Equipo transdisciplinario ejecutó la iniciativa

Realizan inédito tratamiento de desensibilización a paciente alérgico con riesgo de muerte

Realizan inédito tratamiento de desensibilización a paciente alérgico
Equipo multidisciplinario, integrado por inmunólogos, expertos en alergias, endocrinólogos y especialistas de la Unidad de Pacientes Críticos trabajaron en este caso.
Equipo multidisciplinario, integrado por inmunólogos, expertos en alergias, endocrinólogos y especialistas de la Unidad de Pacientes Críticos trabajaron en este caso.

A sus 39 años Magdalena fue diagnosticada de cáncer de tiroides, motivo por el que le extirparon dicha glándula en marzo de este año. Una vez que le realizaron la tiroidectomía total, los especialistas debían sustituir la hormona con un medicamento para prevenir los síntomas del hipotiroidismo severo, pero lamentablemente su organismo rechazó la sustancia que la mantiene con vida.

Según cuenta, “luego de que me operaron del cáncer de tiroides debía comenzar a tomar levotiroxina todos los días para reemplazar la hormona que producía la glándula tiroides, la tomé durante dos días y se me produjo una reacción horrible: se me hinchó la lengua, los ojos, la cara, sentía agitación, no podía respirar, me dolía el estómago y el pecho se me apretaba. Tras casi seis meses sin hormona y padeciendo de síntomas alérgicos con todo lo que me recetaban,  sentí que me moría; se disminuyeron mis latidos cardiacos, tenía los dedos y los labios morados, ya no tenía fuerzas. Nunca me imaginé que iba a ser alérgica a la propia hormona que tengo que tomar para vivir”.

El Dr. Claudio Liberman, endocrinólogo del HCUCH, explicó que “la hormona tiroidea es una de las más importantes del organismo porque regula una serie de funciones vitales para el individuo. Por eso cuando falta se producen múltiples efectos; las personas se sienten decaídas, se lentifica el metabolismo, sufren de intolerancia al frío, retención de líquido, hinchazón, puede aparecer constipación, la piel se reseca, surgen alteraciones neurológicas, etc. En efecto, se produce un deterioro progresivo del estado de salud del paciente quien puede llegar a padecer un coma mixedematoso. Muchas veces debido a su gravedad estas personas llegan a ventilación mecánica y si no se sustituye a tiempo la falta de hormona les puede causar la muerte”.

Como detalló Liberman, el caso de Magdalena "es una situación muy infrecuente, ha sido reportado muy pocas veces en la literatura internacional y es un caso único en Chile, en consecuencia, hay mucha dificultad para tratar a estos pacientes”.

Tras meses de incertidumbre y cuando ya había perdido la esperanza de encontrar una cura, Magdalena González acudió al HCUCH y consultó con la Dra. María Antonieta Guzmán, inmunóloga especialista en alergias, quien además es directora del Centro de Alergias de la Institución. “Cuando Magdalena llegó a mi consulta realmente venía mal, no sólo porque hizo varios episodios de alergia, sino porque estaba el agravante de que si no tomaba hormona tiroidea iba a hacer una crisis, un coma mixedematoso, el cual tiene alta mortalidad. Entonces había que darle la hormona tiroidea de alguna forma y esa forma es la que nosotros tuvimos que desarrollar”.

Después de un estudio de pruebas cutáneas se detectó que Magdalena era alérgica a la propia levotiroxina y como hay pocos casos en el mundo, los protocolos para tratar esta alergia son muy escasos, por lo que los especialistas del Centro de Alergias debieron adaptar pautas de tratamiento, pensando en el bienestar de la paciente.

El tratamiento que se le realizó a Magdalena González fue de desensibilización a la levotiroxina. Para ello trabajaron en conjunto un equipo multidisciplinario, integrado por inmunólogos, expertos en alergias, endocrinólogos y especialistas de la Unidad de Pacientes Críticos. Según explicó la Dra. Guzmán, “hospitalizamos a Magdalena en la Unidad de Intermedio Médico del Hospital para realizarle el tratamiento de desensibilización, ya que debíamos monitorearla adecuadamente porque había una alta probabilidad de que hiciera una reacción sistémica grave producto de la alergia. Posteriormente, iniciamos el tratamiento de desensibilización a la levoritoxina de forma oral y le suministramos unos preparados con cantidades mínimas de hormona tiroidea; partimos con 0,01 microgramo y lo fuimos doblando cada 15 minutos; después de casi seis horas la paciente logró tolerar los 112 microgramos indicados por su endocrinólogo y no tuvimos incidentes. Desde ese día ella puede tomar diariamente la dosis completa del medicamento que la mantiene con vida sin hacer síntomas de alergia”.