UChile.online

Hallazgos de la "Red de Pobreza Energética"

  • Conexión a la red pública: mientras el 99,6% de los encuestados urbanos, el 92% de los encuestados rurales declara contar con acceso a la red pública de energía. La ausencia de conexión se concentra en gran parte entre las regiones de la Araucanía (23%), el Bio Bio (13%) y la región Metropolitana (11%) (CASEN 2015).
  • Acceso a calefacción: según encuesta CASEN 2015 sólo un 0,6% de los encuestados carece de sistemas de calefacción en su vivienda, lo que se contradice con el 8,1% que declara no usar calefacción en la encuesta ENE 2016 del Ministerio de Energía. Por otra parte, entre las regiones del Bio Bio y Aysén se concentra el uso de leña y mientras el 30% de los encuestados la usaría por el bajo costo de ésta, un 18% lo haría por las características caloríficas del combustible. Así mismo, de los usuarios de leña encuestados en ENE 2015, un 55% declara no estar dispuesto a cambiar el tipo de leña que actualmente utiliza por una de mejor calidad.
  • Agua caliente sanitaria: si bien un 11,6% de la población encuestada declara no usar o no tener algún sistema de agua caliente sanitaria en su vivienda, este porcentaje aumenta significativamente en las regiones de La Araucanía (29% de su población), los Ríos (24,2%) y los Lagos (22,6%) (VII Encuesta de Presupuestos Familiares).
  • Aislación térmica: si bien la diversidad de materiales para muros, pisos y techos descritos en CASEN 2015, presenta características que influyen en la gestión de la temperatura en los hogares, no es posible realizar una caracterización de aislación térmica con los datos disponibles en la encuesta, ya que no se dispone de información básica sobre la aislación, posibles filtraciones en las viviendas, etc. Sin embargo, si se puede identificar a partir de esta encuesta, que en el estado de conservación de las viviendas hay un mayor porcentaje de jefas de hogar que declaran malas condiciones, en comparación al declarado por los hombres.
  • Sensación de frío: cerca de un 34% de las personas segmentadas como pobres en la encuesta del ministerio de energía en 2016 declaró pasar frío el último invierno. Lo propio ocurre con el 27% de los encuestados vulnerables y con un 21% de la clase media baja (ENE 2016). Paralelamente, a partir del análisis de los datos de monitoreo de ReNaM durante una semana de julio, es posible identificar que la temperatura interior se encuentra en promedio un 8% por bajo la temperatura saludable (16ºC) y un 21% por debajo de la temperatura de confort (21ºC) (al menos durante esa semana y en las casas monitoreadas).
  • Equidad: los datos de la VII Encuesta de Presupuestos Familiares nos muestran que los quintiles de mayores ingresos son los que más gastan en electricidad, gas y otros combustibles, sin embargo, este ítem representa un porcentaje mayor de la estructura de gastos para los quintiles de ingresos más bajos. Es decir, los segmentos más pobres de la población gastan menos en términos absolutos, pero más en términos relativos a su propio ingreso mensual. Los resultados de la encuesta ENE 2015 guarda ciertas similitudes con los de la VII EPF, ya que ambos instrumentos muestran que, a grandes rasgos, el gasto promedio mensual en calefacción para los hogares chilenos ronda los $40.000 pesos, lo que representa un 14,8% del actual sueldo mínimo de $270.000 pesos.

(ver informe completo acá)

  • Fuentes revisadas:
    -CASEN 2015: Encuesta de Caracterización Socioeconómica Nacional 2015 del Ministerio de Desarrollo Social.
    -ENE 2015 y ENE 2016: Encuesta Nacional de Energía 2015 y 2016 del Ministerio de Energía.
    -VII EPF: VII Encuesta de Presupuestos Familiares del Instituto Nacional de Estadística
    -ENMA 2016: Segunda Encuesta Nacional de Medio Ambiente 2016 del Ministerio del Medio Ambiente.
    -ReNaM: Red Nacional de Monitoreo del Ministerio de Vivienda y Urbanismo

Definición de pobreza energética (PE)

Existente bastante discusión en la literatura sobre cómo entender la pobreza energética, sin embargo, a partir de una definición compleja, es posible observarla cuando un hogar no dispone de energía suficiente para cubrir las necesidades fundamentales y básicas, considerando tanto lo establecido por la sociedad (observado como ‘objetivo’) como por ellos mismos (reconocido como ‘subjetivo’). Esto quiere decir que un hogar energéticamente pobre no cuenta con la capacidad de acceder a o de decidir entre una gama suficiente de servicios energéticos adecuados, asequibles, confiables, de alta calidad, seguros y medioambientalmente benignos, que permitan sostener el desarrollo humano y económico de sus miembros. En este contexto, tanto las necesidades como los posibles satisfactores, serían establecidos por una sociedad en particular, situada en un territorio determinado, en un contexto temporal definido y bajo condiciones socioculturales específicas.

A pesar de esta dimensión relativa del concepto, es posible definir al menos tres ámbitos en los cuales se expresa la PE: acceso (definido por umbrales físicos, tecnológicos y económicos), calidad (considerando contaminación intradomisciliaria, aislación térmica insuficiente y redes de suministro vulnerables) y equidad (proporción del gasto destinado a energía y exposición a fuentes contaminantes por generación eléctrica).

  • Compartir:
    https://uchile.cl/u136622
Su mensaje fue enviado correctamente
Nombre del Destinatario:
E-mail destinatario:
Su nombre:
Su e-mail:
Comentarios: