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Proyecto de Neuroderechos

U. de Chile participa de discusión de ley que busca proteger los datos mentales

El Rector Ennio Vivaldi entregó su opinión sobre el proyecto de ley que busca proteger los neuroderechos en la Comisión Desafíos del Futuro del Senado.

El Rector Ennio Vivaldi entregó su opinión sobre el proyecto de ley que busca proteger los "neuroderechos" en la Comisión Desafíos del Futuro del Senado.

La iniciativa busca proteger la integridad y la indemnidad mental con relación al avance de las neurotecnologías. De ser aprobada, Chile se convertiría en el primer país en legislar en esta materia.

La iniciativa busca "proteger la integridad y la indemnidad mental con relación al avance de las neurotecnologías". De ser aprobada, Chile se convertiría en el primer país en legislar en esta materia.

En su exposición el Rector planteó algunos puntos claves a resguardar, como la importancia de la privacidad y de la igualdad en el acceso a las tecnologías.

En su exposición el Rector planteó algunos puntos claves a resguardar, como la importancia de la privacidad y de la igualdad en el acceso a las tecnologías.

El proyecto de ley fue presentado por los senadores Girardi, Goic, Chahuán, Coloma y De Urresti.

El proyecto de ley fue presentado por los senadores Girardi, Goic, Chahuán, Coloma y De Urresti.

Representando al plantel, el Rector Ennio Vivaldi fue invitado a exponer ante la Comisión Desafíos del Futuro del Senado para entregar su opinión en torno a la iniciativa que, ante el avance de las tecnologías, busca entregar un mayor estatus a los datos mentales, estableciendo así una nueva categoría de Derechos Humanos, los "Neuroderechos Humanos". De convertirse en ley, Chile sería el primer país del mundo en tener medidas legislativas en torno a la neuroprotección.

Una iniciativa pionera en el mundo es la que actualmente está en tramitación en la Comisión Desafíos del Futuro del Senado. Se trata de un proyecto de ley, presentado por Guido Girardi, Carolina Goic, Francisco Chahuan, José Antonio Coloma y Alfonso De Urresti, que busca modificar la Constitución para “proteger la integridad y la indemnidad mental con relación al avance de las neurotecnologías”.

Este proyecto de ley plantea que “es necesario reconocer que las nuevas tecnologías sumadas a la ingente capacidad de procesamiento de datos, hacen que estemos en una encrucijada histórica, donde conceptos jurídicos de corte liberal tradicional como la dignidad humana, la vida privada o la intimidad personal sean –y lo están siendo- profundamente releídos”.

Es desde ahí que surge la importancia de “la consagración constitucional del derecho a la neuroprotección”, plantean las y los senadores en el texto presentado ante la Comisión y que busca modificar la Constitución en su artículo 19, agregando que, "la integridad física y psíquica permite a las personas gozar plenamente de su identidad individual y de su libertad" A esto se adiciona: "Ninguna autoridad o individuo podrá, por medio de cualquier mecanismo tecnológico, aumentar, disminuir o perturbar dicha integridad individual sin el debido consentimiento. Sólo la ley podrá establecer los requisitos para limitar este derecho, y los requisitos que debe cumplir el consentimiento en estos casos”.

Este proyecto ya fue presentado ante el Presidente Sebastián Piñera, quién apoyó la iniciativa y se está trabajando de manera conjunta con el Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación y las comunidades científicas, por lo que en esta fase de su tramitación y la Comisión está recogiendo opiniones de expertas y expertos. De convertirse en ley, Chile sería el primer país del mundo en tener medidas legislativas en torno a la neuroprotección.

U. de Chile en la discusión

El pasado lunes 23 de noviembre, el Rector Ennio Vivaldi expuso sus apreciaciones sobre la iniciativa ante las y los senadores de la Comisión Desafíos del Futuro, destacando que el conocimiento debe entenderse como un “bien común necesario para el desarrollo y el progreso”, lo que se ha hecho aún más evidente en estos tiempos de pandemia, crisis económica, social y política.

A esto se suma que la velocidad de los avances científicos y tecnológicos “nos está permitiendo encontrar soluciones insospechadas en distintas disciplinas (...) Sin embargo, también es cierto que existen riesgos de que aparentes avances conlleven un potencial disruptivo que pudieran afectar nuestros derechos”, puntualizó el Rector Vivaldi.

La máxima autoridad universitaria expuso también sobre la importancia de garantizar el acceso igualitario de todas las personas a las innovaciones científicas y tecnológicas, como se plantea en su artículo 27 la Declaración Universal de Derechos Humanos, que explicita “el derecho de todos a participar y beneficiarse del progreso científico y a estar protegidos del mal uso de la ciencia”, ya que un acceso diferenciado podría exacerbar las diferencias y asimetrías sociales, amenazando así el principio de igualdad entre los seres humanos.

Asimismo, el Rector Vivaldi puntualizó que cualquier legislación como la que se plantea, debe incluir la protección de la privacidad y el consentimiento de las personas a que, eventualmente, la actividad mental sea monitoreada o leída. “Una vulneración de los “neurodatos” significa una posible anulación de la privacidad, en cuanto el cerebro es el único lugar donde podríamos mantener nuestros pensamientos y decidir nosotros mismos su divulgación. Debemos proveer de resguardos y medidas de seguridad de magnitudes proporcionales para evitar la vulneración de estos datos”, explicó.

Otro punto clave planteado por el Rector es la importancia de garantizar que la conexión de dispositivos no afecte la identidad, la personalidad ni el libre albedrío de las personas.

Finalmente, insistió en que es necesario que el gobierno en todos sus niveles, así como el sector privado, entreguen apoyos sustantivos para la construcción de mejores capacidades científicas que sean la base para el desarrollo económico, social, cultural y ambiental del país.

“Las instituciones científicas debemos asumir como responsabilidad propia, en concordancia con lo que indica este proyecto de ley, que el desarrollo tecnológico no perturbe la integridad física y psíquica de las personas sin su debido consentimiento. Asimismo, es necesario comenzar a establecer regulaciones internacionales y más detalladas en torno a los neuroderechos, de manera de dirigir el desarrollo hacia aplicaciones con una visión ética y enfocadas en mejorar la calidad de vida de todas y todos”, cerró.

Muriel Solano, prensa U. de Chile
Fotos: Felipe Poga.

Jueves 26 de noviembre de 2020