Dirección de Bienestar y Desarrollo Estudiantil

Sistema Uso de Tiempo de la Universidad de Chile (SUTUCH): la nueva herramienta para la gestión del tiempo estudiantil

Imagen de archivo.

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Tipos de tiempo (contenido de Instagram)

La vida universitaria impone desafíos que podrían traducirse en una experiencia de sobrecarga académica. Este 1 de septiembre, gracias a la información recogida por herramientas como SUTUCH, la comunidad estudiantil podrá visualizar gráficamente la distribución de sus tiempos y tomar decisiones informadas a partir de él.

Partía el año académico 2019, y en la Facultad de Arquitectura y Urbanismo (FAU) germinaba el que sería un movimiento estudiantil en torno a la sobrecarga y la salud mental. El diálogo levantado en ese entonces, evidenció diversos factores gatillantes de esa condición –además de las exigencias asociadas a la docencia-, tales como la mater paternidad o contar con un trabajo remunerado.

A partir de ese contexto es que la Universidad de Chile, a través de su Dirección de Bienestar y Desarrollo Estudiantil (DIRBDE), inicia un trabajo de acompañamiento en la reflexión de sus propias experiencias de manera integral, evaluando, desde ahí, la distribución y uso de sus tiempos.

Ha sido un ejercicio continuo el mejorar las herramientas con las cuales conocemos a las y los estudiantes, identificando sus necesidades y generando, desde allí, los mejores mecanismos de apoyo”, afirma Pamela Díaz-Romero, Directora de la DIRBDE.

En esta línea, el Formulario de Caracterización Estudiantil (FOCES), puesto en marcha por esta Dirección el 2018, permite a la institución no sólo identificar las características socioeconómicas auto reportadas, sino que también información relevante respecto a, justamente, el uso de tiempo.

El tiempo, un bien escaso 🕒

De acuerdo con el reporte de resultados 2020 de la Encuesta Nacional de Evaluación del Compromiso Estudiantil (ENCE), “las instituciones efectivas son aquellas que promueven un uso equilibrado del tiempo de los estudiantes que beneficie su aprendizaje y formación”.

Sin embargo, ¿a qué nos referimos cuando hablamos de tiempo? En la Encuesta Nacional del Uso de Tiempo (ENUT) desarrollada por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) se identifican cuatro tipos: “Necesario” -utilizado en cuidados personales, como alimentación, sueño, higiene personal-; “Contratado” -usado para el empleo remunerado y estudios, tiempos de traslado y espera-; “Comprometido” -referido a tareas domésticas, cuidado a terceras personas, y otras no remuneradas-; y “Libre”-el restante, usado para actividades de ocio y vida social-.

La relación declarada por el mismo instrumento entre tiempo y bienestar es que este último “no solo depende del ingreso de las personas, sino que también de la capacidad que tengan para disponer de su propio tiempo” (INE, 2018). En este escenario cobra relevancia el poder hacer una identificación consciente y autónoma de eventuales superposiciones de tareas, y el tiempo invertido en cada una.

Usando la información recogida por FOCES se crea el Sistema de Uso de Tiempo de la Universidad de Chile (SUTUCH), el cual será lanzado próximamente (ver recuadro). La herramienta permitirá devolver de forma procesada ciertos datos en torno al uso del tiempo, para apoyar decisiones informadas y realistas respecto de las trayectorias formativas.

“Siempre le digo a las y los estudiantes que el día tiene sólo 24 horas, es decir, nuestra existencia está delimitada y contenida en ese espacio y tiempo”, señala Daniela Retamal, psicóloga del Servicio Médico y Dental de los Alumnos (SEMDA). De allí la importancia de aprender a reflexionar sobre los propios límites, y ver qué áreas están siendo descuidadas o no.

Vale la pena mencionar también que la pandemia ha sido un remezón para la gestión del tiempo:

El componente académico de la enseñanza remota ha sido particularmente exigente, y es ahí donde nos pareció que era importante dotarles de alguna herramienta que permitiera una mayor conciencia sobre ciertas superposiciones de tareas, evitando, de alguna forma, el uso impulsivo del tiempo que podría llevarlos a una experiencia de sobrecarga y poner en riesgo su calidad de vida y su bienestar”, reflexiona Díaz- Romero.

A propósito de ello ¿a qué nos referimos cuando hablamos de bienestar? De acuerdo a lo explicado por Doris Riquelme, encargada de Calidad de Vida de la DIRBDE, con el paso del tiempo el componente subjetivo de la calidad de vida corresponde al bienestar subjetivo. Este último se relacionaría con el grado de satisfacción de las personas respecto de su existencia. "Implicaría, por una parte, una valoración cognitiva de la satisfacción con su vida y por otra parte una dimensión afectiva, correspondiente a las experiencias emocionales placenteras presentes", advierte. 

Usos del tiempo y vida universitaria 📚

Entrar a la universidad es, para la mayoría, el inicio de una nueva configuración entre espacio y tiempo. El hogar, familia, amigos/as, trabajo, estudios se reestructuran de acuerdo a decisiones vitales, como el trasladarse a la Región Metropolitana, en el caso de quienes provienen de otras zonas, de tomar o no un trabajo remunerado mientras se cursa una carrera, etc.

En ese sentido, en el caso de no existir una adecuada gestión y conciencia de los tiempos personales y de interacción con la otredad, ya sea por intentar estar al ritmo de un ambiente educacional competitivo o por presión, la vida se configura en tensión, lo que podría originar desmotivación, pesar y agotamiento.

Ginella Espinoza, estudiante de quinto año de  Ingeniería en Información y Control de Gestión de la Facultad de Economía y Negocios (FEN), cuenta que “durante la primera etapa fue donde me sentí más pillada con el tiempo, pero yo creo que es debido a que no sabía distribuirlo bien y solía tener muchos periodos muertos”.

Y es que distribuir el tiempo no siempre resulta fácil, e incluso podría parecer abrumador para alguien que está comenzando su vida universitaria. Así, Ginella comenta que “la experiencia es mucho más exigente que la enseñanza media, las cosas requieren más tiempo, por ejemplo, no podría estudiar un día antes para mis controles o exámenes”.

Javiera Larrosa, de Pedagogía General Básica en la Facultad de Facultad de Filosofía y Humanidades, relata que la gestión de las actividades no siempre resulta fácil, más para alguien que trabaja y estudia a la vez, ya que “la actividad que se realiza se enfoca en varios puntos que demandan distintas exigencias. Se asume una mayor responsabilidad, agregando acciones que están sujetas a una presión social y económica”.

Por otra parte, la estudiante también comenta que al ser de región la organización de sus tiempos se ve afectada: “Soy de Combarbalá, y definitivamente el tiempo que implica vivir en pueblo es completamente opuesto al de la capital, el ritmo es mucho más tranquilo. La ciudad, en cambio, es más veloz, los trayectos prolongados y el sonido alterado me determina temporalmente”.

Daniela Retamal comenta algunos factores que podrían ir en desmedro de un sano uso del tiempo: “Al enfrentarnos a tareas cotidianas, sin estructura o propósito, tendemos a sentirnos inseguros o desmotivados ya que predomina la incertidumbre y nos vemos forzados a improvisar”.

Retamal dice que también hay otros elementos que influyen como, por ejemplo, “el entorno, la organización del espacio de trabajo libre de distracciones materiales, auditivas y afectivas, tener una organización semanal a la vista que me permita estar monitoreando qué es lo que voy a hacer y poder ir anticipando cuáles son mis actividades cotidianas”.

Así, vemos que la experiencia de sobrecarga no siempre se vincula con la carrera elegida, sino más bien ésta se incorpora a una agenda previamente saturada de actividades de distinta naturaleza. “Con SUTUCH queremos avanzar en apoyarles a mirar sus experiencias de una manera integrativa, considerando las distintas dimensiones de su vida, y no sólo el número de créditos para evaluar, desde ahí, el uso que están haciendo de esos tiempos”, señala Pamela Díaz-Romero.

Un buen uso del tiempo implicaría, por una parte, ser capaces de hacer una valoración del tiempo real con el que contamos para realizar una tarea, la priorización de éstas, la inclusión de diversas actividades que influyen en nuestro desarrollo, así como estar atentos a los estados emocionales presentes que podrían facilitar o dificultar la realización de lo que nos proponemos", dice Riquelme.

Recomendaciones para un buen uso del tiempo ⌛💙

Hay que considerar que aprender a gestionar el tiempo y cumplirlo es un gran desafío, pues rompe con hábitos incorporados de forma natural. Daniela Retamal recomienda organizarse con anticipación, pero también tomando en consideración los aspectos y áreas de interés que brindan bienestar personal y que permiten satisfacer las necesidades básicas humanas.

Yo hago un ejercicio al que llamo Rueda de Vida donde invito a estudiantes a realizar un círculo y dividirlo en ocho partes. Allí llenan cada espacio con las áreas de su vida que son relevantes, y luego cuantifican cuántas horas le dedican a cada una de ellas durante el día, hacer un diagnóstico y modificar. La idea es que este horario tenga un sentido integral y no solo académico”, aclara Daniela.

Ciertamente, vincular el sano uso del tiempo con el bienestar puede resultar una exigencia más, considerando la inmediatez y sobrecarga de información en la que constantemente nos encontramos. No obstante, merece la atención abrirse a la autoexploración y observación personal para delimitar y construir, de forma responsable, nuevos y buenos hábitos que irán en el fortalecimiento y ayuda de nuestra salud mental, emocional y física.

Sistema Uso de Tiempo de la Universidad de Chile (SUTUCH)

Plataforma desarrollada por la Dirección de Bienestar y Desarrollo Estudiantil (DIRBDE) para contribuir a la reflexión autónoma de cada estudiante respecto de su organización cotidiana, apoyando así decisiones informadas y realistas respecto de sus trayectorias formativas.

SUTUCH también será un aporte al desarrollo de modelos de intervención y acompañamiento para quienes presenten condiciones adscritas o contextuales que implican un uso de tiempo no académico intensivo y no ajustable. Lo anterior, estableciendo, por ejemplo, acciones vinculadas a la flexibilidad curricular, generación de programas de apoyo integral centralizados y locales, o estrategias de vinculación con redes externas.

En cuanto a sus características técnicas, se nutre de la información auto reportada por la comunidad estudiantil en FOCES, y muestra gráficamente el uso de tiempo personal así como también datos generales de la Facultad, Instituto o Programa.

María José Benítez y Gislaine Morales, Periodistas DIRBDE

Jueves 19 de agosto de 2021