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Presentación ante Subcomisión Mixta de Presupuestos

Rector Vivaldi pidió al Congreso Nacional reconocer el rol público del Hospital Clínico de la U. de Chile

El Rector Vivaldi expuso ante la Tercera Comisión Especial Mixta de Presupuesto

El Rector Vivaldi expuso ante la Tercera Comisión Especial Mixta de Presupuesto

En ella presentó la situación en la que se encuentra el Hospital J.J. Aguirre, que no puede acceder a los beneficios de las instituciones públicas ni tampoco a los de las privadas.

En ella presentó la situación en la que se encuentra el Hospital J.J. Aguirre, que no puede acceder a los beneficios de las instituciones públicas ni tampoco a los de las privadas.

En este minuto, explicó la autoridad universitaria, el recinto hospitalario "queda en la intersección de los dos mundos, no pudiendo acceder ni a los beneficios de otras instituciones públicas, ni a los beneficios propios del sector privado". Ante la instancia, solicitó un aporte de recursos para invertir en infraestructura crítica y un convenio de pago centralizado incorporado al programa presupuestario de Fonasa.

"El tema que nos convoca es la situación del Hospital de la Universidad", comenzó diciendo el Rector Ennio Vivaldi ante la Tercera Subcomisión Especial Mixta de Presupuestos, presidida por el diputado José Miguel Ortiz, en el minuto en que se discutía la Partida 16, correspondiente al Ministerio de Salud y contenida en el proyecto de Ley de Presupuestos para el Sector Público 2022.

"No es considerado como integrante del Sistema Nacional de Servicios de Salud, a pesar de pertenecer a la Universidad de Chile, una de las instituciones públicas más emblemáticas de la nación, y de haber jugado desde su fundación, en 1952, un rol clave dentro del sistema público de salud chileno". En esta línea, apuntó, "el Hospital J.J. Aguirre no recibe aporte estatal directo en su presupuesto, debiendo autofinanciarse a través de la venta de prestaciones de salud a pacientes Fonasa e Isapre como si fuera un prestador privado".

"A los demás hospitales, el presupuesto de la Nación les garantiza su funcionamiento, asegurándoles estabilidad y continuidad operacional, mientras el Hospital de la U. de Chile queda excluido de aquello", explicó el Rector Vivaldi. Por otra parte, "las clínicas privadas han podido acceder a distintos beneficios fiscales de emergencia, como el Fogape y la ley de protección al empleo", de lo cual el recinto hospitalario también quedó excluido.

"El Hospital J.J. Aguirre queda en la intersección de lo peor de los dos mundos, no pudiendo acceder ni a los beneficios de otras instituciones públicas, ni a los beneficios propios del sector privado", dijo. La situación se torna todavía más crítica en el actual contexto de pandemia, debido a que el Hospital debió suspender sus cirugías electivas y reducir drásticamente la actividad programada.

Si bien se convirtió en un pilar fundamental para enfrentar la emergencia sanitaria —aumentando su capacidad de camas críticas en un 250 por ciento y hospitalizando a más de 2 mil pacientes COVID-19, el 80 por ciento de ellos pertenecientes al sistema público—, el esfuerzo trajo "efectos muy deletéreos" y se transformó en un déficit de alrededor de $30 mil millones, poniendo en grave riesgo la continuidad operativa del recinto médico e incluso comprometiendo la viabilidad económica de la U. de Chile en su conjunto.

Por ello es que la Universidad ha venido planteando, frente a instancias como el Ministerio de Salud y la Dirección de Presupuestos, la necesidad de elaborar un Proyecto de Ley del Hospital Clínico, que establezca un nuevo rol y propicie una integración funcional con la red pública de salud. Se ha propuesto también establecer transferencias directas mediante asignaciones en los programas presupuestarios de Fonasa y de la Subsecretaría de Redes Asistenciales, además de contar con un acceso garantizado para efectuar compras en Cenabast.

"La Mesa Técnica para elaborar un Proyecto de Ley referente al Hospital Clínico de la Universidad de Chile no registra a la fecha avances significativos, pese a que se contaba con la propuesta entregada por la Universidad al ministro Paris en junio de 2020", relató el Rector. Luego de cuatro reuniones, el Minsal señaló que no consideraba necesario avanzar en dicho sentido y contrapuso un DFL centralizado que permitía entregar atenciones de alta complejidad a nivel nacional, lo cual fue rechazado por los propios parlamentarios que habían apoyado las glosas para la Ley de Presupuestos 2021. "Entendemos, y esperamos fervientemente que resulte cierto, que el Ministerio está retomando la idea de trabajar el Proyecto de Ley a través de su Dirección Jurídica", dijo.

Adicionalmente, y en continuidad con las glosas aprobadas y ejecutadas en 2017, 2018 y 2021, se solicitó un aporte de $8.000 millones para inversión en infraestructura crítica del Hospital, que serán utilizados para la actualización de los ascensores, la infraestructura para la clínica psiquiátrica, la electricidad del Hospital y la seguridad de los pabellones. También se pidió el pago centralizado de la Ley de Urgencia, para lo cual se requiere incorporar una glosa que comprometa un convenio centralizado incorporado al programa presupuestario de Fonasa.

Otro punto abordado fue la ausencia de respuesta por parte de los Ministerios de Salud y de Hacienda, a los que la Universidad viene solicitándo desde marzo de 2020 acceder a un crédito con garantía estatal para hacer frente a la delicada situación financiera del Hospital y de la propia Casa de Estudios. La solicitud, que ha sido enviada mediante oficio cuatro veces, contempla un monto de $30 mil millones para el financiamiento operacional del resto de la institución. Este tipo de financiamiento se encuentra expresamente autorizado en la Ley de Presupuestos 2021, atendida la crisis social y sanitaria que hoy existe.

"La verdad es que es muy difícil de entender la situación del Hospital de la Universidad de Chile. Pensamos que es -sin duda- reconocido como el mejor hospital de Chile en investigación, atención y calidad, ha cumplido un rol fundamental para el sistema público y para el sistema privado de salud. Es muy difícil entender que alguien quiera que el Hospital se hunda o que alguien quisiera que la U. de Chile cayera en un default económico definitivo por salvar el Hospital, es imposible de concebir", añadió el Rector.

Este problema, cerró la máxima autoridad de la Casa de Estudios, "hay que resolverlo, porque si no lo que está en juego es el Hospital y la viabilidad de la Universidad". "Son experimentos que uno no quiere hacer. Es una situación extraordinariamente grave y pensamos que sería de una irresponsabilidad inimaginable", concluyó.

Por Consuelo Ferrer, U. de Chile

Miércoles 13 de octubre de 2021