Como una manifestación artística que fuera protagonista de la atmósfera ceremonial del cambio de Rector de la Universidad de Chile que se realizó el miércoles 14 de junio, fue concebida, según indica el Prof. Gonzalo Díaz, académico de la Facultad de Artes, la obra denominada “Trivium”, que ubicó en el Patio Andrés Bello de la Casa Central de la Universidad de Chile (Alameda 1058) y que podrá ser apreciada durante todo este mes por quienes visiten el histórico edificio.
Esta obra consiste en la instalación de números en neón rojo en cada uno de los espacios existentes sobre las columnas que se alzan en el Patio Andrés Bello. Ellos dan cuenta de la serie numérica de Fibonacci, en que cada cifra se forma de la suma de los dos que la anteceden.
Según explica el Premio Nacional de Artes 2003, “lo más importante de esta progresión singular es su “razón”, que como se sabe, es estable y corresponde a la misteriosa cifra de 0.618, que rige la “sección áurea” o “divina proporción”. Se podría anhelar que esta “razón” fuera la misma que la que rige a la comunidad universitaria”.
Asimismo, agrega el Prof. Díaz, “Trivium”, cuyo curador fue el Prof. Francisco Martínez de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas, “corresponde a una operación metonímica de connotación del edificio –neoclásico- institucional, empleada en muchas de mis obras, como una forma visible de subrayar el “espesor estructural” de una de las iniciativas más medulares, relevantes y trascendentes de toda la historia republicana, como es la Universidad de Chile”.
El título de esta creación, hace referencia a la base de la formación académica medieval conformada por las disciplinas de gramática, retórica y lógica, que tal como lo explica el Prof. Pablo Oyarzún, Decano de la Facultad de Artes en el comentario que escribió al respecto, junto con la aritmética, la geometría, la astronomía y la música, eran llamadas “artes liberales”, porque se sustentaban en el ejercicio intelectual.
En ese aspecto, aclara el artista, esta instalación “en su contextura de máxima abstracción, es capaz de materializar múltiples sentidos metafóricos relativos, por ejemplo, a los modos de producción del saber y transferencia del conocimiento.
Esta es la segunda ocasión en que el Prof. Gonzalo Díaz ha contado con la Casa Central de la Universidad de Chile como soporte de su obra, puesto que en el año 2000 dio vida a “Oxímoron”. Consultado por la efectividad de acercar las expresiones artísticas a la comunidad a través de estos trabajos, señala que la necesaria democratización de los bienes artísticos y culturales, más bien, depende de políticas gubernamentales principalmente y en el caso de la Universidad de Chile, “del éxito de la implementación del punto principal del programa del nuevo Rector Prof. Víctor Pérez, relativo a la revitalización de las Humanidades, las Artes y las Ciencias Sociales”.