UChile.online

Bárbara Poblete, académica del Departamento de Ciencias de la Computación

"En base a nuestros análisis, no creo que el estallido social en Chile sea producto de la manipulación de redes sociales, ni interna ni externamente"

La académica Bárbara Poblete, es investigadora del Instituto Milenio Fundamentos de los Datos (IMFD) y directora adjunta del grupo de investigación PRISMA.

La académica Bárbara Poblete, es investigadora del Instituto Milenio Fundamentos de los Datos (IMFD) y directora adjunta del grupo de investigación PRISMA.

Según la experta, el análisis de la información obtenida de este tipo de fuentes abiertas no es concluyente para probar la hipótesis que busca probar la influencia extranjera en el estallido social.

Según la experta, el análisis de la información obtenida de este tipo de fuentes abiertas no es concluyente para probar la hipótesis que busca probar la influencia extranjera en el estallido social.

Este tipo de análisis es complejo porque son datos que se pueden manipular, puedo generar ambientes artificiales en las redes sociales, dijo Poblete.

"Este tipo de análisis es complejo porque son datos que se pueden manipular, puedo generar ambientes artificiales en las redes sociales", dijo Poblete.

La académica de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas, Bárbara Poblete, es experta mundial en análisis de veracidad de información en redes sociales. Aunque no ha tenido acceso al informe Big Data que el gobierno entregó a Fiscalía -con la intención de probar una supuesta influencia extranjera en el estallido social que comenzó el 18 de octubre-, su experiencia le indica que la información obtenida de este tipo de fuentes abiertas no sería concluyente para probar una hipótesis de este tipo, ni para ser por sí sola información de inteligencia. "Este tipo de análisis es complejo porque son datos que se pueden manipular, puedo generar ambientes artificiales en las redes sociales, que hagan inducir a una conclusión que quizás es errónea", señaló la académica.

Este domingo 22 de diciembre, los detalles de un informe Big Data que el Ministerio del Interior le habría entregado a Fiscalía fueron revelados a través de un reportaje en diario La Tercera, concluyendo una semana de polémicas entre ambas partes respecto a la existencia de un informe elaborado con tecnología sofisticada, que podría probar la influencia extranjera en la crisis social que vive el país hace más de 60 días. 

Hasta hoy, se desconoce tanto la autoría del informe, como el contenido íntegro de sus 112 páginas. No obstante, y desde la academia, la profesora del Departamento de Ciencias de la Computación, Bárbara Poblete, quien trabaja en el análisis de redes sociales a través de grandes volúmenes de información, entrega luces sobre la utilidad que tienen los análisis de este tipo en un contexto social como el que atraviesa nuestro país. 

"Nosotros hemos estado mirado los datos del estallido social y no tenemos ninguna evidencia de influencia extranjera en esta crisis", afirmó la experta al comenzar esta entrevista. "Si se tenía que oficiar un informe para confirmar esa hipótesis, iban a encontrar a alguien que lo hiciera. Las redes sociales son tan variadas que si selecciono información puedo encontrar evidencia para muchas cosas que no necesariamente son tales. El punto es cómo hacer estos análisis de manera seria, para poder separar lo que es correcto de lo que es ruido. Son fuentes altamente manipulables", agregó la académica.

-Para el caso de este informe, ¿de qué manera se podría manipular la información que se extrae de las redes?

Yo puedo falsear la ubicación, puedo decir, por ejemplo, que estoy en Venezuela y no lo estoy. Eso lo puede hacer alguien que tiene un manejo computacional muy simple, entonces ya el hecho de estar buscando cuentas ubicadas en el extranjero, que declaren que están ubicadas en el extranjero es complicado porque no hay ninguna forma de asegurar que estén ubicadas allá. En ese sentido, cuando alguien trata de influir elecciones lo que hace muchas veces es ocultar la ubicación o hacerla aparecer como que están en el país tratando de influir: se hacen pasar por chilenos, tratando de influir Chile. Este tipo de análisis es complejo porque son datos que se pueden manipular, puedo generar ambientes artificiales en las redes sociales, que hagan inducir a una conclusión que quizás es errónea. Cualquiera puede escribir lo que quiera y hacerse las cuentas que quiera. Es una fuente complementaria de información, eso sí, e incluso puede servir para generar inteligencia, pero no si se utiliza como fuente única.

-Ustedes que han seguido las redes desde el estallido social, ¿qué observaron respecto a los movimientos de las cuentas extranjeras que hacían referencia al país?

Los comentarios que nosotros habíamos visto desde el exterior tenían que ver con gente que siempre había comentado, medios de otros países, personas de otros países, pero comentando como habitualmente lo hacen.

-¿Sería realmente posible para este caso utilizar el análisis de redes sociales para probar la hipótesis de la influencia extranjera?

Yo no he visto el informe, entonces no puedo descartar nada, pero desde mi expertiz, lo que puedo decir es que la información que nosotros observamos en las redes sociales parece no ser concluyente para probar esa hipótesis, y en general, cualquier dato que se saque a partir de redes sociales es sólo información y esto se transforma en inteligencia al ser contrastado con fuentes externas a la red social. Tiene que contrastarse con otro tipo de inteligencia, como por ejemplo, con inteligencia del gobierno en la calle, pero la fuente no puede ser única porque es manipulable. Alguien puede influir del extranjero, pero también puede hacer pensar que se está influyendo del extranjero.

-¿Cómo interpreta los datos del informe entregados a través de la prensa?

Según lo que dice La Tercera no aparece ninguna  información de carácter delictual sino que es actividad normal de redes sociales. En general ese tipo de análisis se usa para entender qué es lo que está pasando, más que para tratar de demostrar influencia extranjera. En ese sentido, me parece válido que se quiera hacer ese análisis, pero más bien para entender la crisis social y ver qué salida políticas pueden haber para esta crisis social más que para tratar de demostrar una hipótesis que se quiere mucho demostrar. Lo que yo puedo decir es que al menos lo que se presenta en el artículo, no muestra un análisis con la profundidad necesaria, ni con el contraste de otras fuentes como para saber que existe una influencia extranjera. 

-Ahora, más allá de este informe, ¿usted estima que es posible influenciar procesos políticos de manera determinante a través de redes sociales?

Creo que sí se es posible influir los procesos democráticos y que existe un riesgo en la manipulación de las redes sociales. En base a mis datos, no creo que el estallido social en Chile sea producto de la manipulación de redes sociales, ni interna ni externamente. Sí hay procesos electorales en otros países que se han visto intervenidos, en Brasil hubo mucha influencia, por ejemplo. Ahora son otras plataformas las que se usan para esto y no son abiertas: Facebook -que es bastante cerrado en este momento– y Whatsapp. Hay muchas campañas que se dan en Facebook y Whatsapp y son más efectivas porque son más personalizadas.

-Pensando en el trabajo que ustedes hacen, ¿para qué tipo de análisis nos sirve la información que podemos obtener a través de este tipo de fuentes abiertas?

Nosotros utilizamos las redes sociales para análisis de desastres naturales y situaciones de crisis, y esta es una situación de crisis. Las utilizamos para entender cuáles son los eventos más importantes que van pasando y en qué momento éstos se generan. Es como un sistema de alerta temprana, y para eso son muy buenas las redes sociales. Son muy buenas también para tener sondeos instantáneos de opinión sobre ciertos temas, pero tienen limitantes, y éstas son que presentan un segmento muy acotado de la población, no es una muestra representativa, entonces, no es tan bueno como una encuesta de opinión. En ese sentido hay cosas que no se pueden hacer con redes sociales: no se pueden predecir los resultados de las elecciones porque estoy mirando sólo ciertos segmentos. 

-¿Cómo hacen que los estudios sean sólidos utilizando análisis de redes sociales?

Nosotros lo que hacemos es, por ejemplo, para detección de sismos. Nosotros hacemos estudios y experimentos para validar que nuestras detecciones son correctas. Entonces, lo que uno hace es que uno trata los datos como un elemento científico en el cual generas una hipótesis y después haces experimentos para validar que tu hipótesis es correcta o no. Si generas un informe de Big Data para generar una hipótesis de influencia extranjera, tiene que haber concretamente pruebas adentro de este informe mostrando con experimentos científicos es así.

-El revuelo causado por esta noticia, también puso en entre dicho, qué es la Big Data y si efectivamente en este proceso se utilizó tecnología altamente sofisticada, como inicialmente planteara el gobierno, ¿cuál es su opinión al respecto?

En general se habla de Big Data cuando las técnicas tradicionales de procesamiento de datos no funcionan, y se vuelve necesario aplicar técnicas específicas para procesamiento de datos masivos. Por ejemplo, algunos análisis que he visto dando vueltas sobre el tema en Excel, no son Big Data. Sin embargo, en la actualidad existen muchas herramientas públicas que permiten trabajar con grandes volúmenes de datos y, en particular, para realizar análisis de redes sociales como Twitter. Por lo tanto no considero que este tipo de análisis sea extremadamente sofisticado, eso depende exclusivamente de la experiencia del analista que lo realiza.

Texto: Francisca Siebert
UChile

Lunes 23 de diciembre de 2019