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Vicerrectoría de Investigación y Desarrollo

U. de Chile renueva tres centros de excelencia en áreas prioritarias para el país

Energía geotérmica, envejecimiento, enfermedades degenerativas y genoma humano, son algunos de los desafíos globales que buscan solucionar las tres iniciativas científicas de la Casa de Bello, que continuarán funcionando tras adjudicar nuevamente recursos en el Fondo de Financiamiento de Centros de Investigación en Áreas Prioritarias (FONDAP).

El GERO seguirá funcionando por cinco años más, mientras que el CEGA y el GRC recibieron presupuesto para 12 meses adicionales.

El GERO seguirá funcionando por cinco años más, mientras que el CEGA y el GRC recibieron presupuesto para 12 meses adicionales.

La directora de Investigación, Silvia Núñez.

La directora de Investigación, Silvia Núñez.

El director del CEGA, Diego Morata.

El director del CEGA, Diego Morata.

Los sistemas geotermales andinos de alta y de baja temperatura se pueden utilizar para la generación de electricidad y calefaccionar hogares o grandes establecimientos.

Los sistemas geotermales andinos de alta y de baja temperatura se pueden utilizar para la generación de electricidad y calefaccionar hogares o grandes establecimientos.

Miguel Allende, director del CRG.

Miguel Allende, director del CRG.

El CRG está enfocado en el desarrollo de las ciencias genómicas, un área multidisciplinaria que tiene su raíz en la genética y la biología.

El CRG está enfocado en el desarrollo de las ciencias genómicas, un área multidisciplinaria que tiene su raíz en la genética y la biología.

El director del GERO, Christian González.

El director del GERO, Christian González.

El GERA busca entender el envejecimiento en la función cerebral y cómo este es el principal factor de riesgo para la mayoría de las enfermedades neurodegenerativas.

El GERA busca entender el envejecimiento en la función cerebral y cómo este es el principal factor de riesgo para la mayoría de las enfermedades neurodegenerativas.

Los directores de todos los centros ven con preocupación que estas iniciativas tan bien evaluadas y de tanto impacto tengan una duración específica de tan solo 10 años.

Los directores de todos los centros ven con preocupación que estas iniciativas tan bien evaluadas y de tanto impacto tengan una duración específica de tan solo 10 años.

La semana pasada se confirmó que el Centro de Gerociencia, Salud Mental y Metabolismo (GERO) seguirá funcionando por cinco años más, mientras que el Centro de Excelencia en Geotermia de Los Andes (CEGA) y el Centro de Regulación del Genoma (CRG) recibieron presupuesto para 12 meses adicionales, luego de que se cumplieran los 10 años de trabajo en cada iniciativa.

Estos tres proyectos, que buscan contribuir con desafíos globales, forman parte del Fondo de Financiamiento de los Centros de Investigación en Áreas Prioritarias (FONDAP) dependiente de ANID. Desde 1997 se han creado iniciativas para articular actividades de grupos de investigación con productividad demostrada en áreas del conocimiento relevantes para Chile, entregando recursos por cinco años con la posibilidad de renovarse por la misma cantidad de tiempo luego de una evaluación.

El CEGA y el GRC ya cumplieron los 10 años de funcionamiento y obtuvieron un convenio de apoyo por 12 meses de duración, con el objetivo de postular a otro tipo de financiamiento durante el 2021. Para la directora de Investigación de la VID, Silvia Núñez, este programa ha dado grandes frutos a nivel nacional, pero existen obstáculos para seguir avanzando en la creación de conocimiento de excelencia. “La Universidad de Chile tiene dos centros que se renovarán solo por un año y es preocupante. Si bien estamos contentos con que se les haya dado esta oportunidad, son áreas que pueden quedar truncas. Un período de 10 años es poco, ya que cada paso dado abre nuevas posibilidades. En estos momentos, en donde vemos que los recursos para la investigación siguen disminuyendo, existe preocupación por estas iniciativas que son relevantes no solo para el país, sino que para toda la región”, señaló.

Nuevas energías y estudios del genoma en ambientes extremos

Durante los últimos 10 años, el CEGA ha promovido investigación de frontera en los sistemas geotermales andinos de alta y de baja temperatura, que se pueden utilizar para la generación de electricidad y calefaccionar hogares o grandes establecimientos. Además, el centro tiene un fuerte componente de formación en recursos humanos y ha implementado laboratorios analíticos pioneros en el país, lo que les ha permitido tener reconocimiento mundial en la materia y realizar vinculación con el medio externo, acercando la ciencia a la población.

El director del CEGA, Diego Morata, explicó que este año de financiamiento es un balón de oxígeno, pero que luego van a tener que reconvertirse y reciclarse. “Las reglas estaban claras desde el principio y el centro seguirá existiendo, pero solo como una idea y sin financiamiento de la ANID. Es lamentable, ya que en un país como Chile las capacidades de investigación no son tantas, no hay mucha masa crítica y las diferencias entre disciplinas son terribles. Uno esperaría que con evaluaciones internacionales que nos consideran referentes mundiales en la materia, se creen nuevas fuentes de financiamientos. Es una pena saber que se construyó un concepto que ha permitido introducir la geotermia en el país y que esta idea puede desaparecer”, destacó.

Por su parte, el CRG está enfocado en el desarrollo de las ciencias genómicas, un área multidisciplinaria que tiene su raíz en la genética y la biología, con un fuerte componente matemático, de ciencias computacionales y de análisis de grandes volúmenes de datos. En el centro se estudian los mecanismos que han surgido en el genoma de organismos que se enfrentan a medioambientes extremos, como el Desierto de Atacama y la Antártica, para así ver su proceso de adaptación.

Para el director del CRG, Miguel Allende, también es preocupante la fecha de término del centro. “Nos ofrecieron este año adicional para postular a otros concursos que se abrirán más adelante. Nos hubiese gustado una evaluación basada en el análisis de los aportes, ya que creemos que este y otros lugares deben tener una continuidad más allá de 10 años. Tenemos muchas cosas en marcha para el 2021 y queremos cerrar estudios a largo plazo e impulsar una iniciativa que apunta a secuenciar genomas de mil organismos chilenos y de la misma cantidad de personas. Este proyecto permitiría caracterizar a la población y, por otro lado, contribuir a entender nuestra naturaleza, proteger la biodiversidad y enfrentarse a los desafíos del cambio climático”, comentó.

Los desafíos futuros del GERO

Tras recibir la máxima calificación en todas sus áreas, GERO se prepara para los próximos cinco años. Este proyecto busca entender el envejecimiento en la función cerebral y cómo este es el principal factor de riesgo para la mayoría de las enfermedades neurodegenerativas, como el Alzheimer y el Parkinson. Actualmente, también están realizando varios estudios internacionales y buscan posicionarse como un centro de referencia a nivel latinoamericano, formando capital humano y vinculándose con el medio.

Las principales proyecciones se basan en el programa de estudio clínico liderado por la Académica de la Facultad de Medicina, Andrea Slachevsky. La iniciativa está estudiando y evaluando a 300 personas mayores de 70 años, con el fin de predecir qué sujetos tienen una mayor probabilidad de desarrollar enfermedades neurodegenerativas en Chile. Además, el equipo investigador trabaja con modelos animales para entender en profundidad los procesos celulares y moleculares que ocurren al envejecer.

El director de GERO, Christian González, explicó que “el concepto de un centro de excelencia es novedoso en el país y se definen como iniciativas investigativas, por lo que tienen una duración definida. Sin embargo, la pérdida de un centro que ya está en funcionamiento es incluso más grande que no haberlo tenido nunca, ya que toma tiempo instalar en una década cierta capacidad en investigación. Es decir, en el momento en que se quizá se alcanza la mejor y mayor productividad, puede desaparecer. Esto se contrasta con lo que ocurre en Europa y Estados Unidos, donde los estudios que han permitido saber los efectos del envejecimiento son iniciativas que llevan entre 40 a 50 años de trabajo”.

Finalmente, el Profesor González agregó que “es importante que el financiamiento de la investigación en estos temas relevantes para el futuro de Chile, no estén sujetos a periodos de tiempo tan específicos. Es nuestra responsabilidad mantenerlos activos y de esto depende que tengamos mejor evidencia conectada, permitiendo mejor toma de decisiones para los que formulan las políticas públicas y que éstas sean coherentes con la realidad chilena, no con otras partes del mundo”.

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