Lorena Flores, directora ejecutiva Centro Microdatos U. de Chile:

“La encuesta CASEN es como un termómetro que nos va tomando la temperatura del país cada dos años”

“Es importante haber recuperado la encuesta CASEN”, destaca Lorena Flores, directora ejecutiva del Centro de Microdatos (CMD) de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad de Chile, quien junto al director del Departamento de Economía del plantel, Fabián Duarte, serán los encargados de liderar la aplicación de la encuesta CASEN 2022, medición que busca identificar –entre otros indicadores– los niveles de pobreza en el país.

El levantamiento de datos será de manera presencial, para lo que se tomarán todas las medidas sanitarias requeridas frente al contexto de pandemia en el que aún nos encontramos. Esta situación, reconoce Flores, "hace más difícil también tomar encuestas, estar en terreno. Hay un poquito más de rechazo –por así decirlo– de parte de las personas que están en sus hogares, de abrir la puerta y dejar pasar a alguien producto de la pandemia, pero también porque a veces se nos enferma un grupo de encuestadores (…) Pero vamos a seguir tomando todas las medidas que se puedan para tratar de que no nos afecte en mayor medida”, señala.

En conversación con Prensa UChile, la académica entrega más detalles respecto al retorno de la medición al alero de la entidad que dirige y cuáles son las expectativas que tienen del trabajo en terreno que se realizará entre noviembre de 2022 y enero de 2023El presupuesto total de la propuesta es de $3.269 millones y se contempla una muestra objetivo de 71.028 viviendas en todas las regiones del país.

- ¿Qué implica que la encuesta CASEN este bajo el alero de la Universidad de Chile?

Es importante haber recuperado la encuesta CASEN porque es la medición más importante que hace el país. Por lo tanto, tiene aquí un efecto también del sector público, de ser un aporte importante al país, con ella se diseñan todas las políticas públicas. De hecho, alguien que trabaja el diseño y aportando –ya sea desde el Gobierno, desde el Senado y otras instituciones– siempre tiene que pasar por los datos de la encuesta CASEN. Por lo tanto, es súper importante lo que uno puede obtener ahí en terreno, más aun considerando que venimos saliendo de una pandemia y, por ende, va a ser doblemente importante medir -por ejemplo- la pobreza.

- ¿Quiénes participarán en su ejecución?

Participa el Centro de Microdatos que pertenece al Departamento de Economía, pero también muchos y muchas personas de la misma Facultad de Economía y Negocios de la Universidad de Chile porque hay que revisar contratos, hacer términos de referencia, realizar licitaciones, trato directo, contratar gente, y muchas otras acciones. Esto es un proyecto muy grande y también va a requerir de parte de la Universidad ayuda, al menos en la Contraloría interna, donde también vamos a pasar más contratos, más compras de lo habitual porque es un proyecto gigantesco, así que también a la Universidad de cierta forma le va a llegar algo de nuestro trabajo.

- ¿Cuál es la importancia de este instrumento? ¿Sus objetivos?

La importancia es que cuantifica pobreza y pobreza multidimensional también, que además se dejó de medir durante la pandemia. Creo que por el nivel de desarrollo que ya tenemos en el país es importante seguir con esa medición. Y hace un montón de otras encuestas aledañas, de salud, educación, entre otras, entonces para nosotros es como un termómetro que nos va tomando la temperatura del país cada dos años. Es muy relevante en términos de lo que significa. Ingreso es fundamental y con ello se saca la medición de pobreza, se saca también la distribución entre ricos y pobres, y marca un hito para diseñar, evaluar cómo han sido los diseños de esas políticas anteriores. 

- ¿Qué nos podría contar del proceso mismo? ¿Será presencial? ¿En qué fechas?

Efectivamente es presencial nuevamente y bueno, lamentablemente la adjudicación se demoró dos meses más de lo que estaba presupuestado, por lo tanto, no sabemos todavía, tenemos incertidumbre respecto de las fechas. Pero el levantamiento definitivo no se puede mover porque es una encuesta que se hace todos los años en el mismo período y eso sería noviembre, diciembre, y enero. Para ello, ojalá pudiéramos empezar el trabajo de campo o piloto en algún momento de agosto, eso es lo que estamos pensando. 

- Al ser presencial y con la pandemia aún entre nosotros, ¿cuáles son los desafíos que se vislumbran para su aplicación?

Esta situación hace más difícil tomar encuestas, estar en terreno. Hay un poquito más de rechazo – por así decirlo – de parte de las personas que están en sus hogares, de abrir la puerta y dejar pasar a alguien producto de la pandemia, pero también porque a veces se nos enferma un grupo de encuestadores y, entonces, también eso nos afecta en otros terrenos que tenemos. Vamos a seguir tomando todas las medidas que se puedan para tratar de que no nos afecte en mayor medida. Lo que sí, y ojalá que así sea, es que como es en un buen período, noviembre, diciembre y enero, ojalá que no nos encontremos con un brote grande de COVID-19.

- En lo profesional y personal también, ¿qué implica para usted estar a cargo de este proceso?

Desde mi punto de vista es un desafío gigantesco. Profesionalmente, es un desafío, pero también va a ser como un gran logro básicamente. Esto requiere de mucha planificación, hay varios procesos que uno puede mejorar de cómo lo hemos venido haciendo anteriormente, y creo que todo eso hay que tratar de aplicarlo en esta oportunidad. Ahora, el desafío más importante que yo veo es que al ser en vía pública tenemos que pasar todos por lo que nos obliga la ley, como la Contraloría, hacer licitaciones. Muchas veces eso significa pagar un sobreprecio porque sabemos que utilizar estos sistemas muchas veces sale más caro y, por otro lado, más tiempo. Entonces, aquí no nos podemos equivocar en la planificación y requiere de armar una maquinaria tanto interna, en la Facultad de Economía, como en la misma Universidad, para que esto salga como reloj y podamos cumplir con los plazos que se nos establecen.

Adicionalmente, creo que al ser una institución pública es más complejo que haber sido una institución privada, pero -a la vez- también nos va a dejar harta enseñanza. En ese sentido, vamos a poder hacer los siguientes levantamientos también de mejor manera y una vez que tengamos esta experiencia nuevamente, porque de 2015 que no la hacíamos.        

- ¿Cómo relevar el rol de la academia frente a instrumentos tan importantes como la CASEN?  

Muchos académicos de la Universidad ocupan la encuesta CASEN porque es una medición de cómo estamos como población en términos de ingresos, pobreza, desigualdad. Entonces, es un dato muy relevante. Por lo tanto, parte de la misma Universidad ocupa los datos CASEN y que nosotros como institución estemos aportando a hacer un excelente levantamiento en terreno, porque por supuesto que vamos a dejar los pies en la calle para que esto salga bien, creo que eso también es un valor.

Compartir:
https://uchile.cl/u187734
Copiar