Por Soledad Bianchi

 

 

II 1973: Término e Inicio

No quiero repetir aquí lo que ya tanto se ha dicho sobre las consecuencias del golpe militar del 11 de septiembre en todos los planos de la vida nacional. Me limitaré sólo a indicar algunos impactos que sufre la vida cultural y la poesía, en particular: los poetas no se salvan de la prisión, de la cesantía ni del exilio: Omar Lara, Floridor Pérez, Hernán Valdés, Oscar Hahn, son encarcelados; muchos de los escritores que trabajaban en la universidad, en labores de extensión o docencia, pierden su medio de vida cuando estos centros carecen de autonomía y pasan a depender del poder militar: Ariel Dorfman, Waldo Rojas, Antonio Skármeta, Federico Schopf. Otros prefieren dejar el país y desterrarse. Sin duda, las voces poéticas más importantes que permanecen en Chile son: Nicanor,Parra, Enrique Lihn, y por la promoción del sesenta: Jaime Quezada, Floridor Pérez y Manuel Silva Acevedo.

Es así como se inicia un momento diferente en la vida de Chile porque, desde esa fecha, el país aparece dislocado no sólo por los múltiples peligros y censuras sino, también, porque entre las numerosas represiones, una de las más importantes es la separación del país que no sólo divide entre el Chile de dentro y el del exterior pues como estas dos realidades no son homogéneas, cada una, a su vez, está escindida: así, el exilio no es compacto a causa de los numerosos países en que se extiende el Chile distante y emigrado.

Es en este medio social y político que comienzan a producir muchos de los nuevos poetas, calificativo no tan aventurado si se piensa que habitan un contexto político, social, económico y cultural nuevo porque residen en un espacio otro que difiere del que ocuparon todos los anteriores productores culturales chilenos: los jóvenes artistas no pasan juntos su período de formación porque se enfrentan a situaciones muy diferentes que dependen, en gran medida, de los países en que viven. Y, por último, carecen de un pasado común por la ausencia de figuras de referencia que estén "al alcance de la mano". Todo lo anterior determina e influye tanto en la producción de los más jóvenes como en su actitud frente a los antecesores y a sus iguales en edad, a quienes la mayoría de las veces desconocen.


I Una nueva promoción

II 1973: término e inicio

III El entusiasmo y la buena voluntad no bastan por sí solos

IV Las voces comienzan a hacer camino

V El peso de una tradición

VI ¿Por qué tanta y tan variada poesía?

VII Hacia un intento de caracterización