INTA realiza programa de optimización de alimentación y nutrición de trabajadores

INTA realiza programa de optimización de alimentación de trabajadores
Bajo la premisa de que los trabajadores más saludables son más eficientes, alertas, tienen menor riesgo de accidentes y mejor manejo de situaciones de estrés, es que el INTA desarrolla este programa.
Bajo la premisa de que los trabajadores más saludables son más eficientes, alertas, tienen menor riesgo de accidentes y mejor manejo de situaciones de estrés, es que el INTA desarrolla este programa.

Dada la trayectoria del Instituto en el asesoramiento a empresas en el ámbito de la vida saludable, se ha decidido consolidar esta prestación de servicio a través de un programa que tiene a la mejora de los hábitos alimentarios, estado nutricional y control metabólico de los funcionarios. Se trata del Programa de Optimización de la Alimentación y Nutrición del Trabajador (PROAT INTA).

PROAT diseña, implementa y evalúa estrategias que potencien una vida saludable al interior de la empresa, con el fin de motivar y educar a los trabajadores de todas las áreas y adquieran conciencia y habilidades respecto al autocuidado de su alimentación y salud. Paralelamente, el programa genera adecuaciones en el sistema de alimentación institucional para mejorar la oferta en aquellas empresas que cuentan con casinos o comedores.

Beneficios para los trabajadores y también para la empresa

Bajo la premisa de que los trabajadores más saludables son más eficientes, alertas, tienen menor riesgo de accidentes y mejor manejo de situaciones de estrés, es que el INTA desarrolla este programa, posicionando la salud de los trabajadores como un factor que optimiza la productividad y contribuye a mejorar la imagen y responsabilidad social de la institución.

El programa consta de tres etapas, que se desarrollan en el período de un año. La primera considera una evaluación diagnóstica del estado de salud y alimentarionutricional, en un plazo de tres meses. La segunda etapa incluye educación dirigida al funcionario y a su entorno familiar, además de mejoras en la estructura alimentaria.

Además, se introducen pausas activas en horario de trabajo y se fomenta la actividad física en horario de descanso. La última etapa contempla la evaluación de los resultados, lo que incluye cambios detectados en el estado de salud y su impacto en la empresa a través de indicadores de productividad, entre otros.