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A tres días de la segunda vuelta

Poder político, pero pocas atribuciones: Académicos analizan el nuevo cargo de gobernador regional

La figura del delegado presidencial y el ordenamiento administrativo que los gobiernos regionales tendrán a partir de ahora genera debate respecto a las atribuciones de cada uno.

La figura del delegado presidencial y el ordenamiento administrativo que los gobiernos regionales tendrán a partir de ahora genera debate respecto a las atribuciones de cada uno.

Creo que los gobiernos regionales van a demandar avances en esta materia, afirma el profesor José Viacava.

"Creo que los gobiernos regionales van a demandar avances en esta materia", afirma el profesor José Viacava.

Sergio Galilea, ex intendente y coordinador del Magíster en Gestión y Desarrollo Local y Regional de INAP, advierte que la ley actual deja muchas atribuciones en manos del delegado presidencial.

Sergio Galilea, ex intendente y coordinador del Magíster en Gestión y Desarrollo Local y Regional de INAP, advierte que la ley actual deja muchas atribuciones en manos del delegado presidencial.

Los profesores Sergio Galilea y José Viacava, del Instituto de Asuntos Públicos (INAP) de la Universidad de Chile, cuestionan las atribuciones que tendrán los delegados presidenciales en desmedro de las autoridades regionales electas y plantean que las nuevas autoridades podrían buscar incidir en el proceso constituyente respecto a este tema. En esta línea, afirman que si estas últimas se agrupan, podrían tener un impacto importante en la agenda pública.

En 13 de las 16 regiones de Chile se realizarán elecciones de segunda vuelta para los cargos de gobernadores regionales. Solo en Valparaíso, Aysén y Magallanes estas autoridades fueron elegidas en la primera votación.

Respecto a la jornada electoral de este domingo 13 de junio, José Viacava, coordinador del grupo de investigación en Descentralización, Territorio, Gestión Regional y Local del Instituto de Asuntos Públicos (INAP) de la Universidad de Chile, plantea que probablemente el nivel de participación electoral "sea más cercano al de las elecciones municipales de 2016", es decir, en torno al 35 por ciento.

Pese a ello, el académico postula que las nuevas autoridades regionales tendrán una legitimidad especial, que les permitirá "impulsar mejoras". "Probablemente se forme una asociación nacional de gobernadores regionales, como ocurrió en 1992 con la Asociación Chilena de Municipalidades, tras la elección de alcaldes (la primera tras el retorno a la democracia)", sostiene el profesor Viacava. "Esa asociación tratará de incidir en el Presupuesto de la Nación 2022 y no veo a un ministro de Hacienda en condiciones de negar eso", enfatiza.

El profesor Sergio Galilea, ex intendente de las regiones de Los Lagos y Metropolitana, y hoy coordinador del Magíster en Gestión y Desarrollo Local y Regional del INAP, tiene una mirada similar respecto a las señales políticas que pueden darse tras la elección. "Si se juntan los 16 gobernadores regionales tenemos un hecho político de gran importancia, y más si se juntan fuera del centro, como en Biobío o en Atacama", señala.

"Los gobernadores podrían reunirse en una macrozona en torno a problemas territoriales comunes, por ejemplo, de Arica a Coquimbo para discutir el tema del agua o en el Biobío y la Araucanía para hablar sobre el tema mapuche. Nadie impide que se junten para tratar estos temas, ni siquiera el delegado presidencial", afirma el profesor Galilea.

El poder local frente al gobierno central

Precisamente, la figura del delegado presidencial y el ordenamiento administrativo que los gobiernos regionales tendrán a partir de ahora han sido objeto de diversas discusiones. En cada región, además del gobernador electo, habrá un representante del Presidente de la República, con atribuciones para coordinar a todos los secretarios regionales ministeriales (seremis) y para dirigir las tareas de seguridad y orden público.

"La ley actual es mala, porque deja un amplio rango de competencias al delegado presidencial", afirma el profesor Sergio Galilea, quien detalla que "la legislación estableció que los seremis tenían una dependencia del delegado presidencial, y esto es gravísimo. ¿Cómo vas a gobernar una región, en el sentido de los problemas propios de la región, sin que al gobernador le hagan caso el ministerio de Obras Públicas o el de Vivienda?", comenta el ex intendente. "Probablemente el gobernador va a tener entonces su propio equipo de Vivienda y se van a terminar duplicando las tareas. Es grave", añade.

A juicio del profesor José Viacava, esta situación podría generar controversia. "El gobernador no va a tener un rol en la inversión sectorial regional. Ese sector lo va a seguir teniendo el delegado. Solo puede hacer notar sus prioridades a través del Fondo Nacional de Desarrollo Regional (FNDR)". A esto se suma un probable escenario de cohabitación, en el que posiblemente la mayoría de los gobernadores electos será de tendencia política distinta a las del gobierno central. "Un buen seremi y un buen gobernador deberían hacer una estrategia de ganar-ganar, para cooperar en proyectos que pueden tener financiamiento del Gobierno Regional y del central. Si no hay cooperación, es probable que el gobernador acuse centralismo", plantea el profesor Viacava.

¿Se puede fortalecer el rol del gobernador regional?

Según el profesor Galilea, este problema debería ser corregido en el marco de la discusión constitucional que se desarrollará en el país. "La votación da un poder político importante a los gobernadores. El delegado presidencial debería estar relegado estrictamente a temas que tienen que ver con el gobierno interior: migración, emergencias, orden público, es decir, operar como delegado del subsecretario del Interior en las regiones", propone el académico.

Actualmente, según explica el profesor José Viacava, en el Congreso se discuten dos proyectos de ley en torno a las atribuciones que tendrá el gobernador regional. El primero es una ley corta para hacer precisiones a la ley 21.074 sobre Fortalecimiento de la Regionalización en Chile. Sin embargo, a juicio del académico, se trata de un proyecto "bastante conservador, que no entrega muchas precisiones" sobre el rol del gobernador. El segundo proyecto en discusión aborda el financiamiento regional: "Es más bien de reorganización presupuestaria del Estado, pero no hay recursos nuevos para las regiones, no hay posibilidad de que los territorios puedan capturar un tipo de impuesto o tributo", señala el profesor Viacava.

De esta forma, el avance de estos proyectos no implicaría mayores cambios en las atribuciones que hoy tiene el gobernador regional. No obstante, las nuevas autoridades podrían buscar estos cambios intentando incidir en el debate constituyente y en las próximas elecciones. "Creo que los gobiernos regionales van a demandar avances en esta materia, pues no tienen un solo peso adicional. Probablemente los candidatos presidenciales y el próximo Presidente tengan que hacer propuestas", asegura el profesor José Viacava.

Mariana Ardiles Thonet
Comunicaciones INAP

Miércoles 9 de junio de 2021