Centro de Estudios Árabes reúne a árabes, andalucíes y chilenos

Centro de Estudios Árabes reúne a árabes, andalucíes y chilenos
Grupo Ensemble Tareb
Grupo Ensemble Tareb

El Club Palestino fue el escenario de un encuentro donde se reunieron las tradiciones culturales y musicales de árabes, andalucíes y el canto del campo chileno, representados por los grupos Ensemble Tareb, Magreb, Calenda Maia y Canto a lo Poeta de don Manuel Gallardo y el guitarrón de Francisco Astorga. El encuentro también contó con la lectura de poemas por parte de la Profesora Rosa Martínez Lillo, en lengua árabe, y Nelson Báez, en castellano.

En el encuentro participaron los académicos de la Facultad Kamal Cumsille, investigador del Centro de Estudios Árabes, e Ítalo Fuentes, profesor del Departamento de Ciencias Históricas, con sus agrupaciones Ensemble Tareb, de música árabe, y Calenda Maia, una puesta en escena de música y teatro medieval, respectivamente.

Árabes, andalucíes y chilenos

Entre los años 711 y 718, Ṭâriq ibn Ziyâd al-Layti y otros árabes del norte de África llegan al sur de la península ibérica. De allí se extiendieron hacia distintos, dejando un legado que perdura hasta hoy. 

Durante el período que va desde el año 711 hasta 1942 se suceden dominios de los reinos taifas, almorávides y almohades construyendo una red de influencias que abarcaron la lengua, el arte, la arquitectura, la música, las matemáticas, las ciencias y la agricultura, lo que se entiende por Al-Andalus, espacio tanto territorial como cultural que ocuparon los árabes en la península ibérica y que a través de las colonias españolas fue traspasado a la cultura chilena.

La música andalusí resalta como una de las expresiones más notables del lirismo español, tanto en su estructura métrica, su temática y sus construcciones melódicas y rítmicas. A su vez, la música y la métrica del verso hispano árabe se proyecta a Chile con la tradición española. Ejemplo de esta tradición fue el canto en verso octosilábico a cargo de don Manuel Gallardo, acompañado por el guitarrón de Francisco Astorga.

La síntesis de la jornada estuvo a cargo de la interpretación de música árabe fusionada con la cueca típica "La consentida" interpretada por el grupo Ensemble Tareb.