Seguridad Ciudadana

Investigadores UCH abordaron desafíos sobre el fenómeno de la delincuencia

Comienza la recta final para el 4 de septiembre donde más de 15 millones de ciudadanos y ciudadanas, deberán concurrir de manera obligatoria a las urnas para votar si aprueban o rechazan la nueva Constitución. Un proceso clave donde se definirá si se pone fin a la Constitución escrita en Dictadura en 1980. En ese contexto, la delincuencia y la seguridad ciudadana es una de las preocupaciones actuales de la ciudadanía, para analizar el fenómeno diversos expertos de la Casa de Bello expresaron abordarlo desde una mirada global.

La nueva Constitución apuesta según los investigadores de la Universidad de Chile por un abordaje amplio en materia de la seguridad ciudadana. En primer lugar, se pone el foco en la prevención destacando el artículo 53 que menciona el “Derecho a vivir en entornos seguros y libres de violencia”. Reforzando que es deber del Estado proteger en forma equitativa el ejercicio de este derecho a todas las personas, a través de una política de prevención de la violencia y el delito que considerará especialmente las condiciones materiales, ambientales, sociales y el fortalecimiento comunitario de los territorios.

La Académica de la Facultad de Derecho y experta en Policías y Control de Orden Urbano, Paz Irarrázaval, aclaró que la delincuencia tiene orígenes estructurales de desigualdad y exclusión de ciertos grupos sociales. “La Nueva Constitución es un avance, porque tiene un enfoque integral, poniendo énfasis en las acciones de prevención y reinserción, además aborda delitos que no siempre fueron prioritarios como la violencia de género y la violencia que sufren niños, niñas y adolescentes. También hay una desmilitarización de las policías, que permite una forma distinta de cumplir su rol al servicio de la ciudadanía en un contexto democrático”.

En ese sentido, la académica de la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile refuerza que “la Constitución de 1890 no se refiere a la seguridad ciudadana solo regula a las Fuerzas de Orden y Seguridad Pública, apuntando que existen para dar eficacia al derecho y garantizar orden y seguridad pública interior”.

Mientras que en la nueva Carta Magna se pone énfasis en la importancia de las acciones de prevención, persecución y sanción de los delitos, así como la reinserción social de las personas condenadas, donde serán desarrolladas por los organismos públicos que precise dicha Constitución y la ley, en forma coordinada y con irrestricto respeto a los derechos humanos, puntualizó la académica Irarrázaval.

Para la Académica del Centro de Estudios en Seguridad Ciudadana de la Facultad de Gobierno de la Universidad de Chile, Alejandra Mohor, dijo que la propuesta de Nueva Constitución es un tremendo avance para nuestro país, ya que “en la actualidad no hay una ley que regule el uso de la fuerza por parte de las instituciones y esto genera un espacio para la vulneración de derecho y el uso abusivo de la fuerza”.

Finalmente, la nueva propuesta Constitucional se refiere al sistema de justicia en el artículo 323 el cual enfatiza que "el Estado debe promover e implementar mecanismos colaborativos de resolución de conflictos que garanticen la participación activa y el dialogo”. Otro de los puntos fundamentales que aborda la Carta Magna es el artículo 338, que menciona "el Estado debe velar por la inserción, integración y reparación en el caso de las personas privadas de libertad".

Fenómeno de la Delincuencia desde un foco integral

Los expertos de la Universidad de Chile concuerdan que el fenómeno de la delincuencia y la percepción del temor tienen que ser abordados desde distintas aristas, saliendo del aspecto punitivo. Apuntando a las causas como la exclusión, pobreza y falta de acceso a la educación y reforzar el trabajo coordinado desde los territorios locales.

Se entiende por punitivo al castigo o pena, que apunta a la corrección de quienes han cometido una falta, en este caso buscar solución del fenómeno de la delincuencia solo mediante la cárcel y no abordando medidas integrales.

La Académica del departamento de Ciencias Históricas y Cegecal, de la Facultad de Filosofía y Humanidades, Carolina González, explicó lo relevante de salir de la lógica de control y castigo como modelo para erradicar la delincuencia. “Si bien la criminología crítica hace décadas, como también algunos movimientos sociales, han cuestionado las posturas de control, castigo y represión, llena de sesgos de clase, género y raza; lo concreto es que impera lo que algunos autores llaman la razón punitiva de forma estructural, por lo que es relevante incorporar otro tipo de enfoque para abordar el fenómeno social”.

En esa línea, el Académico del Centro de Estudios de Seguridad Ciudadana de la Facultad de Gobierno de la Universidad de Chile, Diego Piñol, dijo que esta temática tiene años de evidencia y tiene una receta que combina la prevención desde distintas aristas porque “es necesario la prevención integral, el Estado tiene diversas reparticiones, en donde se debe trabajar de manera integrada y colaborativa con los aparatos estatales. Desde los municipios, ejecutando la política pública desde lo local”.

Por su parte, la Académica del Centro de Estudios en Seguridad Ciudadana de la Facultad de Gobierno de la Universidad de Chile, Olga Espinoza, reforzó que el Estado es un actor fundamental para abordar las preocupaciones ciudadanas en torno al aumento de la sensación de inseguridad, puesto que “se requieren múltiples acciones para abordarlos ya que son complejos, como el fortalecimiento de las instituciones que están en trabajo del control del delito, y también deben tener más  protagonismo, acciones de prevención como la prevención de la violencia intrafamiliar, el bullying en colegios y espacios públicos que involucren  a toda la comunidad”.

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