Artes Visuales: estudiantes invitados a Festival de Performance

Artes Visuales: estudiantes invitados a Festival de Performance
Marcelo Faúndez y Guido Solar son los únicos latinoamericanos invitados a participar en el Festival Internacional de Performance Universe Diverse, que se realizará en Estonia y Finlandia.
Marcelo Faúndez y Guido Solar son los únicos latinoamericanos invitados a participar en el Festival Internacional de Performance Universe Diverse, que se realizará en Estonia y Finlandia.
Empecé a intervenir la calle, me grababa solo y veía lo que pasaba. La pintura me pedía que yo pasara a otra cosa", señala Marcelo Faúndez sobre sus inicios en la performance.
Empecé a intervenir la calle, me grababa solo y veía lo que pasaba. La pintura me pedía que yo pasara a otra cosa", señala Marcelo Faúndez sobre sus inicios en la performance.

En unos días más, Marcelo Faúndez y Guido Solar tomarán el vuelo que los dejará en Estonia, país báltico en el que se desarrollará parte del Festival Internacional de Performance Universe Diverse. Allí compartirán escenario con artistas provenientes de diversas partes del mundo siendo, en esta ocasión, los únicos latinoamericanos que participarán en esta actividad.

Y es que, durante el último tiempo, los estudiantes del Departamento de Artes Visuales han comenzado a mostrar sus trabajos performáticos en otras latitudes y han creado lazos con artistas de otras nacionalidades que se dedican completamente a esta disciplina. Así, la relación que los estudiantes Gonzalo Vargas y Joaquín Muñoz forjaron con el grupo Non Grata es lo que tiene a Marcelo Faúndez y Guido Solar preparando sus maletas para mostrar en el extranjero, por primera vez en vivo y en directo, los trabajos realizados.

"Ellos participaron con Non Grata (grupo de artistas performáticos provenientes de Estonia) en Santiago, el año 2004 y después volvieron a tener contacto con ellos al partir a una gira a Estados Unidos. El año pasado surgió la oportunidad de participar con Non Grata en Miami, pero nosotros no pudimos viajar por cuestiones monetarias. Sin embargo, mandamos nuestros trabajos en video y de ahí nació el interés de ellos en mi obra, invitándome a participar en esta oportunidad", explica, a grandes rasgos, Marcelo Faúndez.

De esta forma, el egresado de Licenciatura en Artes Plásticas presentará cuatro performances en distintos puntos de Estonia, una quinta en la capital de Finlandia y los registros en video de trabajos anteriores."Desde que me conseguí la plata para viajar, me puse a pensar en qué podía hacer allá y qué relación podía tener mi trabajo con una realidad tan distinta a la nuestra. Como necesitaba tener claro cómo plantearlo, todo este tiempo he preparado conceptualmente mi trabajo. En ese sentido, tengo todo establecido, sólo necesito conocer las fechas y los lugares en que me presentaré", señala el artista.

A nivel formal, ¿qué necesitarás?

Básicamente, los materiales que he utilizado en mis performances y que son como la marca registrada de mis trabajos anteriores: bolsas de yeso, listones de madera, martillos, clavos, materiales de construcción y, a partir de eso, otras cosas como latas, bolsas de plástico, piedras, entre otros. También trataré de poner videos y mostrarlos mientras hago la performance para ver qué sucede, lo que provocan y cómo mi trabajo se integra en directo con ellos.

¿Hay algo que caracterice tu trabajo performático a nivel conceptual?

Los materiales son mi marca registrada, pero además trabajo con el concepto de la situación habitacional, con lo precario de una habitación, de un espacio, con la pérdida del interior-exterior, con los principios de la arquitectura y con cómo nos satisface a la hora de cubrir necesidades.

¿Cómo has pensado plantear estos temas tan habituales en nuestra realidad pero tan lejanos para los habitantes de los países europeos que visitarás?

Me lo puedo plantear de demasiadas formas. No sé qué pueda suceder, pero lo más probable es que se produzca un problema con lo que se está viviendo acá pese a que ellos, seguramente, saben de la realidad sudamericana. Es intrigante pensar en qué es lo que puede suceder con las mediaguas allá, con este encierro de espacios casi discriminatorios en Chile. Pero eso sólo lo sabré cuando esté en Estonia y Finlandia. Ahora, obviamente va a resultar algo que puede ser fuerte porque creo que les puede llamar mucho la atención. Mis trabajos son muy precarios, de mucha gestualidad y palabras que tiro al aire. En este caso, quiero introducir palabras propiamente chilenas en coa, proponer todo esto del constructor martillando, construyendo un espacio habitacional precario, a través de mínimos elementos y gestos del cuerpo.

Y acá, ¿cómo han reaccionado frente a tus trabajos?

He tenido buenas y malas críticas. Las que he hecho aquí en la Facultad han gustado mucho porque en ellas se pierde lo cotidiano. Una vez quebré 120 platos de loza con un mazo dentro de una carretilla, con mi torso desnudo, expuesto a que me hiriera. Entonces, en mis trabajos está presente esta cosa tipo éxtasis, en que no se necesita nada más que fijar ese punto y dar al espectador la posibilidad de que pasen o no cosas, dejando todo a su imaginación. He sido bien constructivista en ese sentido.

"La pintura me pedía que yo pasara a otra cosa"

Marcelo Faúndez egresó el año 2007, es licenciado en Artes Plásticas y actualmente prepara su proyecto de título. Ingresó al Ciclo Básico del Departamento de Artes Visuales porque siempre quiso ser pintor, lo que lo llevó a tomar el Taller de Pintura de Francisco Brugnoli y Arturo Cariceo.

"Siempre me he cuestionado la materialidad propia de la pintura, pero no quiero decir que la pintura, como tradicionalmente se entiende, es mala o buena, si no que yo tomo un camino distinto. Para mí, es un soporte inserto en las ciudades de una manera simétrica y gráfica. Y todos mis trabajos están siempre muy bien planeados, con mucho boceto y repaso, lo que también pasa en la performance. Yo estoy solo en mis trabajos, pero siempre hay un estudio y una pauta detrás", señala este artista.

¿La precariedad es un tema que te interesa abordar conceptualmente?

Indiscutiblemente y no sólo en performance. Yo hago pintura y dentro de la pintura está la precariedad en el sentido de que ocupo materiales que son casi desechables: plástico, esmalte. No pienso en llevar a cabo una pintura clásica sino en proponer una pintura. En ella también trabajo el tema de lo social y de las ciudades como contenedores y recorridos. Incluso llegué a tomar la misma bolsa de feria como soporte de pintura porque, para mí, es algo muy cotidiano, un recorrido y está inserta dentro de una ciudad.

¿Cómo fue el proceso que te llevó a la performance?

Al principio uno no se da cuenta, pero con el tiempo empiezas a preguntarte qué es la pintura y por dónde quieres tomarla. Empecé a cuestionar eso cuando estaba en el Ciclo Básico, trabajando con el problema del color y la superficie. ¡Había un elemento silla que podía pintar y transformar en algo gráfico! Por ahí va, por ahí nació. Después, esas inquietudes se concretan más con la performance y ahí se fortalece más mi pintura porque tiene una coherencia total en cómo uno plantea el espacio de existencia habitacional. Es que me interesa el tema de la vivienda y me preocupa en ese sentido de por qué para unos más grande y para otros no.

¿La performance te permite visualizar mejor las inquietudes que tienes respecto a este tema?

Sí, y se hace aún más relevante.

¿Es el formato que más te acomoda?

No sé si es el que más me acomoda. Nunca he pensado ni pensé en hacer performance. Llegó un momento en que el trabajo mismo necesitaba salir a otra parte y empecé a intervenir la calle, me grababa solo y veía lo que pasaba. La pintura me pedía que yo pasara a otra cosa. Por eso te digo que creo que es el trabajo el que te indica hacia dónde ir porque, de repente, estás medio preso y la pintura te dice que mires hacia otro lado.

La sensación de encierro, ¿no la has sentido aún con la performance?

Hasta el momento no, pero no quiero que me encasillen como preformista porque soy capaz de hacer muchas cosas más. En este caso, Non Grata vio mis trabajos y que les haya gustado e interesado la proyección visual que hice es muy importante para mí.

¿Cómo recibes la invitación a un Festival de Performance tomando en cuenta que no quieres ser encasillado como artista performático?

Me sorprendió y me sorprende cada paso que doy. Mi trabajo ha salido fuera de Chile, pero yo no. Esta instancia había que darla en su minuto para saber qué es lo que sucede afuera.

Los únicos latinoamericanos.

Somos los únicos latinoamericanos y, en ese sentido, es interesante que tu trabajo se muestre allá. Somos como representantes de lo que pasa con esta disciplina acá, pese a que creo que aquí en Chile la performance no ha sido bien considerada.

Pero, por lo menos en el DAV, se cuenta con un Taller de Performance.

Pero llegó este año y creo que fue a raíz de que nosotros estábamos haciendo esto. Nuestros compañeros formaron esto y es importante lo que está pasando y que la Facultad de Artes se diera cuenta de ello.

¿Te sientes representante latinoamericano?

Uno piensa en representar a Sudamérica, pero finalmente allá estás sólo. Además, no creo que alguien pueda pensar que yo lo pueda estar representando. Voy a hacer mi trabajo y ahí veré qué pasa con ello.