Columna:

La formación de editores profesionales es una apuesta al futuro

La formación de editores profesionales es una apuesta al futuro
Elisa Castillo, coordinadora ejecutiva del Diploma de Postítulo en Edición Profesional
Elisa Castillo, coordinadora ejecutiva del Diploma de Postítulo en Edición Profesional

El oficio de editor es una labor fundamental en toda publicación y, sin embargo, poco se sabe de sus propósitos y procedimientos. ¿Cuál es rol de quien edita?, ¿En qué consiste ese trabajo?, ¿Qué valor agrega la edición a un buen texto?, ¿Cuál es el sentido de la intervención que hace?

En primer lugar, el trabajo de quien edita se ubica en el punto que media el material o producto creado por un autor o varios autores, y el gran público. Entendiendo que ese “gran público” es diverso y complejo, que refleja directamente los cambios que operan en las sociedades y pueblos, una actividad permanente de todo editor o editora es impregnarse de la cultura en que vive y en los momentos de la historia en que las obras son concebidas. Así, en la cabeza del editor o editora hay referencias de la cultura popular ―la música que suena en las calles, las expresiones de arte callejero, los personajes tipo que generan influencia en la sociedad, las tendencias de la moda, el diseño de la ciudad, las preferencias por grupos etarios, la presencia sin contrapeso de los medios de comunicación, por mencionar algunos―. Del mismo modo, existe el conocimiento formal sobre la cultura universal, de sus procesos, períodos y movimientos, asociados al contexto histórico de cada caso, lo que permite formar fenómenos culturales de gran impacto.

Por otra parte, el profesional de la edición debe aprender y formarse en torno a los tipos de discurso, textualidades, formatos y soportes en las distintas áreas de la edición; sobre las técnicas derivadas de cada etapa del proceso de transformación de un original en un objeto comunicacional en soporte papel y/o electrónico; y sobre los criterios de edición como tipología, género, elementos de la correcta redacción, traducción, materialidades, tratamiento de imágenes, entre otros.

La labor del editor contribuye al acervo cultural de un territorio, aporta ideas y reflexiones a la identidad de un pueblo o país; no solo por relevar autores y obras, o participar en las propuestas didácticas de los textos escolares y educativos, sino porque los editores laboran desde la trinchera de la bibliodiversidad, cuestión fundamental para la formación de futuros grupos lectores y audiencias que estimulan el movimiento y creatividad en la cultura nacional.

Por todo lo anterior, reconocemos la necesidad de profesionalizar este antiguo oficio y diseñamos el programa Diploma de Postítulo en Edición Profesional, orientado a la capacitación y profundización en el manejo de herramientas teóricas y prácticas que favorezcan el ejercicio del oficio editorial, así como a potenciar la reflexión propositiva dentro de un medio cultural cambiante.

Los estudiantes integrarán conocimientos, destrezas y competencias en el ejercicio práctico del oficio editorial, al mismo tiempo que desarrollarán habilidades comprensivas para responder a las necesidades del entorno, mediante metodologías que potencien la fusión del aprendizaje teórico y los modos convencionales y digitales de edición de contenidos.

La formación de editores profesionales es una apuesta al futuro, en el que la especialización de los conocimientos y prácticas en el ámbito laboral requerirá, también, especialistas formados integralmente en todos los ámbitos que hacen parte del ecosistema del libro. El compromiso de nuestra universidad es formar profesionales para Chile y su desarrollo. Nuestro programa es una muestra más de ese compromiso siempre actual.