTONES traduce el trabajo de interacción de los tres músicos y de allí recibe su nombre. “Cuando iniciamos el trabajo, le comenté a Federico algo que había leído sobre un pequeño destello de luz que se libera en las células al morir, aquellos eran biofotones. Pensé también en lo que Roberto Matta llamó la ‘bioquímica de las emociones’, eso casi intangible que sucede en la dimensión micro de nuestro cuerpo. Algo eléctrico que se agita, se mueve, se crispa; se articula en la dimensión microscópica de nuestra experiencia corporal sometida a distintas emociones”, acotó Sanfuentes.

Y agregó: “Algo así como la introspección llevada al extremo, imaginar la dimensión bioquímica de nuestra vida, pues el arte no hace otra cosa que imaginar. Esto nos fue llevando a buscar y explorar en sonidos más abstractos, ruidos, pequeñas sonoridades y destellos que al menos se acercaran a esa experiencia”.

Por su parte, la académica del DMUS detalló que “me incorporé al proyecto cuando este ya había sido titulado. Lo que Francisco y Federico me transmitieron en ese momento, es que a partir de esta idea de los biofotones generemos un modelo creativo de interacción entre los estímulos musicales que fuéramos aportando cada uno. Estos podrían ser una partitura, una improvisación breve, una sonoridad, etc. A partir de esa reunión y de las imágenes que me mostraron, creé una partitura para piano breve, en que estructuré una célula rítmica de pocas notas, que se desarrollaba en diversos contextos de altura y se las envié”. 

Por eso BIOFOTONES ofrece una experiencia introspectiva, quizás más abstracta que los discos anteriores, y que por la dirección de las composiciones y su instrumentación, puede ser más atractivo para los fanáticos de la música electroacústica, noise, dark ambient, música contemporánea.

Un álbum que para Coloma es para “dejarse llevar por el camino que las mezclas de sonido proponen” y que para Sanfuentes, “quizás el halago o satisfacción más significativa para mí, será siempre de alguien que quizás no tiene ninguna relación con ese tipo de música u obra y se mostró de algún modo atrapada, seducida o afectada por aquello que acaba de escuchar o ver”.

Sin embargo, el académico del DAV también hace una crítica a lo compartimentada que se encuentra la música de este tipo en circuitos “‘académicos’, ‘experimentales’, ‘populares’ etc. y dentro de ellos se subdividen en otras múltiples denominaciones, cada una con un cierto público de ‘iniciados’ o ‘incondicionales. Quizás hay un sentido de necesidad de pertenencia en ello y claro, es difícil sustraerse de aquello. Los mismos contextos y lugares donde ésta se interpreta, están muchas veces diferenciados de acuerdo a las mismas categorías. Eso en general es limitante, no hay sorpresa, ni extrañeza, que es una condición importante de la experiencia artística”, sentenció.

Agregó que “Las distintas músicas se relacionan con distintas capas de la experiencia de cualquier persona. En mi experiencia, moverse transversalmente por distintos espacios siempre provocará una respuesta emocional o intelectual, o ambas. Apego, extrañeza, misterio, empatía, rechazo, todas ellas son experiencias posibles”.

Sin duda un trabajo que fue nutriendo a cada músico tanto en el aprendizaje, como en las formas de hacer y de plasmarlo posteriormente a sus estudiantes en las clases. “Creo que cada uno, desde su disciplina, tiene mucho que aprender de otros espacios, de sus formas de hacer, de concebirse a sí mismos. Desplazarse más allá del territorio confortable de lo propio, es un espacio de fragilidad siempre deseable en la producción artística. En ese sentido es importante dialogar, buscar coincidencias y a veces confrontar formas de hacer entre los distintos ámbitos de la Facultad”, concluyó Francisco Sanfuentes.

Para escuchar BIOFOTONES puedes acceder a través de los siguientes links: 

https://federicobalducci7.bandcamp.com/album/biofotones

https://www.youtube.com/watch?v=eCxHpf59xbM&t=514s

Biofotones | Eleonora Coloma/Federico Balducci/Francisco Sanfuentes | The Church of Noisy Goat (bandcamp.com)

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