El sueño de Alejandra Ayala siempre fue estudiar arte. Luego de un primer intento el 2008, fue al año siguiente que consiguió acercarse a este objetivo en el Ciclo Básico del Departamento de Artes Visuales de la Universidad de Chile, que esos años encabezaba el profesor Arturo Cariceo. Alejandra logró cursar y aprobar los dos primeros años de dicho programa y aunque sin intérprete, no encontró mayor dificultad, lo que le posibilitó pasar al pregrado del DAV.
“Durante esos dos años no tuve interprete, pero no tenía un nivel de dificultad muy alto, así que para mí lo básico fue interesante porque yo como sorda soy muy visual, entonces observaba y traspasaBa todo y lo hacía sola. Miraba lo que hacían mis compañeros y lo trasladaba a mí realidad y a mis conceptos. En el pregrado la situación era mucho más complicada que antes, porque habían clases teóricas en el auditorio y la verdad es que no entendía mucho”, contó la egresada.
Ese grado de dificultad del pregrado hizo necesario el trabajo de una intérprete que acompañara a Alejandra a lo largo de su carrera. De allí que tras un encuentro con Ximena Toro -académica de la Escuela de Terapia Ocupacional de la Universidad de Chile y una de las líderes del “Programa de Apoyo a Estudiantes en Situación de Discapacidad”, PAED, implementado en el 2011-, se solicitó al Servicio Nacional de Discapacidad (Senadis) una interprete para Ayala.
Aunque esa gestión fue significativa en la carrera de Alejandra, no estuvo exenta de problemas, ya que tuvieron que pasar más de quince intérpretes, para que la egresada por fin diera con una que entendiera el lenguaje técnico del arte y sus conceptos.
“Mi mamá escribía todo lo que se decía en la clase gracias a una grabadora que yo usaba. Menos mal que hizo eso, porque en las clases de teoría usan un lenguaje muy difícil y no había acuerdo de la lengua de señas con el lenguaje técnico de la carrera. Era imposible, la intérprete no lo podía hacer y yo tampoco sabía”, contó Ayala.
Fue así como llegó a su lado la intérprete de lengua de signos y señas Claudia Alzamora, actriz, pedagoga teatral, conocedora del ámbito artístico, quien además cuenta con un postítulo de Intérprete en Lengua de Señas Chilenas (LSCh).
"Me gusta la parte creativa porque creo que la tengo desarrollada y la veo constante en mi futuro. Además el arte es uno de mis lenguajes. También me gustaria trabajar con los niños y los jovenes, me gusta que a través del arte puedan soñar", explicó Ayala respecto a sus motivaciones y objetivos relacionados a la carrera que cursó.
¿Qué área artística has desarrollado, que técnica es la que te gusta?
Me gustan las instalaciones, hacer videos, vincularlos con arte, con fotografías. Esas técnicas uso, el dibujo también me gusta, los bocetos. Todo eso.
¿De qué se trata tu proyecto de tesis?
Se llama "Apocalipsis sin sonido" y tanto en ella como en mis obras he plasmado cómo me siento personalmente. Me refiero a mi mundo, a mis experiencias, a qué significa vivir siendo sordo. Ahora en mi obra de escultura estoy tratando de plasmar que en el fondo el sordo no recibe la información al mismo tiempo que el oyente. Trato de expresar que veo un mundo de destrucción, plasmo mi diario vivir, cómo me siento yo al no tener la información que requiero para vivir.
Para mi tesis hice un tipo de arte humano más ligado al 3D. Me gusta hacer figuras humanas con expresiones distintas, para mostrar el lenguaje corporal a través de las figuras. Es un mundo visual de cómo se siente por dentro el ser humano muchas veces destruido, oscuro, con dolor, con poca luz.
¿Cómo superaste las barreras en el proceso académico?
Ignoré lo malo, acepté todo tipo de críticas, me acostumbré a ser más dura. Después me empezaron a dar lo mismo las críticas porque iba a crear obras de arte y también iba a recibir críticas de todas partes y lo tomé por ese lado. Quise superarme para mi familia, para mis amigos sordos. Yo quería que ellos se sintieran orgullosos de mí, que supieran que nunca abandoné para ser ejemplo de ellos. Con esto le comunico a los sordos que tú puedes hacer lo que quieras, puedes ser abogado, lo que quieras.
¿Cómo te proyectas a futuro?
Es complicada la relación entre el arte y la persona sorda, ya que no es fácil tener contacto con los artistas. Para mí es muy difícil porque yo no puedo comunicarme fácilmente con ellos. Es dificultoso porque no es llegar y acercarme a los oyentes a preguntarles algo. Ojalá dentro del ambiente artístico se pueda aceptar la diversidad y que yo soy sorda. Que se puedan aceptar otras técnicas, otras vivencias y otras características dentro de lo cultural y antropológico. Por lo mismo yo también me visualizo independiente; me veo trabajando en otro país ya que la educación y el desarrollo de los sordos es mucho más avanzada. Acá en Chile está en pañales todavía.
¿Cómo te sientes al ser la primera egresada del DAV con discapacidad auditiva?
Me siento feliz porque lo logré. Pude terminar una carrera y por eso le digo a todos los sordos que se atrevan, que ellos también pueden. Todo esto me fortaleció. Ahora miro el mundo con más libertad y agradecimiento a la Universidad de Chile.