Especialistas de la U. de Chile entregan su visión

Alza de contagios por COVID-19: ¿Usar o no mascarillas en micros, colectivos o el metro?

Alza de contagios: ¿Usar o no mascarillas en el transporte público?
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Usar mascarillas es una barrera efectiva para el virus originado en Wuhan y todas sus variantes, pero también es una herramienta útil para prevenir el contagio de una amplia gama de otros virus respiratorios y bacterias que se transmiten por el aire.
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“Sí, es necesario utilizar mascarilla en el transporte público porque son espacios cerrados, con mucha gente cercana, con poco o sin recambio de aire, con probabilidad de que esté una persona infectada excretando el virus”, indica la Dra. Luchsinger.

La pandemia continúa cobrando vidas y contagiando a miles de personas cada día en Chile y el mundo. Según el último informe del Ministerio de Salud, el alza de contagios es sostenida en las últimas semanas, alcanzando más de tres mil contagios y casi treinta fallecidos en las últimas 24 horas. A nivel nacional, hoy existen 11.471 infectados con el potencial riesgo de diseminar el virus. Por esto, hoy comenzó la inoculación de la nueva vacuna bivalente, popularmente conocida como la “quinta dosis”, a mayores de 80 años, grupo de riesgo al que se suma el personal de salud y personas inmunosuprimidas desde los 12 años de edad.

Frente a este escenario, cabe preguntarse si el uso obligatorio de mascarillas -una de las medidas más eficientes para la prevención de contagios- debe volver a regir o si de forma voluntaria deberíamos seguir usándolas, al menos durante los traslados en micros, buses, metro, colectivos, trenes o aviones ¿Es recomendable retomar el uso de cubrebocas en el transporte público? Especialistas de la Universidad de Chile responden de forma categórica. 

La Dra. Vivian Luchsinger, viróloga e investigadora del Instituto de Ciencias Biomédicas de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile, dice que sí es necesario, pues en el transporte público permanecemos largo tiempo en contacto estrecho con otras personas, en lugares cerrados, con poca o nula ventilación, respirando el mismo aire. En este tipo de espacios, se presenta un alto riesgo de contagio. “En mi opinión, es necesario utilizar mascarilla en el transporte público porque son espacios cerrados, con mucha gente cercana, con poco o sin recambio de aire, con probabilidad de que esté una persona infectada excretando el virus, y las circunstancias mencionadas facilitan la transmisión entre personas. A lo anterior, se suma que hay miles de infectados nuevos cada día”, indica. 

El Dr. Jorge Ramírez, académico del Programa de Salud Global de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Chile, hace una distinción entre el riesgo individual que cada uno de nosotros enfrentamos respecto a la enfermedad y las medidas poblacionales que se puedan tomar, como el determinar el uso obligatorio de la mascarilla. “Para personas que tienen un riesgo individual alto, que tienen enfermedades crónicas, adultos mayores que han tenido patologías respiratorias, el hecho de usar una medida individual -como el uso de la mascarilla- es recomendable, mientras exista algún riesgo de infección. Es necesario recordar que el uso de la mascarilla en contextos comunitarios protege principalmente a las personas sanas de que una persona que está con síntomas que está infectada por un virus respiratorio, en este caso el COVID, la transmita al resto”, plantea. 

Cuando todas las personas están usando mascarillas, la ganancia es aún mayor y se disminuye la posibilidad de que existan muchos contagios. Hay que recordar que en cada contagio está la posibilidad de que se produzcan mutaciones, que finalmente terminan en las nuevas variantes que tanto nos han aquejado en los últimos dos años de evolución de la Pandemia.  

“En términos concretos, en la actualidad se mantiene la sugerencia de uso de mascarillas en el transporte público, en particular para personas que tienen un alto riesgo individual y, hasta el momento, administrativamente el único lugar donde se hace exigible el uso de mascarillas por la población es en los centros de salud. El tomar la decisión de volver a decretar un uso más masivo en otros lugares de la mascarilla es una alternativa que la autoridad sanitaria mantiene, pero que debe evaluar varias situaciones, que no es solamente un aumento sostenido de los casos. Eso por sí solo no determina que deba existir necesariamente una nueva indicación de volver a indicar el uso generalizado de mascarillas”, afirma el académico de la Escuela de Salud Pública.

Para que la autoridad sanitaria vuelva a exigir su uso, el especialista advierte que el solo aumento de casos no es una razón suficiente, pues se deben considerar otras variables, como la severidad de los casos que se están presentando; la hospitalización o fallecimientos asociados a los contagios; la cobertura de los distintos esquemas de vacunación; el factor estacional que hace que, por ejemplo, en la actualidad la gente realice sus actividades cada vez más al aire libre, donde hay menor riesgo de contagio; y considerar cuál es la actividad productiva, ya que no es lo mismo evaluar el uso de esta medida en periodos de vacaciones o durante eventos masivos. 

Hay otros virus y bacterias esperando un huésped

Usar mascarillas es una barrera efectiva para el virus originado en Wuhan y todas sus variantes, pero también es una herramienta útil para prevenir el contagio de una amplia gama de otros virus respiratorios y también bacterias que se transmiten vía aérea, es decir, agentes patógenos que ingresan al organismo a través de la nariz y la boca. “El uso de mascarillas ayuda a evitar todas las infecciones que ingresan por tracto respiratorio, como virus influenza, rinovirus (agente más frecuente del resfrío común y de crisis asmáticas), virus parainfluenza (produce laringitis), virus respiratorio sincicial, adenovirus, virus varicela zóster, etc. Y también bacterias como S. pneumoniae que produce neumonía”, sostiene la Dra. Luchsinger.