Vicerrectoría de Asuntos Estudiantiles y Comunitarios

Dirección de Salud Estudiantil

Recomendaciones generales de Salud Mental ante situaciones de excepción

Dirección de Salud Estudiantil

Dirección de Salud Estudiantil

Consejo útiles para estudiantes

Consejo útiles para estudiantes

Mantener rutinas es muy importante

Mantener rutinas es muy importante

informarse de manera de manera responsable

informarse de manera de manera responsable

Recomendaciones de Salud Mental ante situaciones de excepción

Recomendaciones de Salud Mental ante situaciones de excepción

Es común que frente a las situaciones como las que hemos estado viviendo en los últimos días se presenten nerviosismo, irritabilidad, estado de alerta, incluso sentimientos de miedo y confusión, angustia, cambios de humor, alteraciones del sueño (insomnio, pesadillas), alteraciones del apetito, sensibilidad frente a sonidos fuertes, dificultades para concentrarse, dolores de cabeza o en el pecho. Estas manifestaciones son reacciones esperables ante una situación de elevado estrés.

Al respecto, tenga en consideración las siguientes sugerencias:

  • Observar y seguir la cobertura de las noticias, puede producir y aumentar el temor y las reacciones ya mencionadas anteriormente. La gran cantidad de información que tenemos disponible y de manera inmediata puede aumentar la desinformación y la ansiedad, por lo tanto, priorice los medios de comunicación formales y de instituciones profesionales o académicas reconocidas y evite imágenes de violencia o noticias de las cuales desconoce su veracidad.
  • Es importante mantener la calma y evitar exponerse a imágenes o relatos de violencia.
  • Mantener las rutinas relacionadas con los horarios de sueño, alimentación y rutinas de la casa puede ayudar a organizarnos y sentir que podemos manejar la situación. Intente mantenerlas, tanto como sea posible.
  • Todas las personas reaccionan de manera diferente ante los estresores extremos. Compartir con otros lo que nos está sucediendo nos puede ayudar a descargar las emociones, sin embargo, es importante cuidarnos no compartiendo detalles de situaciones de alta violencia porque pueden agudizar las respuestas de estrés. El apoyo social es un factor protector del estrés. Busque grupo de apoyo con familiares, amigos, vecinos, con quienes compartir sentimientos ante lo que está sucediendo. Si no es posible, recurra a ejercicios de respiración, a la lectura, la escritura, o caminatas (en lugares seguros) para mantener la calma.
  • Necesitamos tiempo para recuperar nuestro equilibrio, lo cual depende de los recursos emocionales de cada uno.
  • Si usted o algún conocido no logra sentirse mejor, no se auto-medique, pida apoyo con profesionales de la salud, como psicólogos, psiquiatras o médicos.

No obstante, las recomendaciones generales entregadas, ¿Qué podemos hacer cuando nos encontramos ante una persona que está enfrentando una situación de crisis potencialmente traumática?

Primeros auxilios psicológicos (PAP)

Cuando en nuestras comunidades, países o en el mundo ocurren hechos traumáticos, queremos tender la mano a los que se han visto afectados. Los PAP tratan de la primera ayuda psicológica, un modo práctico y humano para ayudar y apoyar a nuestros semejantes en graves situaciones de crisis. Se ha pensado para personas que tienen la posibilidad de ayudar a otras, que han experimentado un hecho extremadamente angustiante. Proporciona un marco de trabajo para apoyar a las personas respetando su dignidad, cultura y capacidades. A pesar de su nombre, la primera ayuda psicológica se ocupa tanto del apoyo social como del psicológico.

¿Cómo afectan las situaciones de crisis a las personas?

Aunque todo el mundo resulta afectado de una manera u otra en estas circunstancias, hay una amplia gama de reacciones y sentimientos que cada persona puede tener. Mucha gente puede sentirse abrumada, confundida o muy insegura acerca de lo que está sucediendo. Puede tener mucho miedo o encontrarse muy ansiosa, o insensible e indiferente. Algunas personas experimentan reacciones leves, mientras que otras pueden reaccionar de forma más grave. Esto depende de muchos factores, como por ejemplo:

  • la naturaleza y gravedad del / de los acontecimientos que experimentan
  • su experiencia con acontecimientos angustiantes anteriores
  • el apoyo de otras personas en su vida
  • su salud física
  • su historia personal y familiar de problemas de salud mental
  • su cultura y tradiciones
  • su edad (por ejemplo, los niños de diferentes edades reaccionan de distinta manera).

¿Qué es la Primera Ayuda Psicológica?

La primera ayuda psicológica (PAP) describe una respuesta humana, de apoyo a otro ser humano que está sufriendo y que puede necesitar ayuda

La PAP según la Organización Mundial de la Salud (OMS)*, tiene los siguientes objetivos:

  • brindar ayuda y apoyos prácticos, de manera no invasiva
  • evaluar las necesidades y preocupaciones
  • ayudar a las personas a atender sus necesidades básicas (por ejemplo, comida y agua, información)
  • escuchar a las personas, pero no presionarlas para que hablen
  • reconfortar a las personas y ayudarlas a sentirse calmas
  • ayudar a las personas para acceder a información, servicios y apoyos sociales
  • proteger a las personas de ulteriores peligros.

Una ayuda responsable requiere tener en cuenta 4 aspectos principales al momento de intervenir:

  1. Respetar la seguridad, la dignidad y los derechos de las personas.
  2. Adaptar la propia acción a la cultura de las personas.
  3. Considerar otras medidas de respuesta a la emergencia que implique búsqueda de otros servicio y apoyos.
  4. Cuidarse uno mismo.

Prestando la primera ayuda psicológica

Para prestar la Primera Ayuda Psicológica tenemos que tener en cuenta:

1. COMUNICACIÓN ADECUADA La manera de comunicar con una persona angustiada es muy importante. Las personas que hayan vivido una situación de crisis pueden estar muy alteradas, ansiosas o confundidas. Algunas personas pueden culparse a sí mismas por cosas que han ocurrido durante esa crisis. Mantener la calma y demostrar comprensión puede ayudar a que la persona angustiada se sienta más segura y a salvo, comprendida, respetada y atendida de forma apropiada. Alguien que ha pasado por un episodio de este tipo quizás quiera contarle su historia. Escuchar esa historia puede suponer una gran ayuda, sin embargo, es muy importante no presionar a nadie para que les cuente por lo que ha pasado. Algunas personas quizás no quieran hablar de lo que les ha ocurrido ni de sus circunstancias. No obstante, es posible que esa persona valore que Ud. se quede a su lado en silencio; hágale saber que ahí está si quiere hablar, puede también ofrecerle apoyo práctico, como una comida o un vaso de agua. No hable demasiado y deje lugar para el silencio. Mantener el silencio durante un rato puede dar a la persona el espacio y el valor necesarios para compartir su historia con usted si lo desea.

2. PREPARACIÓN - INFORMARSE ACERCA DE LA SITUACIÓN PREPARAR. Informarse acerca de lo ocurrido, acerca de los servicios y apoyos disponibles y acerca de los posibles riesgos de seguridad a su alrededor.


3. PRINCIPIOS DE ACTUACION DE LA PRIMERA AYUDA PSICOLÓGICA: OBSERVAR, ESCUCHAR Y CONECTAR. Los tres principios básicos de actuación de PAP son observar, escuchar y conectar. Estos principios sirven de orientación a la hora de contemplar una situación de crisis y de adentrarse en ella, a acercarse a los/as afectados/as y entender sus necesidades y a ponerles en contacto con apoyo e información prácticos.

  • OBSERVAR. Comprobar la seguridad, comprobar si hay personas con evidentes necesidades básicas urgentes y comprobar si hay personas que presenten reacciones graves de angustia.
  • ESCUCHAR. Diríjase a quienes puedan necesitar ayuda, pregunte acerca de qué necesitan las personas y qué les preocupa y escuche a las personas y ayúdeles a tranquilizarse.
  • CONECTAR. Ayude a las personas a resolver sus necesidades básicas y a acceder a los servicios, ayude a las personas a enfrentarse a los problemas y brinde información. Ponga en contacto a los afectados con sus seres queridos y con las redes de apoyo social.

4. PREPARARSE A AYUDAR. Reflexione sobre cómo puede prepararse mejor para ofrecer ayuda en escenarios de crisis. Siempre que sea posible infórmese sobre situaciones de crisis y las funciones y responsabilidades de los diferentes tipos de personas que están ofreciendo ayuda, tenga en cuenta su propia salud y cuestiones personales o familiares que puedan causarle altos niveles de ansiedad mientras desempeña su labor de ayuda a los demás y, decida sinceramente si está o no preparado para ayudar en esta situación determinada de crisis y en este momento concreto.

5. MANEJAR EL ESTRÉS: HÁBITOS DE TRABAJO Y DE VIDA SALUDABLES. Como persona que está ayudando, puede que se sienta responsable de la seguridad y el cuidado de las personas. Es posible que sea testigo o incluso que experimente directamente acontecimientos terribles como la destrucción, daños, violencia o muerte. Quizá escuche historias sobre el dolor y sufrimiento de otras personas. Todas estas experiencias pueden llegar a afectarle a usted y a sus compañeros de trabajo. Estudie la mejor forma de manejar su propio estrés, para poder apoyar a sus compañeros y beneficiarse igualmente de su apoyo.


6. DESCANSO Y REFLEXIÓN Es importante destinar tiempo al descanso y la reflexión una vez finalizada su papel de proveedor de ayuda. Puede que la situación de crisis y las necesidades de las personas que ha encontrado hayan resultado muy problemáticas, y que le sea difícil cargar con su dolor y sufrimiento. Después de haber ayudado en una situación de crisis, tómese un tiempo para reflexionar sobre cómo le ha afectado la experiencia y para descansar


Ref.: Organización Mundial de la Salud, War Trauma Foundation y Visión Mundial Internacional (2012). Primera ayuda psicológica: Guía para trabajadores de campo. OMS: Ginebra.

Dirección de Salud

Martes 12 de noviembre de 2019