El Concierto Nº 2 para Piano y orquesta en Sol menor del compositor francés Camille Saint-Saëns fue el fruto de la gran amistad que unió a este gran compositor galo con Antón Rubinstein, pianista, compositor y director ruso, para quien Saint- Saëns escribió esta obra que estrenaron juntos, con Rubinstein en el podio y su autor al teclado, el 13 de mayo de 1868 en la Sala Pleyel de París.
Ciento cuarenta años después, la Orquesta Sinfónica de Chile de la Universidad de Chile, interpretará el mismo concierto bajo la batuta del director norteamericano Eugene Tzigane y con la talentosa solista coreana Liza Chung, en un programa que presenta, además, a otros dos grandes maestros: Tchaikovsky con "Francesca da Rimini" y Beethoven con su Sinfonía Nº 4.
Pasión por el piano
La gran amistad de Saint-Saëns y Rubinstein se sustentó en la pasión que ambos sentían por el piano y la composición. El gran músico ruso posteriormente ejecutó el concierto como pianista y lo convirtió, según sus propias palabras, en "su caballito de batalla" porque aseguraba que: "Lo tiene todo: audacia y elegancia, deslumbrante brillo y temperamento".
Para Liza Chung, pianista nacida en Seúl, Corea, y hoy residente en Chile, el Concierto para piano Nº 2 de Camille Saint-Saëns la fue conquistando poco a poco a medida que se fue metiendo en sus dedos y su mente. "Es primera vez que lo ejecutaré ante el público, fue interesante el proceso de estudio por que es una obra acrobática y entretenida para el solista, además Saint-Saëns escribía muy bien para la orquesta", expresa.
Liza Chung, quien actualmente alterna sus actividades de solista con la docencia, estudió piano en la Escuela Moderna de Música con la profesora Gabriela Pérez. Luego viajó a Suiza donde estudió con la notable pianista chilena Edith Fischer. Después viajó a Indiana para formar parte de la prestigiosa cátedra de Gyorgy Sebok y Reiko Neriki y finalmente se graduó en la Universidad de Yale, donde estudió con el gran pianista Claude Frank.
La pianista, que ha ofrecido recitales en Europa, Sudamérica y Norteamérica, ha sido elogiada por su trabajo en música de cámara por grandes músicos como Janos Starker, Aldo Parisot, Franco Gulli y Mauricio Fuks, entre otros. "Lo que más me ha nutrido ha sido el contacto con profesores y compañeros de gran calidad de todo el mundo", afirma la pianista, quien se encuentra de regreso en Chile.
Desde los infiernos a la tranquilidad
Francesca da Romini de Tchaikovsky fue estrenada el 9 de marzo de 1877 y se inspiró en la tragedia de la hija del Príncipe de Rimini, quien tuvo la mala fortuna de enamorarse del hermano de su prometido, quien los sorprende y los mata. Las almas de los desafortunados amantes fueron condenadas a vagar eternamente, en la versión de Dante
Basada en el canto V del "Infierno" de la Divina Comedia de Dante y en el grabado "El huracán infernal" que Doré realizó para ilustrar ese mismo pasaje, "Francesca da Romini" fue escrita por Tchaikovsky en la misma época en que el compositor se compromete en un matrimonio que resultó desastroso para el artista.
La Cuarta Sinfonía de Beethoven, fue creada por el compositor en 1806 para el conde Franz von Oppersdoff y estrenada privadamente en marzo de 1807 en Viena. Siguiendo la idea del conde, el compositor se inspiró en su Segunda Sinfonía en Re mayor, que había encantado a Franz von Oppersdoff. Beethoven tomó el modo alegre y tranquilo de esta obra para su nueva creación.
La Cuarta Sinfonía contrasta con la heroica Sinfonía Nº 3 en Mi bemol mayor y con la trágica Sinfonía Nº 5 en Do menor. Robert Schumann definió a la Cuarta Sinfonía como "una esbelta doncella griega entre dos diosas Norse.
El concierto se presentará este viernes 11 y sábado 12 de abril a las 19.30 horas en el Teatro de la Universidad de Chile, Av. Providencia 043. Estación Metro Baquedano. La venta de entradas para público general es desde $4.000 y estudiantes desde $1.000.