Sobre encuestas en elecciones en Argentina

Miguel Ángel López: "Lo que tenemos aquí es una especie de fracaso generalizado en la capacidad predictiva"

Miguel López:"Lo que tenemos es un fracaso en la capacidad predictiva"
Miguel Ángel López, académico del Instituto de Estudios Internacionales de la U. de Chile.
Miguel Ángel López, académico del Instituto de Estudios Internacionales de la U. de Chile.
El pasado 22 de octubre se realizaron las elecciones parlamentarias y presidenciales en Argentina.
El pasado 22 de octubre se realizaron las elecciones parlamentarias y presidenciales en Argentina.
El próximo 22 de noviembre, por primera vez en su historia, Argentina elegirá presidente en segunda vuelta.
El próximo 22 de noviembre, por primera vez en su historia, Argentina elegirá presidente en segunda vuelta.

De manera similar a lo que sucedió en las elecciones parlamentarias en el Reino Unido en mayo pasado, las encuestas electorales en Argentina no fueron capaces de predecir de manera acertada los resultados de las elecciones presidenciales y parlamentarias el pasado 22 de octubre.

Así, aunque se esperaba un triunfo holgado del candidato oficialista Daniel Scioli sobre el candidato opositor, Mauricio Macri, en esta primera vuelta, los ajustados resultados obligarán a ambos a enfrentarse en una inédita segunda vuelta, para la cual el opositor se presenta como favorito para reemplazar a Cristina Fernández en la Casa Rosada.

Para entender la gran diferencia entre los escenarios planteados por las encuestas -tanto previas a la elección como a boca de urna- y los resultados efectivos, conversamos con el académico Miguel Ángel López, Doctor en Ciencia Política en la Universidad de Essex, Inglaterra, y profesor del Instituto de Estudios Internacionales de la Universidad de Chile. 

¿Cómo se puede explicar la distancia entre los resultados de las elecciones y las proyecciones de las encuestas?

Lo que tenemos aquí es una especie de fracaso generalizado en la capacidad predictiva de las encuestas en Argentina en las últimas elecciones presidenciales. En los resultados de las encuestas se puede ver que la gran mayoría sobre-representaron la cantidad de votos de Daniel Scioli y sub-representaron el porcentaje de votos obtenido por Mauricio Macri.

Si analizamos los resultados disponibles, con el 94, 6 por ciento de las mesas escrutadas, tenemos que Scioli tuvo un 36, 58 % cuando gran parte de las encuestas le asignaban un porcentaje bastante más grande. Por ejemplo, Management and Feet 38,3%, OPSM 38,4%, Equis 41,7%, Aresco 40,5, Poliarquia 37,1%, Raul Aragón y Asociados 37,9%. En algunos casos los resultados estarían dentro de los márgenes de confianza, ya que todas estas encuestas trabajan con 2,5 a 3 por ciento de márgenes de confianza. De todas formas, esto no invalida el rol de las encuestas como método predictivo de elecciones.

En el caso de Macri los números estuvieron más alejados.

En el caso de Macri los resultados finales, con el 94,6 por ciento de las mesas escrutadas, es 34,60 por ciento, y la mayoría de las encuestadoras, las mismas que te mencioné con anterioridad, tenían porcentajes bastante más bajos. La que más se acercó fue Equis con un 30 por ciento, pero todos los demás se movían por los 28, 27 y hasta 26 por ciento. Si estamos considerando los márgenes de error en este caso, ninguna de las encuestas le apuntó, hubo un error en la estimación del voto de Mauricio Macri, fue muy sub-representado. En el caso de Massa está más cerca y están dentro del margen de error, ahí sí que le habrían apuntado.

Considerando estos resultados ¿Cómo podemos evaluar las encuestas realizadas?

Una de las formas de medir la calidad de las encuestas es directamente viendo cuánto predijeron y cuáles fueron los resultados obtenidos por los principales contendientes. La segunda parte de medición es ver la distancia que existe entre el candidato que obtuvo la primera mayoría y el que obtuvo la segunda mayoría. Y en este caso si restamos a los 36,58 de Scioli los 34,60 de Macri, tenemos más o menos 2 a 3 puntos porcentuales, lo cual es bastante pequeño, y la gran mayoría de las encuestas al restar las tendencias de voto que se obtuvieron para los dos principales candidatos, se mueven en 10 puntos porcentuales; entonces ahí gran parte del problema de las encuestas en sí está en que no lograron estimar la distancia que había entre los dos principales candidatos.

¿Y cómo podría explicarse esa diferencia?

A diferencia de otros países en Argentina existe la obligación de los encuestadores de anotarse dentro de un registro de empresas de encuestas y sondeos de opinión de la Cámara Nacional Electoral. Eso les da bastante fidelidad, y por eso puede uno ir conociendo las técnicas que utiliza esta gente, que en términos generales en Argentina siempre le han apuntado a las encuestas. En esta oportunidad también se hicieron encuestas a “boca de urna” o “exit poll”, que son encuestas que se hacen el mismo día que se hace la elección. En muchos países está prohibido hacerlo, en Argentina no. Generalmente allá los “exit poll” han sido bastante buenos predictores del voto, sin embargo se volvieron a equivocar, igual que las encuestas generales. Puede haber un tema técnico que está afectando a todas las encuestas y es que los porcentajes de “no respuesta” han ido aumentando muy fuerte.

Nos podría explicar en qué consiste el error de “no respuesta”.

Si yo selecciono un hogar o una persona y esta no me quiere responder –lo que sucede más en los hogares más acomodados–, deberé reemplazarla y entrevistar a otra persona que no necesariamente va a tener la misma actitud que la persona originalmente seleccionada en la muestra para contestar el cuestionario, entonces puede que generar un error. Otro error puede ser una especie de espiral del silencio que se dio en Chile en el pasado, pero habría que estudiarlo si se da en Argentina, que es una especie de tendencia entre la gente que vota por la derecha o la centro derecha, que no quieren decir por quien van a votar.

Esos son ejemplos de errores que pudiesen haber ocurrido, pero me imagino que son hipótesis ¿Aún nadie explica este fracaso de las encuestas?

Los argentinos no han dicho nada todavía, entonces habría que empezar a analizar cuáles son los problemas de estos errores y las estimaciones, sobre todo en el gran problema que tuvieron para estimar la distancia que iba a existir en puntos porcentuales entre los dos candidatos más votados.

El error no se limitó a los resultados presidenciales ya que en la Gobernación de Buenos Aires la candidata de Cambiemos, María Eugenia Vidal, se impuso fuera de todo pronóstico contra el oficialista Aníbal Fernández, actual jefe de Gabinete del gobierno nacional.

Exactamente, hubo varios errores en distintas partes. En Jujuy también fue bastante inesperado que perdieran los peronistas. Hay que tener un poco de cuidado ahí: generalmente las encuestas nacionales son mucho mejores, las regionales depende mucho de qué empresas las hayan hecho. En el caso del Gran Buenos Aires también es cierto que a la candidata Vidal se le tendió a sub-representar en las encuestas, esto puede ser que haya sido un caso de espiral de silencio, no lo sabemos. El peronismo es muy clientelista, por lo mismo, si se está recibiendo una serie de beneficios del Estado, no quieres que te lo corten, entonces no vas a andar diciendo que vas a votar por la oposición, por eso puede ser que se haya dado este espiral, pero eso hay que estudiarlo. Hasta ahora yo solo me quedo en el hecho fáctico y decir en qué medida se equivocaron o no, pero buscar la explicación ya implica un estudio más acabado que tienen que realizar los argentinos.

Dado este nivel de imprecisión, podríamos tender a pensar que los pronósticos existentes hacen difícil poder utilizarlos como base para prever qué es lo que puede pasar en la segunda vuelta ¿Eso es efectivamente así?

No necesariamente. En las elecciones chilenas también hubo un problema bastante grande en las predicciones, porque la mayor parte de la gente decía que iba a votar. Ahora en Argentina el voto es obligatorio, entonces, es mucho más sencillo entrar a predecirlo. Los mayores de dieciséis y diecisiete años que votaron, ya habían votado en elecciones anteriores, entonces, no habría como un gran grupo nuevo de electores que entraría a votar. El gran problema fueron los indecisos que eran entre un 10 y un 8 por ciento. Ahora que todos estos indecisos hayan votado por Macri o en el caso de la Provincia de Buenos Aires por Vidal, eso no lo sabes. Pero esa podría ser otra alternativa. Cuando ellos hacían las estimaciones, la estimación ponderada lo dividían más o menos entre Scioli y Macri, puede ser que todos se hayan ido hacia Macri, habría que verlo. Es muy difícil encontrar una solución, menos ahora, los argentinos no están hablando de ello. Yo me acuerdo cuando pasó esto en las elecciones del ’92, a los seis meses salieron las explicaciones de por qué habían fracasado las encuestas, porque hay que que hacer un análisis de las metodologías, que generalmente son bastante avanzadas. Es raro que se hayan equivocado todos. Tendría que conocer las encuestadoras argentinas y estar allá para poder hacer un análisis más profundo.