UChile.online

Monitoreo transdisciplinario

Estudio U. Chile - Colegio Médico arroja brechas sociales en la detección temprana, aislamiento y licencias médicas por COVID-19

El primer informe se entregó a la Mesa Social COVID-19 este martes 26 de mayo.

El primer informe se entregó a la Mesa Social COVID-19 este martes 26 de mayo.

El profesor de la Escuela de Salud Pública de la U. de Chile, Cristóbal Cuadrado, resaltó la importancia de medidas sociales.

El profesor de la Escuela de Salud Pública de la U. de Chile, Cristóbal Cuadrado, resaltó la importancia de medidas sociales.

38 mil personas consideradas en el informe suman 148.795 observaciones durante las últimas seis semanas.

38 mil personas consideradas en el informe suman 148.795 observaciones durante las últimas seis semanas.

La encuesta se puede responder en www.encuestacovid.uchile.cl.

La encuesta se puede responder en www.encuestacovid.uchile.cl.

El Monitoreo Nacional de Síntomas y Prácticas COVID-19 en Chile (MOVID-19) se lanzó el 13 de abril pasado.

El Monitoreo Nacional de Síntomas y Prácticas COVID-19 en Chile (MOVID-19) se lanzó el 13 de abril pasado.

De la iniciativa coordinada por la U. de Chile y el Colegio Médico participan cuatro universidades del país..

De la iniciativa coordinada por la U. de Chile y el Colegio Médico participan cuatro universidades del país..

Factores como el nivel de educación, residencia en comunas con hacinamiento y afiliación a FONASA o ISAPRE condicionarían el comportamiento de las personas ante la pandemia. "Los datos muestran un escenario preocupante", señalan desde el equipo coordinador del estudio del que ya han participado 39.885 personas a través de www.encuestacovid.uchile.cl.

Ante la Mesa Social COVID-19, el rector de la Universidad de Chile, Ennio Vivaldi, y la presidenta del Colegio Médico, Izkia Siches, presentaron ayer martes 26 de mayo el primer informe del Monitoreo Nacional de Síntomas y Prácticas COVID-19 en Chile (MOVID-19).

El estudio -que es sostenido en el tiempo y también entrega recomendaciones sobre los síntomas ingresados- busca recolectar información en todo el país sobre casos sopechosos de COVID-19, así como de prácticas vinculadas a cómo las personas están lidiando con la emergencia sanitaria.

A la fecha, han participado 39.885 personas con al menos dos respuestas en el tiempo durante las últimas seis semanas, personas provenientes de 321 comunas del país.

Como explicó Cristóbal Cuadrado, académico de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Chile y secretario técnico del Departamento de Políticas de Salud y Estudios del Colegio Médico, “identificamos que un porcentaje importante de las personas que tienen síntomas sospechosos de COVID-19 siguen saliendo a trabajar al menos una vez a la semana, por lo cual resulta extremadamente importante que haya un mensaje claro e inequívoco a la ciudadanía de que cualquier persona con síntomas o contacto con un caso probable debe aislarse”.

“En un contexto de alta transmisión viral, cualquier persona con un cuadro sintomático debe ser tratada como un caso probable, y en ese sentido debe ser puesto en aislamiento”, enfatizó el experto.

Para dicho objetivo, advirtió Cristóbal Cuadrado, "es fundamental que las personas tengan acceso a licencias médicas. Si bien la autoridad lo ha anunciado, aún no se implementa que las personas que son casos probables reciban licencias médicas sin necesidad de tener un examen PCR confirmado, sobre todo ahora que se han ido alargando los tiempos de espera”.

Esto, ya que los participantes de MOVID-19 reportan haber demorado en promedio 4,9 días en consultar desde que iniciaron síntomas que podrían constituir sospecha de COVID-19, a lo que se suman las demoras en la confirmación de diagnóstico. “Más de un 30 por ciento de las personas afiliadas a FONASA esperan por resultado por más de cuatro días”, indica Cuadrado.

Los datos del estudio coordinado por la Universidad de Chile y el Colegio Médico, en el que también participan la Universidad Diego Portales, la Pontificia Universidad Católica de Chile, la Universidad San Sebastián y la Universidad Central, indican que 43,6 por ciento de los participantes  con síntomas sospechosos se mantiene trabajando y utilizando el transporte público al menos una vez por semana. En la medida que las personas reciben un diagnóstico de sospecha clínica por un profesional, este porcentaje disminuye a 24,2 por ciento, reduciendo aún más (15,2 por ciento) entre quienes tienen un diagnóstico confirmado.

Entre las recomendaciones entregadas en el informe, se incluyen incrementar la oferta y facilitar el acceso a residencias sanitarias, entregar subsidios directos a los hogares que ven mermados sus ingresos por tener que cumplir con el aislamiento en los casos probables o confirmados, así como las cuarentenas en los contactos estrechos, y garantizar el acceso a licencias médicas para casos probables o confirmados y también para los contactos estrechos. “Sin ese tipo de medidas sociales que complementen la respuesta sanitaria será muy difícil generar una contención adecuada del brote epidémico”, advirtió Cuadrado.

Análisis continuo y descentralizado: las características del estudio

MOVID-19 se lanzó el 13 de abril pasado, y desde entonces las más de 38 mil personas consideradas en el informe suman 148.795 observaciones durante las últimas seis semanas, las que se ingresan a través del portal www.encuestacovid.uchile.cl

La académica de la Universidad Diego Portales, Mónica Gerber, explicó que el Monitoreo MOVID-19 “es un estudio longitudinal, lo que quiere decir que las personas son invitadas todas las semanas a contestar y actualizar su información de salud, lo que nos permite hacer un seguimiento de cómo personas en distintos lugares de Chile y con distintas características van evolucionando en el tiempo, para poder tener una imagen general de la situación”.

De acuerdo a la también investigadora del Centro de Estudios de Conflicto y Cohesión Social, COES, “mirar los casos sospechosos y no solo los confirmados de COVID-19 nos permite controlar las diferencias en el acceso a testeo. Las estadísticas sugieren un aumento oculto de casos COVID-19 en barrios con alto hacinamiento y bajo acceso a testeo”. 

Como detalló la académica, "existen importantes diferencias entre distintos grupos sociales en cuanto a la posibilidad real de aislar casos sospechosos y realizar cuarentena. Personas con menor nivel educacional tienen menor posibilidad que las más educadas. A su vez, las personas con FONASA tienen menor posibilidad de acceder a una licencia médica que las personas con ISAPRE. Tal vez el dato más preocupante es que las comunas con mayor hacinamiento muestran la mayor cantidad de casos sospechosas”.

Antonia Orellana / Fotos: Alejandra Fuenzalida

Miércoles 27 de mayo de 2020