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Ventana académica

Por Pía Jalilie (MGGP)

Utilizar al enemigo para derrotar al enemigo: valores públicos y sistema de gestión bajo la nueva Constitución

Pía Jalilie, estudiante del Magíster en Gobierno y Gerencia Pública.

Pía Jalilie, estudiante del Magíster en Gobierno y Gerencia Pública.

Desde la expansión de los objetivos de la gestión por resultados, hemos adoptado la idea de que los sistemas de gestión que miden el actuar de la Administración Pública son apolíticos o articulados sin ideología explícita, y que solo fueron diseñados para medir criterios de eficiencia y eficacia. Pero ¿qué hay detrás de dichos valores o dogmas? Y ¿de qué modo han permeado los fines y el ethos del Estado?

La eficacia y la eficiencia son criterios impulsados por la Nueva Gestión Pública (NGP), corriente ideologizada que incorporó en el Estado lógicas del sector privado como una forma de superar gran parte de las disfunciones de la burocracia. Este modelo de gestión repensó la lógica Estado-Sociedad, "aumentando la relevancia del mercado, como articulador y guía de la sociedad" promoviendo que "los costos del actuar público se minimicen para ser más rentables" (Pizarro, 2016). Es decir, la eficiencia y la eficacia surgen para reforzar la idea mercantilista que se buscaba instalar en el Estado.

No puedo decir que la NGP no tuvo ningún efecto positivo, por el contrario, desarrolló, como indica Pizarro (2016), "herramientas de gestión que se formulan con mayor exhaustividad y profesionalismo". Y su fin, en palabras de este autor, fue "lograr niveles de excelencia en la gestión, que mejoren su estándar, la transparencia y la calidad del servicio, lo que permitiría los cambios y transformaciones que el Estado requiera" (Oszlak en en Pizarro, 2016). Pero, ¿qué hay detrás de este modelo? ¿qué se espera lograr? ¿solo eficiencia y eficacia? y/o ¿reforzar la idea de un Estado pequeño y subsidiario?

La eficiencia y eficacia son importantes en un Estado con recursos finitos, pero no son valores ni fines, sino herramientas para que los valores públicos que se buscan instaurar creen efectivamente valor público y den soporte y legitimidad al Estado. En definitiva, estos criterios son parte de las herramientas de gestión, que pueden ser utilizadas incluso en un nuevo Estado.

Surge la necesidad de reflexionar sobre los valores públicos que deben inspirar el Estado, y para ello podemos utilizar otra herramienta de gestión, la planificación estratégica, respondiendo las siguientes preguntas "¿qué hará el Estado y para quienes? (misión); ¿cómo quiere ser reconocido? (visión); ¿dónde quiere llegar o qué resultados espera lograr? (objetivos estratégicos); y ¿cómo podremos lograr dichos resultados? (estrategias)" (Armijo, 2016).

Estas preguntas que emergieron desde quienes buscaron restringir el rol del Estado, ahora pueden ser una herramienta para repensarlo, abandonando la idea de valor público en donde la o él directivo público deciden qué es valioso, para avanzar hacia procesos colaborativos, en donde podamos co-definir los valores públicos que queremos, los derechos, beneficios y prerrogativas sobre los cuales los ciudadanos y ciudadanas tendrán o no titularidad; y consensuar sobre las obligaciones, deberes, y principios sobre los cuales los gobiernos y las políticas públicas deben basarse (Bozeman, 2007).

Según el PNUD (2017), en Chile la ciudadanía cree en "el respeto y la dignidad como marco de referencia para evaluar las relaciones sociales. Las personas quieren ser bien atendidas en los servicios públicos, demandan recibir un trato digno en sus trabajos... demanda un Estado más presente y garante, que dé mayor seguridad... Dignidad, seguridad, necesidad son orientaciones normativas que catalizan demandas por una mayor justicia social". Dicho análisis no es muy distinto de lo observado en las calles desde el despertar ciudadano.

Entonces el desafío del ahora es traducir las demandas ciudadanas en valores públicos, en acciones concretas y medibles, que redefinan el rol de la administración pública y del Estado, y para ello podemos utilizar las "estrategias del enemigo", pero ahora en pos de coconstruir un nuevo país, que nos incluya a todos y todas. Esto también está en juego el 25 de octubre.

Referencias: 
1. Pizarro, R. "Auditoría y Control de Gestión" en Manual de Administración Pública, Ril Editores, 2016.
2. Armijo, M. "La Planificación Estratégica en las Instituciones del Estado" en Manual de Administración Pública, Ril Editores, 2016.
3. Jørgensen, Torben & Bozeman, Barry. "Public Values An Inventory. Administration & Society", 2007.
4. Programa de las Naciones Unidas Para el Desarrollo (PNUD), "Desiguales. Orígenes, cambios y desafíos de la brecha social en Chile", 2017.

Pía Jalilie es estudiante del Magíster en Gobierno y Gerencia Pública. Esta columna fue escrita en el marco del curso Gestión del Desempeño.

Las opiniones vertidas en esta columna son de responsabilidad de su(s) autor(es) y no necesariamente representan al Instituto de Asuntos Públicos de la Universidad de Chile.

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