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Facultad de Odontología

Bienestar Estudiantil y Unidad de Psicología: apoyo sostenido a los estudiantes FOUCh

Sobre los desafíos y los aprendizajes en el contexto de la pandemia por COVID-19 y la educación remota de emergencia, Paulina Navarrete, Wilma Muñoz y Rina Castillo analizaron el 2020 y proyectaron el 2021.

A sólo 2 semanas del retorno del receso universitario 2020 y con la declaración de pandemia por COVID-19 en Fase 4 en Chile, las actividades docentes, de todos los niveles educativos, se replegaron a modalidad remota, inaugurando la educación remota de emergencia, que se prolongaría durante gran parte de año.

Para la comunidad de la Facultad de Odontología de la Universidad de Chile (FOUCh), transformó el escenario de la enseñanza y el aprendizaje, y docentes y estudiantes debieron incorporar nuevas estrategias para sacar adelante el Año Académico. En todo este esfuerzo creativo, dos Unidades de Apoyo a los estudiantes fueron esenciales: Bienestar Estudiantil y la Unidad de Psicología, ambas dependientes de la Dirección de Asuntos Estudiantiles (DAE).

Bienestar DAE en alerta 24/7

La Asistente Social, Paulina Navarrete señaló que el 2020 fue un año particularmente demandante para la Unidad de Bienestar Estudiantil de la Dirección de Asuntos Estudiantiles (DAE), dado que “implicó un trabajo adicional que no teníamos contemplado, además de adaptarnos operativamente a las nuevas y desafiantes condiciones laborales”.

Apenas recluidos en los hogares con la modalidad teletrabajo, recordó la profesional, “tuvimos como primer desafío el diagnóstico, asignación y seguimiento de estudiantes con necesidades de conectividad, ya sea por dificultades con internet y/o con un equipo (computador u otro). Esto significó una colaboración conjunta y articulación con distintas Unidades de la Facultad, destacándose el trabajo de la DAE, Centro de Estudiantes de Odontología (CEO) y Dirección Económica y Administrativa (DEA). Con este apoyo y trabajo mancomunado pudimos abarcar el 100% de las necesidades de los estudiantes. Además, tuvimos que crear la campaña solidaria de donación de PC y gestionar la compra, por parte de la Facultad, de equipos computacionales”.

La Asistente Social FOUCh subrayó la importancia del “apoyo que también dieron los propios estudiantes a sus compañer@s, donde hubo muchas caras anónimas que donaron equipos y que gestionaron las entregas en tiempo de cuarentena. Fue un trabajo hermoso y gratificante de unir redes e ir en ayuda de estudiantes que lo necesitaban”.

Avanzada la pandemia, relató Paulina Navarrete, “la merma en la situación socioeconómica de las familias de los estudiantes de Pregrado fue notoria, esto se vio reflejado en la ‘Encuesta sobre Condiciones de Estudio, realizada el primer semestre por Centro de Aprendizaje (CEAP) en conjunto con la DAE, cuyos resultados enfatizaban que más del 60% de los estudiantes, que contestaron la encuesta, tenían algún progenitor que había perdido o disminuido sus ingresos a causa de la pandemia. Esto fue un tremendo reto para la DAE en su conjunto, ya que tuvimos que ver cómo llegábamos a los estudiantes con más dificultades económicas en la Facultad”.

A partir de esta contundente revelación se organizaron “Becas de Emergencia y apoyo con gift card que fueron compradas gracias a la campaña ‘Nos apoyamos’ que realizó la Facultad. Además, se gestionó el apadrinamiento de aquellos estudiantes en situación socioeconómica más compleja, a través de la donación de docentes de nuestra Facultad de manera anónima, los cuales confiaron en la experiencia y criterio de nuestra Unidad Bienestar-DAE. También, se acreditó,, durante todo el año, a estudiantes para el acceso a beneficios de mantención de la Universidad; así estudiantes con familias con pérdida de empleo, pudieron postular y se les asignaron becas de mantención, que ayudaban a sobrellevar la situación delicada en que se encontraban”.

Para el segundo semestre, sostuvo Paulina Navarrete, “la situación socioeconómica de los estudiantes mejoró gracias a la reactivación económica que tuvo el país, en este período fue fuerte el apoyo a los estudiantes de región, tuvimos que activar los beneficios de los que estaban más complicados y tenían asignación de becas o residencias universitarias. Además, de la justificación de los estudiantes de Región que no podían cumplir sus obligaciones de manera presencial”.

En el análisis de la responsable de la Unidad de Bienestar, “vivimos un año desafiante y demandante para toda la DAE, ya que tuvimos que trabajar y planificar en conjunto cómo abarcábamos las principales necesidades estudiantiles, fue un trabajo de mucha comunicación, apoyo y gestión. Como Unidad de Bienestar, siento satisfacción porque tenemos la convicción que, con las diferentes iniciativas, pudimos llegar a los estudiantes que más lo necesitaban, y si bien, no estábamos a nivel presencial, hemos creado un vínculo con ellos, donde saben que pueden recurrir a nosotras como asistentes sociales y a la DAE si lo necesitan. Esto último es muy gratificante, ya que agrega valor a nuestras funciones laborales. Hoy agradezco el equipo que hemos creado con Wilma Muñoz, y el apoyo mutuo que nos dimos en los momentos más complejos”.

Del mismo modo, Wilma Muñoz, Asistente Social parte del equipo de Bienestar DAE, valoró que se tomaran decisiones muy tempranamente; ya desde la primera semana se pensó en cómo ayudar a la conectividad, en lograr un canal de comunicación a distancia con los estudiantes, cambios en su situación socioeconómica, por mencionar algunos; siempre tratamos de anticiparnos a los problemas o requerimientos para dar solución rápidamente”. Para nosotras, añadió la profesional, “fue un desafío muy especial, no sólo en la nueva metodología de trabajo a distancia, sino porque fueron varias demandas, por parte de los estudiantes, que debíamos resolver, y era importante estar preparadas. Además del apoyo en conectividad de un principio, fueron muchos cambios en situaciones socioeconómicas, pérdidas de empleo, incluso pérdida de integrantes del grupo familiar, debido a la pandemia, y, favorablemente, pudimos contar con recursos a nivel Central y Local para dar respuesta en varios casos”.

Enfrentados al 2021, el panorama no se ve muy alentador, aseguró Paulina Navarrete, “por lo que nos estamos preparando y pensando en iniciativas para ir en apoyo de nuestros estudiantes. Queremos seguir con las iniciativas planteadas el 2020, y replicarlas con los estudiantes cohorte 2021; además, queremos reforzar nuestros vínculos con los estudiantes de Región para poder apoyarlos en lo que requieran y nuestra comunicación con el Centro de Estudiantes, puesto que creemos que son un excelente apoyo para detectar a estudiantes con situaciones complejas. Esperamos que, gracias a la experiencia obtenida el año 2020, podamos poder sortear todos los desafíos que nos prepare el 2021 de manera exitosa y que ningún estudiante se vea con la necesidad de postergar estudios, por motivos ajenos a su desempeño académico”.

Principales nuevas iniciativas implementadas el 2020:

- Asignación de 107 chips de conexión de internet.

- Asignación de 20 computadores de la Facultad.

- Asignación de 10 computadores donados.

- Asignación de 21 tablets de la Universidad.

- Compra de cajas de alimentos para envío a estudiantes con COVID-19 que lo necesitaron.

- Asignación y gestión de 45 gift card para estudiantes, compradas gracias a la campaña "Nos Ayudamos".

- Gestión de apadrinamiento de más de 20 estudiantes por docentes de forma anónima durante el segundo semestre.

U. de Psicología-DAE: Un permanente nosotros estamos aquí, contigo

Coincidentemente, desde la Unidad de Psicología, la Ps. Rina Castillo compartió los calificativos de complejo y desafiante para describir el año 2020. “Nadie estaba preparado para una pandemia y menos para trasladar las actividades que, normalmente, desempeñamos de cierta manera, a un escenario totalmente distinto y creo que nos fuimos adaptando e intentando resolver de acuerdo al contexto, momento a momento”.

De esta manera, en una primera instancia, afirmó la profesional, “las intervenciones del área fueron mucho en el ámbito de creación y difusión de material de autocuidado y, en esta línea se creó y digitalizó material para manejo de estrés y autocuidado en contextos académicos, para estudiantes de primer año; lanzamos la campaña de autocuidado en salud mental en tiempos de pandemia; reactivamos redes sociales que no estaban tan trabajadas, para ampliar las oportunidades de comunicación con la comunidad estudiantil y entregarles información que permitiera visibilizar, entregar herramientas y validar experiencias emocionales propias del escenario emergente. De alguna forma, transmitir que ‘estamos acá, aunque no podamos vernos presencialmente’”.

En un segundo momento, informó Rina Castillo, “se retomó el apoyo psicológico individual, a través de plataformas virtuales disponibles; se acotaron los tiempos de espera y, considerando lo complejo y poco habitual que es la atención online, creo que el espacio se resolvió con mucho éxito y con buena acogida por parte de los y las estudiantes que requirieron de este apoyo. Es muy curioso, porque se vuelve el espacio un tanto más íntimo y recíproco, pensando que estamos todos inmersos frente a un mismo fenómeno, que tal vez no nos toca de la misma manera exactamente, pero sí incrementa el sentido de humanidad compartida”.

En conjunto a lo desarrollado individualmente, agregó la psicóloga FOUCh, “se incorporaron actividades grupales enfocadas a la promoción y prevención en salud mental; Talleres orientados al manejo de estrés, ansiedad y regulación emocional; y participamos en la creación y desarrollo de Cursos de Formación General (CFG), abordando temas de sobrecarga académica y comunicación en tiempos de pandemia. En este sentido, el trabajo colaborativo fue muy valioso, vincularnos con otros actores claves del campus, juntar esfuerzos y participar en el desarrollo de CFG, webinar y talleres para ambas Facultades, que abordaran temáticas levantadas desde los diferentes espacios de diálogos creados en este periodo para resolver demandas de los y las estudiantes. Asimismo, gestionamos charlas/talleres con temas de interés institucional como lo son los señalamientos en redes sociales y abrir espacios de conversación en comunidad sobre elementos cada vez más cercanos a la realidad de nuestra Facultad”.

Para Rina Castillo, flexibilidad y empatía son temas recurrentes en tiempos de pandemia “y ojalá siga presente en la comunidad más allá de este 2020. Valoro extremadamente que el contexto psicosocial fuera un foco importante y muy validado en este periodo, es algo que está siempre, solo que ahora la vulnerabilidad y humanidad se pusieron al frente para ser considerada, sin desmedro, dentro de los procesos de enseñanza-aprendizaje del estudiantado. No podemos olvidar la importancia de los aspectos emocionales en estos procesos, ni tampoco ignorar sus efectos capaces de propiciar o entorpecer el proceso formativo exitoso”. Por ello evalúa como positivo el 2020, en ese aspecto, “se levantaron iniciativas en pos de la salud mental de los y las estudiantes desde diversas áreas, no solo desde el Área de Psicología, también desde la Unidad de Deportes, el Centro de Aprendizaje, desde Servicios Centrales de la Universidad y desde la propia comunidad universitaria. En un ambiente altamente exigente y con mucha sobrecarga académica, empezar a incorporar espacios de autocuidado, invirtiendo tiempo de nuestro día a día para estos objetivos, creo que es un resultado muy valioso que ojalá pueda persistir y no solo se exprese frente a contextos de emergencia”.

En términos personales y laborales, detalló la profesional de la Unidad de Psicología-DAE, “destaco la oportunidad única que, en este periodo, representan las plataformas virtuales al ofrecer mayor alternativas y accesibilidad a espacios colaborativos. Con el poco tiempo disponible y pese a la distancia existente, se agradece lo instantáneo de estas plataformas que nos ha permitido abrir espacios de conversación, que, sin duda, en lo presencial tendrían otra riqueza, pero en muchas ocasiones es tan difícil de conseguir”.

En el análisis de la Ps. Rina Castillo, “el 2020 nos deja una buena base de comunicación con nuestros y nuestras estudiantes; pues siempre estamos atentos a las demandas que surjan de acuerdo al contexto tan particular que estamos viviendo”. De modo general, dijo, para el 2021, “se pretende continuar con la realización de Talleres y espacios grupales ya establecidos; además de abordar elementos claves cotejados con antelación, deseamos incorporar temáticas que se postergaron, como la sensibilización en salud mental, abordar en comunidad la discapacidad psicosocial, los señalamientos y conductas que atenten contra la dignidad de las personas, como el maltrato y acoso virtual”.

De igual manera, enfatizó, “todas las instancias de apoyo entre Facultades están mucho más estructuradas, siendo una red más sólida, mejorando las iniciativas locales interfacultad, que van en directo apoyo a incrementar la oferta temática, modalidad y horarios a los que puedan adecuarse según su preferencia los y las estudiantes de la Facultad”.

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